
RADIO NEDERLAND.- Así se desprende de un informe presentado por el relator especial de Naciones Unidas sobre la tortura, Manfred Nowak, que ha logrado visitar prisiones en una quincena de países desde que asumió al cargo en 2004. Según Nowak, la superpoblación de los centros penitenciarios ha generalizado el problema. En países como, Georgia, Nepal, Sri Lanka y Togo, el relator de la ONU se encontró con celdas abarrotadas de internos.
En Indonesia y Paraguay, muchos detenidos no tienen acceso a la alimentación y medicinas. En esos países, algunos de los reclusos incluso deben pagar diariamente por su permanencia en las cárceles. En Uruguay, durante muchos años, un número de personas se encontraban confinadas en una celda muy pequeña, donde por la ausencia de un sistema sanitario adecuado, la falta de ventilación y el calor, la temperatura llegó a ascender hasta los 60 grados centígrados.
En Jordania y Nigeria, Nowak pudo ingresar a prisiones donde se cometía torturas a gran escala. Entretanto, Uruguay y Jordania, han clausurado las cárceles criticadas y han trasladado los presos a otras instalaciones; Nigeria por su parte dijo que seguirá ese ejemplo.
Y en España la proporción es mayor
Actualmente hay en el mundo 6.799 millones de personas aproximadamente, según wikipedia. En España hay 45 millones de personas. Con una sencilla regla de tres obtenemos que para ajustarse a la media mundial de personas encarceladas, España debería tener alrededor de 66.000 presos. Es curioso que en realidad haya más. Vamos ya por 73.527 presos.
De forma relativa, si la cantidad de personas encarceladas por cada cien habitantes es del 0’14%, en España la proporción es 0’16%.
Teniendo en cuenta que en el balance general se incluye a todos los países del mundo, incluyendo los considerados como menos civilizados, el balance no nos deja en muy buen lugar…