
El lobby transgénico en acción
Negando la evidencia: científicos a sueldo y ciencia basura
120 científicos españoles firman una declaración a favor de los productos transgénicos y crean la alarma en las organizaciones ecologistas
inSurGente (J.L.).- Los recientes informes sobre la peligrosidad de los cultivos transgénicos parecen no tener «la menor incidencia» en parte del sector científico de España. De hecho, más de 120 científicos españoles han firmado una declaración promovida por la Asociación Española de Bioempresas (ASEBIO) a favor de la investigación y el uso de este tipo de plantas transgénicas con el argumento de «mejorar» la agricultura. Organizaciones ecologistas como Greenpeace los ha llamdo «cínicos» y exige al Gobierno que tome medidas urgentes y deje de mirar para otro lado.
Zona Verde/ inSurGente.- Los firmantes reclaman a las autoridades competentes el ‘derecho a progresar’ para la agricultura española mediante el uso de las oportunidades que ofrece la biotecnología moderna, y recuerdan que no hay ningún argumento científico para dudar de la seguridad y eficacia de los transgénicos cuyas variedades ha aprobado la UE.
Estas peticiones no hacen más que confirmar la presión que el sector «en pro» de los transgénicos ejerce sobre el Gobierno central, que «no hace nada» para frenar este tipo de cultivos «insostenibles», denunció en declaraciones a Zona Verde el responsable de la Campaña de Transgénicos de Greenpeace, Juan Felipe Carrasco.
Carrasco quisó insistir en la «fuerte» oposición de la organización ecologista a estos cultivos Modificados Genéticamente (MG) por suponer «un grave riesgo para la salud, el medio ambiente, la economía y los derechos humanos».
De esta forma, el portavoz ecologista hizo frente a las «cínicas» argumentaciones de este grupo de científicos para quienes «tras 11 años de empleo extensivo de esta tecnología en países desarrollados (y 9 años en España), no se ha identificado un solo efecto adverso sobre las personas o el medio ambiente», recordando que «sin ir más lejos» la pasada semana un grupo de expertos del departamento de ingeniería genética de la Universidad de Caen, en Francia, presentó un nuevo estudio que revelaba que las ratas de laboratorio alimentadas con un maíz modificado genéticamente (MG), producido por Monsanto, (empresa biotecnológica que controla el 95% de los transgénicos mundiales) habían mostrado signos de toxicidad en el riñón y en el hígado.
Por tanto, es «sorprendente» que ante estas evidencias, los científicos españoles exijan «más privilegios» al respecto, «más aún cuando España es el único país con 60.000 hectáreas de cultivos transgénicos», precisó Carrasco. Además, «España es un enorme importador de transgénicos, actividad que, para más inri, está generando enormes destrozos en países de América latina, como Brasil o Argentina, desde donde se importan la soja y el maíz transgénico».
Al respecto del control que ejerce España sobre este asunto, Carrasco destacó las mentiras y la poca transparecia del Gobierno central, pues, entre otras muchas cosas, «no existe» un proceso de control ni social ni parlamentario sobre estos cuktivos.
Además, subrayó, España «no cumple» con la directiva europea que señala la obligatoriedad de disponer de registros públicos sobre todas las variedades de transgénicos que se cultivan e investigan en el territorio. «El sector transgénico está totalmente liberalizado en nuestro país», lamentó Carrasco.
Para Carrasco, los firmantes de este documento deberían hacer una declaración de intenciones aclarando que «detrás de sus investigaciones no están las empresas, como Monsanto, que fabrican estos tipos de cultivos».
EXIGENCIAS AL GOBIERNO
Greenpeace exige al Gobierno que, de manera «urgente»:
1.Decrete una moratoria que evite la liberación comercial al medio ambiente de OMG mientras no se den las condiciones politicas, legales y técnicas para garantizar la continuidad de la agricultura convencional y ecológica libre de transgénicos y para proteger la salud de los ecosistemas y de los consumidores.
2.Paralice de forma inmediata la importación de cultivos MG, aunque sean variedades autorizadas, mientras no se den las mencionadas condiciones.
3.Elabore unas normas sobre Coexistencia de los cultivos modificados genéticamente, convencionales y ecológicos que -entre otros muchos aspectos- reflejen las exigencias de muchos colectivos de la sociedad civil en lo concerniente a: el concepto de coexistencia (es mucho más que un concepo económico), la protección de las semillas, las distancias entre campos de cultivo, el registro y autorización de siembra, la responsabilidad en caso de contaminación y las zonas libres de transgénicos.
4.Establezca un sistema de evaluación de riesgos ambientales, sanitarios, económicos y sociales real y creíble.
5.Garantice que la trazabilidad y el etiquetado sean tratados con seriedad desde las diferentes administraciones.