
Tras unos meses de inactividad en la red, el Movimiento de Objeción de Conciencia de Paraguay, ha vuelto a colgar su página web en Internet. Se trata de una página confeccionada con un atractivo diseño, y con interesantes y novedosos contenidos. Sin duda está llamada a convertirse en la referencia del movimiento antimilitarista local, y de más lejos.
Desde el grupo Tortuga, le damos la bienvenida y le deseamos una feliz travesía en el mundo de la contrainformación antimilitarista.
Podéis consultarla desde la sección de enlaces de nuestra web, o directamente desde la dirección:
www.moc-py.ya.st

RESEÑA HISTÓRICA
El Movimiento de Objeción de Conciencia en nuestro país tiene su primer antecedente en Febrero de 1991, fecha en que se forma la CONOSMO (Coordinadora No al Servicio Militar Obligatorio). Dicha coordinadora, integrada por distintas organizaciones juveniles, tiene como objeto proponer la eliminación del SMO (Servicio Militar Obligatorio) ante la posibilidad de una Convención Nacional Constituyente.
La CONOSMO descubre la figura de la Objeción de Conciencia, y cambia su propuesta de abolición del SMO por una más realista de reconocer la OC (Objeción de Conciencia).
Gracias al perseverante trabajo de Servicio Paz Justicia – Paraguay (Serpaj-Py), la Convención de 1992 aprueba por unanimidad el artículo sobre objeción de conciencia.
El 28 de setiembre de 1993 se presenta el primer grupo de 5 Objetores de Conciencia, los cuales contaban ya con una formación antimilitarista y con el apoyo necesario en caso de una represiva legal o ilegal, a la cual se temía. En ese momento el hecho logra un amplio destaque en los medios de comunicación.
Posteriormente, se realiza en Itaguá el 1° Encuentro Latinoamericano de Objeción de Conciencia, con la participación de 12 organizaciones de 8 países del continente. De esta forma, en Mayo del ’94 se conforma la Red de Objeción de Latinoamérica y el Caribe (ROLC).
Con la declaración del 3° grupo de objetores, se constituye el Movimiento de Objeción de Conciencia-Paraguay (MOC-PY), el cual se erige de aquí en más como un movimiento político, antimilitarista y alternativo.
El MOC-PY, conforme a su declaración ideológica, se resiste a una sociedad basada en la dominación, verdadero justificativo de las F.F.A.A, donde el sistema es obedecido por miedo a la represión y existen discriminaciones de tipo social, étnico y sexual.
Rechaza también el militarismo y sus instituciones, por considerar negativos los valores que lo sustentan, tales como el culto a la violencia, la sumisión, el autoritarismo, el falso nacionalismo, el machismo, la intolerancia racial y el imperialismo.
Propone valores alternativos a los dominantes y una nueva manera de hacer política al margen de los canales tradicionales, partiendo de iniciativas de base y de las necesidades cotidianas, y por supuesto, organizándose de manera coherente con los fines perseguidos.
Busca a largo plazo una sociedad desmilitarizada, basada en la solidaridad, la participación, la igualdad, la valoración de la diversidad de género y racial, la autogestión, la tolerancia y la armonía con el medio ecológico.
El MOC-PY entiende el concepto de defensa nacional como defensa de los Derechos Humanos y las condiciones de vida digna, factores que son amenazados más que garantizados por las F.F.A.A..
La forma de organización del movimiento es asamblearia (no existen jerarquías), buscando la toma de decisiones por el consenso participativo. Está conformado por grupos autogestionados esparcidos en el territorio nacional, pero vinculados estrechamente entre sí.
A lo largo de estos años el MOC-PY a trabajado sobre tres ejes temáticos: la difusión y consolidación de la Objeción de Conciencia, la disminución y posterior supresión del Gasto Militar, y las constantes violaciones a los D.D.H.H dentro de las Fuerzas Armadas.
Mediante diversas acciones directas no-violentas, el constante protagonismo en la prensa nacional, la presión a los grupos de toma de poder, y la presencia en los momentos claves de la transición democrática, el MOC-PY sigue siendo una agrupación juvenil que no claudica en la lucha por un país más justo y progresista.