
Pues sí, en todas las encuestas queda claro que la mayoría de la ciudadanía no apoya la invasión y ocupación de Afganistán, a pesar de los denodados esfuerzos propagandísticos del gobierno y los medios de comunicación de masas. Quienes sí están que se frotan las manos con la guerra y los crecientes e inacabables aumentos de tropas son los propios militares, quienes, tal como sucedió en su día en guerras pretéritas como la ocupación de Marruecos a principio de siglo, obtienen suculentos salarios y oportunidades de medrar en su escalafón. Para su tranquilidad, la ministra de la guerra les informa de que no hay idea de repliegue de ese país hasta dentro de cuatro años como mínimo. Nota de Tortuga.
Afganistán: Un 54 por ciento de los españoles quiere reducir o retirar las tropas, según el estudio Transatlantic Trends
Un 54 por ciento de los españoles es partidario de reducir o retirar las tropas españolas desplegadas en Afganistán en el marco de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF), según el estudio ‘Transatlantic Trends 2009’, elaborado por la Fundación BBVA, la organización estadounidense German Marshall Fund, el centro italiano Compagnia de San Paolo y la firma búlgara Tipping Point.
La encuesta señala que un 44 por ciento de los españoles apoya el aumento del contingente militar o su mantenimiento en las cifras actuales y un 65 por ciento de los consultados se muestra muy o bastante pesimista sobre la estabilización del país, frente a un 32 por ciento que dice ser muy o bastante optimista.
Cerca de un 26 por ciento de españoles considera que aprobaría mucho o algo aumentar las tropas de combate de su país en Afganistán, mientras que un 68 por ciento se inclina por incrementar la contribución española con personal civil para apoyar la reconstrucción económica de Afganistán.
La opinión española contraria a la presencia militar en Afganistán se sitúa en niveles idénticos a los europeos. Un 54 por ciento de ciudadanos comunitarios se decanta por reducir o retirar sus tropas de Afganistán, en contraste con el 62 por ciento de estadounidenses que se inclina por aumentarlas o mantenerlas en su nivel actual.
Europa Press
Aplauden el refuerzo, pero piden medios de combate y mejoras logísticas
Los militares piden un cambio de táctica que les permita atacar a los talibanes
Una de las prioridades es el incremento de personal médico que pueda salir de patrulla en la misión.
Diego Mazón
El anunciado aumento de tropas en Afganistán es un hito alcanzado para los militares. Pero el debate entre quienes han estado allí y conocen bien la misión va más allá. No es sólo el número de tropas, sino cómo actúan éstas sobre el terreno. Del mismo modo, señalan que ese refuerzo que mañana llevará la ministra de Defensa, Carme Chacón, al Consejo de Ministros, debe ayudar a solventar algunas carencias y mejorar determinadas capacidades que «cojean» en el contingente afgano.
Fuentes militares consultadas por este diario señalan que, en primer lugar, un aumento de 200 efectivos está bien, pero es corto. Lo idóneo, señalan, sería conformar un batallón estable en la provincia de Badghis, de alrededor de setecientos hombres. Más allá de la guerra de cifras, las fuentes consultadas subrayan que es fundamental cambiar la filosofía de la misión, hacerla más activa. El planteamiento es que las tropas puedan actuar contra los talibanes o insurgentes tomando la iniciativa y no esperando a que éstos ataquen para defenderse. De este modo, aseguran, y teniendo como se tienen en muchas ocasiones localizados a los elementos que hostigan a nuestras tropas, se podría evitar que éstos extiendan su control sobre la provincia de responsabilidad española. Operaciones ofensivas ayudarían a asegurar mejor las áreas por las que se mueven las tropas, teniendo en cuenta el evidente riesgo que eso conlleva.
Unido a esto, y dentro del proceso de afganización que se antoja fundamental para lograr la transición de poderes a las autoridades locales, las mismas fuentes señalan también la necesidad de tener las manos más libres para acudir a las llamadas de ayuda que en muchas ocasiones hace el Ejército afgano para operaciones de detención de elementos insurgentes. De la misma manera, y en cuanto al material, los militares reclaman que se hagan esfuerzos en varios campos: el primero, y con urgencia, la llegada de los nuevos blindados RG-31 para sustituir a los BMR; en segundo lugar, mejorar los medios de visión nocturna ya presentes; después, el envío de más equipos médicos y el incremento de la formación de éstos para lo que se van a encontrar allí, incrementar los vehículos de recuperación de blindados, apoyos logísticos y de comunicación, helicópteros de combate, mejorar la instrucción y, por último, voluntad política de aplicarse a fondo en la misión.
A favor de la retirada
Un 54 por ciento de los españoles es partidario de reducir o retirar las tropas españolas desplegadas en Afganistán en el marco de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad, según el estudio «Transatlantic Trends 2009». La encuesta señala que un 44 por ciento de los españoles apoya el aumento del contingente o su mantenimiento en las cifras actuales y un 65 por ciento de los consultados se muestra muy o bastante pesimista sobre la estabilización del país, frente a un 32 por ciento que dice ser muy o bastante optimista. Cerca de un 26 por ciento considera que aprobaría mucho o algo aumentar las tropas de combate de su país en Afganistán, mientras que un 68 por ciento se inclina por incrementar la contribución española con personal civil.
Diario La Razón
Chacón sitúa la retirada de Afganistán en el año 2014
La ministra destaca el «cambio» de política de EE UU
«Razonable». Así calificó la ministra de Defensa, Carme Chacón, el plazo de cinco años para el repliegue de las tropas internacionales de Afganistán. En este tiempo, el ejército y la policía de este país asiático tendrán que hacerse cargo de la seguridad. De ese modo suscribió la ministra las palabras de la canciller alemana, Angela Merkel, que se mostró a favor el pasado martes de la salida de las tropas internacionales de Afganistán en este marco de tiempo.
Al ser preguntada sobre si Afganistán estaba en guerra, la titular de Defensa evitó entrar en «debates terminológicos». Sin embargo, sí diferenció las misiones que realiza la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF) del operativo estadounidense Libertad Duradera. Chacón quiso recordarle así al líder de los conservadores, Mariano Rajoy, que los soldados españoles, encuadrados dentro de las operaciones de la ISAF, realizan «un gran trabajo militar, político, social y humanitario». Al mismo tiempo reiteró que nada tienen que ver estas labores con los del operativo estadounidense que tiene como objetivo «el ataque al movimiento talibán y la insurgencia», informa Europa Press.
De esta manera, Chacón insistió en que las tropas españolas trabajan en Afganistán por la «estabilización, desarrollo y construcción del país asiático». Aseguró que los soldados buscan una paz que «tiene que ver con la amenaza de Al Qaeda, cuyo santuario era Afganistán y que tuvo su culmen en el atroz atentado del 11-S». Por último, admitió que los soldados españoles «sí corren riesgos» durante el de-sempeño de estas funciones.
Plan Obama
Carme Chacón también tuvo palabras de elogio para el presidente de Estados Unidos, Barack Obama. Destacó el «importante cambio que ha supuesto la gestión del líder estadounidense en Afganistán. Además, señaló la apuesta que este ha realizado para «ganarse el corazón» de los afganos y cómo ha entendido la Administración Obama que para tener «éxito» el plan militar debe acompañarse de otro «político, social y cultural».
Diario Público