Esta conferencia se realizó el pasado 4 de Diciembre de 2003 en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. El tema fue:
«La Mujer afgana en el segundo aniversario de la guerra»
Afganistán está cayendo en el olvido, existe una terrible
falta de información de lo que sucede en el país. RAWA
intenta remediar esta situación todo lo que puede, ya que
el pueblo afgano y las mujeres más en concreto son
víctimas de la nueva situación, que no ha cambiado mucho
con respecto a la anterior.
Los Señores de la guerra han vuelto al poder en
Afganistán. Para el pueblo y las mujeres esto supone el
recuerdo de los crímenes que cometieron y de su política
contra la mujer antes del régimen Talibán. El país está
dividido entre los Sres de la guerra que detentan el
poder cada uno en su territorio, donde imponen sus leyes
(las mismas que los Talibanes) por las armas. Afganistán
es un gran productor de opio, sustancioso negocio que
controlan los Sres de la guerra.
El presidente Karzay sólo gobierna en Kabúl. RAWA no le
considera un criminal, pero sí un títere. No es
fundamentalista pero se rodea de los Sres de la guerra,
que le hacen débil y tiene que negociar con ellos
contínuamente para mantener su puesto.
Afganistán se encuentra en vísperas de la adopción de una
nueva Constitución (ya ha sido aprobada),cuyo borrador
redactado por la Alianza del Norte ha sido muy criticado.
En él no se reconocen el derecho a la libertad religiosa
ni los derechos de la Mujer. Las elecciones sólo servirán
para legitimar el status actual.
RAWA defiende un Estado laico y la igualdad para la
Mujer, que sufre en la actualidad una dramática situación.
Muchas siguen vistiendo el Burka, deben ir acompañadas y
se las coacciona con amenazas de muerte y castigos
corporales. El índice de suicidios entre las mujeres
jóvenes ha subido mucho en los últimos años.
En cuanto a la diferencia de clases la situación de la
población en general es de extrema pobreza. No existe
ningún desarrollo, sólo la construcción de palacios de los
Sres de la guerra. L@s extranjer@s de organizaciones
internacionales y grandes O.N.Gs, salvo honrosas
excepciones, perciben enormes sueldos, viven en grandes
casas y se desplazan con lujosos coches. L@s emplead@s
locales de estas organizaciones también se benefician de
salarios altos, pero son puestos de trabajo muy limitados.
Mucha gente se pregunta cuál es la solución para la
situación actual de Afganistán.
En RAWA consideramos que es muy complicada, sobre todo por
la intervención de E.E. U.U, a pesar de ello consideramos
diferentes posibilidades.
RAWA es una organización que sufre persecución , sólo con
mencionar palabras como Derechos para las Mujeres y Democracia. RAWA es la única organización afgana que lucha por una Democracia laica. Las integrantes de la Organización hemos sido acusadas de muchas cosas, entre otras de ser
mujeres occidentalizadas. No existe contacto
alguno con las dos mujeres que forman parte del Gobierno
Afgano, su presencia es un escaparate hacia fuera. Así
como el Gobierno no representa al Pueblo afgano.
Nos mantenemos activas en la denuncia a nivel
internacional, realizando conferencias.
En nuestra búsqueda de apoyos RAWA se entrevistó con
miembros de la Unión
europea, que sólo ofrecieron buenas palabras. En la
Embajada inglesa de Islamabad,dónde RAWA
acudió en busca de ayuda para desarrollar su tarea en
hospitales, contestaron que sólo apoyarían si se cambiaba
la palabra revolucionaria de las siglas.
Dónde más apoyo encontramos es en la ciudadanía
internacional.
RAWA cree que un pueblo no se puede liberar de forma
militar, sino con desarrollo económico justo. Pedimos a
la Comunidad Internacional que no intervenga, que no se
apoye a los grupos fundamentalistas, como E.E.U.U hizo con
los Talibanes.
RAWA se encuentra al frente del pueblo que lucha y
resiste, realizando diversas actividades:
-Educar a mujeres para que puedan participar.
– Cursos de alfabetización y Derechos humanos para hombres
y mujeres en lugares muy empobrecidos,donde nadie quiere
ir.
-Mantenimiento de dos hospitales y diversos servicios
médicos.
-Apoyo a las mujeres prostitutas.
A pesar de todas las dificultades RAWA mantiene la
esperanza de cambio, considerando que lo más importante es
transformar la mentalidad de la gente tanto dentro como
fuera del país.