Por Canal Solidario

La condonación de la deuda de Irak por parte del Club de París se ha negociado con un Gobierno impuesto por una fuerza occidental ocupante y no legitimado en las urnas. Pese a ser una deuda odiosa no se ha anulado en su totalidad y su cancelación está condicionada a la aplicación de rigorosos programas del Fondo Monetario Internacional. Además, a la deuda iraquí se le ha dado un trato preferente debido a los intereses estratégicos de los países occidentales, quienes sin embargo se niegan a condonar deudas de otros estados para los cuales este lastre representa un importante obstáculo para su desarrollo.

Éstas son algunas de las críticas presentadas por diversas organizaciones como el Observatorio de la Deuda en la Globalización, la Plataforma francesa Dette et Développement, EURODAD, Jubilee Iraq e Intermón Oxfam ante la decisión de condonar el 80% de la deuda iraquí.

El proceso se llevará a cabo en tres fases: en enero de 2005 se cancelará el 30%; en el segundo semestre de ese año, tras la firma de un nuevo programa con el Fondo Monetario Internacional (FMI), se condonará otro 30%; y el 20% restante en 2008. De esta manera, se pasará de una deuda de 38.900 millones de dólares a 7.800 millones, que Irak deberá pagar a los países del Club de París en un plazo de 23 años. No debe olvidarse, sin embargo, que la deuda iraquí actual con este Club representa solamente un tercio de la deuda global del país, estimada en 120.000 millones de dólares.

“Dado de que se trata de una deuda odiosa, ya que fue contraída por un régimen despótico en contra de los intereses de su estado y para someter a su pueblo, habría de ser anulada al 100%. Anulada significa cancelada sin condiciones”, afirma el Observatorio de la Deuda en la Globalización (ODG), que exige que se haga lo mismo con las deudas odiosas que arrastran muchos otros países del Sur. Igual opina Marta Arias, de Intermón Oxfam, que considera que este es un buen momento para plantear nuevamente esta cuestión. “Este gesto positivo habría de ser equivalente para otros países y no puede depender de los intereses estratégicos de la comunidad internacional. No es justo que a Irak sí se le condone y a otros no”.

Gobierno sin legitimidad

Por su parte, la Plataforma francesa Dette et Développement argumenta que sólo debería negociarse la deuda de Irak con un gobierno democráticamente elegido por los ciudadanos iraquíes. “Los países ricos lo tienen todo a punto para concluir las negociaciones antes de las elecciones del 30 de enero con el fin de asegurar su control sobre la economía iraquí sin haberse de arriesgar a tratar con un gobierno más legítimo”.

Esta plataforma también denuncia “la ingerencia programada del FMI en la economía iraquiana”, una situación que Jubilee Iraq pone igualmente de relieve al afirmar que las medidas impuestas por este organismo , como privatizaciones o el fin de las raciones alimenticias, “podrían exacerbar la pobreza y la inestabilidad en el país”.

Los intereses del Club de París son otras de las cuestiones que han pasado más desapercibidas pero que las entidades consideran clave denunciar. “¿Porqué se cancela de manera preferente la deuda a Irak? El petróleo y los futuros negocios nos dan la respuesta”, afirman desde el ODG. “El eje de la ‘vieja’ Europa, encabezada por Francia, Alemania y Rusia, finalmente ha aceptado, casi en su totalidad, la oferta de reestructuración de esta deuda propuesta por Estados Unidos. (…)A cambio, EEUU se compromete a permitir que las empresas de estos países puedan acceder a contratos de reconstrucción y de explotación del petróleo iraquí, tal y como vienen exigiendo París, Berlín y Moscú».

Condonación española y ayuda oficial al desarrollo En virtud del mencionado acuerdo del Club de París, el Gobierno español cancelará a Irak 482 millones de dólares, es decir, el 80% del total de 602 millones que éste país le adeuda. Esta acción, junto con las promesas sobre futuras conversiones y cancelaciones de deuda del Sur, han llevado al ODG a exigir al Ejecutivo español que en ningún momento contabilice la cancelación ni la conversión de deuda como Ayuda Oficial al Desarrollo, práctica consentida en algunos casos por el Comité de Ayuda al Desarrollo de la OCDE.“Entendemos que la AOD se ha de contabilizar a partir de flujos económicos que se aporten desde el Estado español a cualquier país del Sur. No es ético que se aumente la partida de AOD en base a cancelaciones parciales o totales de deuda”.

Según esta organización, “el ‘nuevo talante’ prometido por el Ejecutivo español también se habría de ver reflejado en la manera de alcanzar el ya de por sí escaso 0,3% del PIB para AOD al que se ha comprometido para 2005”.

Más información:

Observatori del Deute en la Globalització: http://www.debtwatch.org/cat/

Jubilee Iraq: http://www.jubileeiraq.org/blog/

Plataforma Dette et Développement: http://www.dette2000.org/

Intermón Oxfam: http://www.intermonoxfam.org/

Eurodad: http://www.eurodad.org/

Fuente: ODG (http://www.debtwatch.org/cat/), Diciembre de 2004.