La Policía británica y Sinn Féin analizan la futura desmilitarización

Las conversaciones tienen como objetivo la reducción de tropas y el cierre de bases

La reunión entre el presidente del Sinn Féin, Gerry Adams, y el responsable de la Policía norirlandesa, Hugh Orde, marca un histórico cambio en la política republicana, que nunca antes había mantenido contactos directos con la jerarquía policial. Las negociaciones se intensifican hoy con reuniones de los republicanos y el DUP con los primeros ministros irlandés Bertie Ahern y británico Tony Blair en Dublín y Londres, respectivamente.

DUBLIN

El líder republicano Gerry Adams y el responsable policial norirlandés Hugh Orde describieron su reunión en la residencia del primer ministro británico en Londres, y centrada en el tema de la desmilitarización, como «útil» y «de gran importancia». «El hecho de que este encuentro haya tenido lugar es muy significativo», afirmaba Orde. «Es la primera vez que me he encontrado con el señor Adams y ha sido una oportunidad para explicarle sobre el tema de la policía y cómo hemos avanzado», aseguró Orde, que indicó que su objetivo era el de proveer un servicio policial «ordinario» a todas las comunidades en el norte de Irlanda.

El líder republicano explicó que las discusiones se centraron exclusivamente en el tema de la desmilitarización que, recordó, es una parte vital del Acuerdo de Viernes Santo. Las negociaciones incluyen temas como una reducción en el número de fortificaciones militares ­55 en este momento­ y la disminución de las tropas en el norte de Irlanda, que se mantiene en 11.000 efectivos, más del doble del número de soldados británicos desplazados a Irak. Todo apunta a que las negociaciones se centran en el cierre de 41 bases militares y la reducción de tropas a 5.000 soldados en los próximos 18 meses.

Con anterioridad a su encuentro con Orde y Blair, Gerry Adams avanzó que la delegación del Sinn Féin iba «a intentar obtener un programa de desmilitarización acelerada». Cuando se le cuestionó sobre la posibilidad de que un acuerdo inmimente, el presidente del partido republicano apuntó a que ello dependía de dos claves: «Una, que el líder del DUP se comprometa igualmente con las Instituciones para toda Irlanda, a trabajar con el resto de nosotros dentro del contexto del Acuerdo de Viernes Santo»; el segundo punto se refiere a que ambos gobiernos se aseguren de que los resultados de los recientes encuentros se enmarquen en la publicación del Acuerdo de Viernes Santo.

Las esperanzas de resolución de la crisis del proceso de paz irlandés ­y que se remonta a la decisión del entonces secretario de estado británico para el norte de Irlanda, John Reid, de suspender las instituciones multipartidistas en octubre del 2002­ podrían ser confirmadas durante el día de hoy, ya que el líder unionista, Ian Paisley, confirmó que hoy dará su respuesta a la iniciativa conjunta de Londres y Dublín, y que incluye la reinstauración de las instituciones, un compromiso formal al mantenimiento de éstas, la desmilitarización del norte de Irlanda, la reforma policial y el decomiso final por parte del IRA de su armamento. Una delegación republicana se reúne hoy en Dublín con el primer ministro irlandés, Bertie Ahern, mientras que el DUP se encontrará con Blair en Londres.

Los gestos y señales son positivos. En sendas entrevistas con la BBC durante el pasado domingo, tanto Gerry Adams como el coordinador nacional del Sinn Féin, Mitchel McLaughlin, opinaban que el acuerdo estaba al alcance de la mano y que el DUP aceptaría el paquete de medidas presentado por los gobiernos británico e irlandés.

Comentando la intensificación de las negociaciones y los encuentros, el primer ministro británico explicó que las negociaciones se encuentran en una «etapa intensiva», pero quiso mostrarse cauto y no dar motivos a falsas esperanzas. «Es obvio que la gente quería un acuerdo; si este es posible o no se sabrá en los próximos días», advertía Blair.