Un grupo de jóvenes antisistema asaltaron el sábado por la tarde un supermercado de la plaza Llucmajor de Barcelona, en Nou Barris, y repartieron los alimentos entre los vecinos de la zona. Esta acción, organizada por la Asamblea de Parados de Barcelona, tenía el objetivo de protestar contra la crisis económica y contra la precariedad laboral.

Hacia las seis de la tarde, según publica ‘El País’, unas decenas de jóvenes accedieron al supermercado Caprabo-Eroski de la plaza Llucmajor y llenaron una docena de carros con productos de primera necesidad, como arroz, embutidos, conservas y artículos de limpieza. Pasaron por las cajas registradoras y a la hora de pagar es cuando anunciaron que no lo harían.

El desconcierto fue en aumento cuando los jóvenes se pusieron inmediatamente a repartir todo lo que habían cogido entre los vecinos, convocados previamente con dos megáfonos por la calle. Unas cuantas personas aprovecharon esta situación para marcharse sin pagar su compra.

La llegada de los Mossos d’Esquadra puso fin a la acción, que dejó marcharse a los jóvenes, y así el mercado pudo recuperar la normalidad. Todos los hechos han quedado registrados por las cámaras de seguridad del establecimiento.

«Expropiamos este supermercado para repartir aquello que producimos entre todos, porque queremos plantar cara a un sistema que nos roba día a día con contratos precarios, hipotecas, créditos abusivos, etcétera», explicaban las octavillas repartidas por la Asamblea de Parados de Barcelona –que en otras acciones ya asaltaron la Borsa de Barcelona, por ejemplo (en la imagen)– con el título ‘Lotes y cestas de regalos 2009’.

Posteriormente los jóvenes se dirigieron hacia el centro de Barcelona para repetir la acción en otro supermercado, pero la presencia de policías de paisano les disuadió.

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Noticia en El País:

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Doce carros por la cara

Decenas de jóvenes antisistema asaltan un establecimiento en Barcelona y reparten alimentos entre los ciudadanos.

PERE RÍOS – Barcelona

Decenas de jóvenes antisistema saquearon en la tarde de ayer un supermercado en Barcelona y repartieron los alimentos sustraídos entre los vecinos en una acción de protesta contra la crisis económica y la precariedad laboral. La llegada de los Mossos d’Esquadra puso fin al asalto y tras unos minutos de diálogo se marcharon sin que la policía realizara ninguna detención.

«¡Que pague Millet!», gritaban los asaltantes. No hubo detenciones
La acción, que había sido convocada por la Asamblea de Parados de Barcelona, se inició pasadas las seis de la tarde en el supermercado de la cadena Caprabo-Eroski, situado en la plaza de Llucmajor, en el barrio obrero de Nou Barris. De manera coordinada, varios jóvenes entraron en el establecimiento y llenaron 12 carros con productos de primera necesidad, como pasta, arroz, embutidos y conservas, y alguna botella de vino.

Cuando los carros estaban repletos, los jóvenes se acercaron a las seis cajas registradoras del centro y todos los productos pasaron por el lector de códigos de barras. A la hora de pagar desvelaron a las cajeras que no pensaban hacerlo, por lo que se crearon unos instantes de desconcierto que fueron aprovechados por algunos clientes para pasar por caja sin abonar tampoco el contenido de sus carros de la compra. Mientras tanto, los jóvenes antisistema empezaron a repartir los productos sustraídos entre los vecinos del barrio, que habían sido alertados por los saqueadores con dos megáfonos.

El reparto acabó cuando llegaron diversas patrullas de los Mossos d’Esquadra, que retuvieron a los jóvenes a la entrada del supermercado. Entre las cajas registradoras y la puerta de salida se agolparon los alimentos y los asaltantes, quienes requirieron a la dirección del centro para que continuara el reparto. Como era previsible, no lo consiguieron, pero los jóvenes se dieron por satisfechos.
Su acción había quedado registrada por las cámaras de seguridad del centro, igual que el comportamiento de algunos clientes que aprovecharon la protesta para no pagar la compra.

«No nos hemos llevado ningún producto a casa. Hemos repartido los que hemos podido y los que no, se han quedado dentro», explicó uno de asaltantes. Los mossos permitieron su salida del supermercado sin cachearlos, mientras los empleados y los mismos policías se apresuraron a reponer las bolsas con los productos sustraídos para que el establecimiento recuperase la normalidad de manera rápida.

Y así fue. Pasadas las 19.15 no quedaba rastro del saqueo. «¡Que pague Millet!», coreaban en el exterior los jóvenes, en alusión al que fuera presidente del Palau de la Música, Félix Milet, que ha confesado ante el juez un saqueo de más de tres millones de euros y que está en libertad por decisión del magistrado.