
From kemiruna en www.noalasguerras.org
(kemiruna@noalasguerras.org)
Iman Ahmad Jamás, ex directora del observatorio de la ocupación en
Bagdad, recorre el mundo contando lo que el pueblo iraquí vive, aspira a abrir
los ojos y las conciencias de occidente y clama por poner un rostro a las frías
cifras de los muertos. Cuenta una sola historia, la de cualquier iraquí,
centrada en la destrucción de un mundo y en la rifa de la propia vida.
P- Si le dijeran que ha de resumir en pocas palabras la situación de su país,
¿qué destacaría?
R- Que la gente, es asesinada de forma sistemática y a diario por las tropas
norteamericanas. Son masacrados con las explosiones de sus misiles, con los
disparos de sus tanques, con las incursiones de su aviación, … Y, lo peor;
todo esto pasa con toda impunidad y ante la indiferencia del mundo.
P- Sabemos el número de soldados occidentales muertos en Irak, alrededor de
1200, pero ¿sabemos cuantos iraquíes han muerto?
R- Antes de la ofensiva de Faluya, una revista inglesa cifraba los muertos
iraquíes de los dos últimos años en torno a los 100.000. Sin embargo, el número
real es mucho mayor. Nosotros, desde el observatorio de Bgdag calculamos que,
desde que comenzó la guerra y la ocupación, el número de muertos iraquíes estrá
alrededor de los 250.000. Sólo en la ofensiva de Faluya calculamos que los
americanos mataron, en los dos ataques que realizaron entre 60 y 90 mil
personas. Sólo en la última semana de ofensiva, la cruz roja contabilizó, en
esta misma ciudad, más de 6.000 muertos. Pero lo peor de todo es que, pese a
nuestros temores, no podemos contrastar estas cifras porque ni las autoridades
estadounidenses, ni las marionetas iraquíes que han puesto al frente del país,
han permitido que se haga un recuento fiable de las víctimas de la guerra y de
la ocupación. Todo el mundo sabe el número de soldados aliados que ha caído en
Irak, pero no podemos saber a ciencia cierta cuantos de nuestros compatriotas
han muerto e impedir ese recuento es ya, por si mismo, un crimen.
P- De esa cifra, ¿cuál es el porcentaje de civiles asesinados?
R- La mayoría de los muertos eran personas no combatientes. De las 250.000
víctimas de esta ocupación, alrededor de la mitad son mujeres y niños
mientras, entre los hombres, la mayoría eran civiles. Todas las familias de mi
país tienen una historia cruenta que contar y ese es, por ejemplo, mi caso ya
que, en mi familia directa, los americanos mataron a cinco personas, mientras
en la familia de mi marido mataron a otras tres. El más joven tenía 13 años
cuando fue asesinado y el mayor era un médico de 60 años. A los marines les dio
igual, simplemente dispararon y ya está …
P- Imagino que en este contexto y soportando esta realidad, la gente apoyará la
resistencia..
R- La mayoría de los iraquíes y de los partidos políticos lo hacen. Todos
aplaude la acción de la resistencia y apoyan esta lucha y lo que significa
porque da dignidad a nuestro pueblo. Sin embargo, hay que dejar claro que
apoyar la lucha de la resistencia no implica ser activista en ella aunque los
soldaos de Estados Unidos tratan a todos por igual lo que acaba acrecentando el
odio que se siente hacia ellos.
P- ¿Cómo es ese trato?
R- Muy humillante, brutal, cruel y racista. Esta ocupación militar de un país y
los soldados estadounidenses que participan en ella odian estar aquí, les crea
frustración, les produce miedo y eso desemboca en ira. Somos los iraquíes de a
pie quienes finalmente acabamos pagando las consecuencias de su miedo y de su
ira. Su comportamiento es brutal: primero disparan y luego preguntan. Su
trabajo es atemorizar a los ciudadanos y en eso se emplean a fondo. Cuando
entran en una casa lo primero que hacen es disparar a alguien y , a partir de
ahí, humillar a los demás.
P- Ese comportamiento, aunque en occidente no se desvela en toda su crudeza, se
trata de justificar enseñando acciones tan brutales como las decapitaciones y
relacionándolas con la resistencia. ¿Qué se piensa en Irak de esta prácticas?
R- Hoy en Irak hay dos grupos diferentes de asesinatos políticos. El primero es
el que afecta a los colaboracionistas ya sea por convicción o circunstanciales,
es decir, ya sea porque colaboran con los estadounidenses por considerarlos los
libertadores o por que, para vivir, han cogido trabajos de sirvientes. Esas
muertes, en muchos casos, se perciben más como asesinatos aunque no tienen el
respaldo del pueblo iraquí. El otro grupo de gente asesinada son occidentales
que han venido a Irak a ayudar al pueblo y cuya muerte brutal, como la de la
inglesa Margareth Robertson, es la que se está exportando. La gente común, y
también los partidos islámicos rechazan de plano estos asesinatos y lo reflejan
en declaraciones expresas de condena o en o en la implicación de sus líderes
para la liberación de rehenes como los tres japoneses o las dos cooperantes
italianas. Y es que el Islam prohíbe humillar o denigrar a los prisioneros y,
mucho menos, matarlos sin juicio previo. La gente que hace esto tiene el
rechazo expreso de los iraquíes.
P- Ese rechazo taxativo que usted revela muestra una realidad muy diferente a
la que se vende en occidente …
R- Que hay extranjeros asesinados en Irak es algo real, pero lo que se tendría
que preguntar la gente en esto países es quién los mata ¿la resistencia? La
respuesta es no. Los que luchan en la resistencia no consideran lógico este
tipo de ejecuciones porque va en contra de su imagen en el exterior y limita
sus apoyos en el interior. Y si ellos no son, la segunda pregunta que deberían
hacerse es la que nosotros reclamamos: ¿porqué no se investiga quienes son los
autores de estas muertes que tanto daño están haciendo al pueblo iraquí?
¿Porqué los Estados Unidos, que es la fuerza ocupante, no realiza esta
investigación? Mi opinión es que quien está detrás de estas muertes es quien
sale beneficiado con ellas …
P- Siguiendo su reflexión, una mala imagen de la resistencia sólo beneficiaría
a las fuerzas ocupantes …
R- Tú lo has dicho. Y es que, en Irak, cualquier cosa es posible para los
Estados Unidos ¿no basta con ver lo que hicieron en Faluya sin que nadie les
cuestionara? 6.000 muerto sólo en una semana …
P- Estando así las cosas, ¿qué se puede esperar de las próximas elecciones?
R- Sólo más problemas, primero porque muchos piensan que unas elecciones, bajo
la ocupación extranjera, son ilegales y, segundo porque buena parte de los
partidos más representativos las van a boicotear ante el clima de inseguridad
que se respira. Ya hay atentados contra los colegios electorales y varios
candidatos han sido asesinados. Pero hay otra parte, y es que las elecciones
están agudizando los problemas étnicos y religiosos amenazando con provocar
enfrentamientos internos que podrían desembocar en un guerra civil.
P- A su juicio, ¿es eso lo que está buscando los Estados Unidos?
R- Absolutamente y desde el primer día. Quieren un Irak débil dividido en tres
zonas para los kurdos, los chiís y los sunis y fomenta el enfrentamiento entre
ellos para debilitarlos y asentar su dominio.
P- ¿Qué es lo que espera de la gente a la que ha venido a hablar?
R- Que abran los ojos y sepan lo que realmente esta pasando. Que pidan justicia
y reivindiquen también aquí el fin de la ocupación.
Alberto Gil
Diario de Noticias