Fuente: La Razón.

Para celebrar el semestre de Presidencia española de la UE y demostrar nuestra tradicional afición a poner la carne de cañón de la construcción europea, España tendrá desplegados en enero 6000 soldados en los conflictos militares en que se encuentra metida (bosnia, Líbano, Afganistán y lo de los atuneros). Pero ¡ojo! nada impide que en breve, y con ese seguidismo que caracteriza a los gobiernos españoles de lo que manda Estados Unidos, se llegue a los 7000, que es el “tope” fijado por el gobierno como “limite” de nuestras capacidades.

Tal vez estos “despliegues” hayan de ser enfocados desde diversos puntos de vista:

a) España tiene presupuestado gastarse 800 millones de euros para estas misiones (800 millones que por cierto se encuentran disfrazados en partidas externas a los presupuestos del ministerio de defensa pero que son gasto militar). 800 millones de euros puede dar para hacer algo más y mejor en formación para el empleo, por ejemplo.

b) Lo que están haciendo allá esos soldaditos de plomo nada tiene que ver con la defensa de los intereses de la gente y sus agresiones diarias (paro, educación, sanidad, recorte de derechos, vivienda, etc) ni (desde la óptica estrictamente militar) con la “defensa de España”.

c) Según hemos consultado en diversos foros militares (donde por cierto se animan unos a otros a ir a esas misiones por la pasta que ganan) se puede llevar uno al mes entre 300o euros (si es soldado raso) hasta unos 6000 según los grados militares que se tengan. Sumen una media de unos 4000 euros por 7000 soldados y dará la cifra de 28 millones de euros mensuales solo en sueldos. ¿Cuánto se podría generar de empleo con valor añadido con esa pasta?

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