Polémica entre PP-PSOE

¿Vivimos vigilados?

La denuncia del PP de que el Ministerio Interior emplea un sistema de interceptación de comunicaciones pone en jaque el derecho a la intimidad.

AGENCIAS. La proliferación de sistemas de vigilancia en nuestra sociedad es hoy una realidad. Con la protección de la ciudadanía como principal excusa, las administraciones han plagado de cámaras las calles controlando así, los movimientos y actitudes de la población. La nueva arma de protección, o de control, utilizada por el Ministerio de Interior se llama SITEL.

El Sistema Integral de Interceptación de las Telecomunicaciones (SITEL), es un potente método de vigilancia utilizado por la Policía Nacional, la Guardia Civil y el Centro Nacional de Inteligencia, que se emplea para «pinchar» llamadas de posibles «sospechosos».

SITEL es una herramienta informática que fue regulada primero en un Reglamento del Ministerio de Industria de 2005 y después en la Ley General de Telecomunicaciones de 2007 y cuyo funcionamiento ha estado sometido a constantes denuncias sobre su dudosa constitucionalidad y la supuesta falta de controles democráticos y judiciales efectivos.

El 24 de octubre de 2001 fue Mariano Rajoy, entonces vicepresidente primero y ministro del Interior del Gobierno de José María Aznar, quien suscribió el contrato de la compra del software que hoy usa el Ministerio del Interior para interceptar las comunicaciones e identificar a los hablantes.

El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha hecho público ese contrato, además de otros dos que prorrogaban la puesta en marcha del proyecto hasta noviembre de 2003, en este caso firmados por la subsecretaria de Interior en esas fechas, María Dolores de Cospedal, hoy secretaria general del PP.

Recurso ante el TS

La Asociación de Internautas, que considera que el sistema no cuenta con una regulación clara ni con las garantías suficientes que requiere un derecho fundamental, recurrió el Reglamento ante el Tribunal Supremo (TS) y después llevó el asunto hasta el Defensor del Pueblo y la Comisión Europea, asegurando que durante el Gobierno del PP tanto los Ministerios de Defensa y de Justicia como el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) emitieron informes poniendo en duda la cobertura legal de SITEL.

El TS rechazó el recurso de esta asociación en febrero de 2008 y consideró que la Ley General de Telecomunicaciones era un marco normativo adecuado para regular la interceptación de conversaciones telefónicas de presuntos delincuentes.

Otras muchas críticas de destacados juristas han ido dirigidas al hecho de que se pueda acceder a datos personales, como la identidad o el DNI, sin autorización judicial.

El sistema que el Gobierno de José María Aznar introdujo en nuestro país empezó a funcionar a pleno rendimiento en el año 2004. Tras la llegada del PSOE a la Moncloa en marzo de ese año, el primer ministro del Interior de Zapatero, José Antonio Alonso, heredó el «software espía».

Diario Información


El escándalo del SITEL: Rubalcaba controla nuestras conversaciones ilegalmente, haciendo caso omiso de los mandamientos judiciales

inSurGente.- Rubalcaba echa la culpa a Aznar, que fue quien compró la «herramienta» espía SITEL (siglas de Sistema Integral de Comunicaciones Electrónicas), y ciertamente fue el PP el que la adquirió, pero ni siquiera ellos se atrevieron a usarla. Ha tenido que ser el PSOE de Rubalcaba y los GAL el que, con chulería, prepotencia y sin vergüenza, viole la intimidad de los ciudadanos con un sistema de escuchas que es ilegal al no estar regulado por ley orgánica. El sistema afecta a las libertades fundamentales pero el Gobierno defiende su utilización. Hagan clic en «Leer más» para ampliar la información.

El secretario de Comunicación del PP, Esteban González Pons, propuso que el Sistema Integral de Interceptación de Comunicaciones Electrónicas (Sitel) sea regulado por ley orgánica. Aseguró que el Grupo Popular en el Congreso ha registrado una proposición no de ley para que el software espía cuente con un paraguas jurídico adecuado.

«Los datos asociados a las comunicaciones se interceptan sin cobertura legal», afirmó en referencia a que el sistema está sostenido por una ley ordinaria puramente técnica, y no por una ley orgánica, como existe la Constitución para aquellos casos en los que se limiten derechos fundamentales, como este caso.

RUBALCABA CULPA A AZNAR

González Pons tachó de mentiroso a Rubalcaba, al que respondió que el Gobierno de Aznar no usó dicho sistema. En este sentido, le preguntó si cuando llegó a su despacho no se encontró unos informes que había pedido el PP tanto al Consejo del Poder Judicial como a los ministerios de Defensa y de Justicia que desaconsejaron el uso del SITEL «porque era ilegal».

El Sistema Integral de Interceptación de las Telecomunicaciones es una potente herramienta informática que fue regulada en un reglamento de Industria de 2005 y después en la ley general de Telecomunicaciones de 2007 y cuyo funcionamiento ha estado sometido a constantes denuncias.

Fuente: PD


Rubalcaba: «No nos encontramos en una sociedad vigilada, sino en una sociedad protegida

rubalk.jpg

InSurGente.- El que fuera portavoz del Gobierno de Felipe González en la época de los GAL, actual diputado por Cádiz y ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, negó hoy durante su participación en un seminario sobre protección de datos que la sociedad española viva «vigilada», sino «protegida» al tiempo que admitió que en las redes de comunicación actuales hay datos fundamentales para las investigaciones policiales «a los que no se puede renunciar», aunque, según dijo, respetando siempre la privacidad de la gente.

«No nos encontramos en una sociedad vigilada, en lo que estamos es en una sociedad protegida», aseguró el ministro en su intervención durante la 31 Conferencia Internacional de Autoridades de Protección de datos y privacidad en la que también intervino la secretaria de Seguridad Interior de Estados Unidos, Janet Napolitano.

Durante su exposición, Rubalcaba se preguntó acerca de si es compatible la privacidad o la libertad de los ciudadanos con la seguridad a lo que contestó que se trata de «un debate tan antiguo como los Estados», pero, en relación a la amenaza terrorista, admitió que «algunos acontecimientos recientes han agitado ese debate».

En concreto, hizo especial hincapié en las redes de comunicación y en concreto en Internet para advertir de la utilidad que estos soportes tienen para la comisión de delitos o la difusión del terror. Por ello, no ocultó que en estas redes de comunicación «hay datos fundamentales para las investigaciones policiales a los que no se puede renunciar». «Las fuerzas de Seguridad no pueden renunciar a los datos de las redes de comunicación, pero no podemos olvidarnos de la privacidad de la gente», matizó.

A su entender, atentados como el 11-S en Nueva York, el 11-M en Madrid o el 7-J en Londres «crearon un sentimiento de inseguridad y probó que no hay santuarios de la seguridad». En ese sentido, se refirió a la globalización como el sistema en el que opera este terrorismo internacional y llegó a decir que «Al Qaeda no sería lo mismo sin los grandes medios de comunicación y, en concreto, sin Internet».
Para Rubalcaba, no todos los Estados han preservado de igual modo el equilibrio entre la privacidad y la seguridad. En presencia de Napolitano, recordó la ‘Patriot Act’, promulgada por la anterior Administración norteamaricana de George Bush, que, según el ministro, «vulneraba derechos fundamentales». «Casi todos los países han realizado pasos en esa misma dirección y en España no lo hemos hecho por la razón de que nuestra legislación, desgraciadamente es de las más afinadas del mundo dado que llevamos 50 años luchando contra el terrorismo», dijo.

A partir de ahí, y para combatir esta amenaza global, el ministro abogó por establecer un «frente común» por medio de la proliferación de acuerdos sobre el intercambio de datos ya que, según admitió, los acuerdos existentes en la actualidad son «incompletos». Rubalcaba se refirió así a la falta de consenso entre los países en torno al respeto por la privacidad de los ciudadanos. «Este es el reto de cara al futuro, establecer un modelo estándar», zanjó.

Por último, el ministro defendió que «inequívocamente» los países occidentales son hoy más seguros si se compara con la situación de hace unos años». Rubalcaba se refirió al concepto de «seguridad subjetiva» al recordar que la principal causa de muerte de los jóvenes españoles son los accidentes de tráfico y, sin embargo, ningún conductor tiene sensación de riesgo cuando se pone al volante. «Y sin embargo el riesgo es mucho mayor que el de sufrir un atentado terrorista en una estación», añadió.