Evidentemente esta página no va a justificar estas acciones violentas por parte de los vecinos que iban a ser desalojados y otros que –al parecer- se solidarizaron con ellos y les apoyaron en su actitud resistente. Pero no conviene olvidar que puestos a ser violentos los antidisturbios lo son tanto o más. Y el hecho de que éstos utilizan la violencia bajo el paraguas de la legalidad (legalidad que no siempre respetan, por cierto) no convierte a esa violencia en moralmente legítima. Por no hablar de otra violencia anterior y mucho más grave que es la denominada “estructural” y que es la que provoca que haya pobres y ricos, expropiadores y expropiados, e injusticias sin cuento que en ocasiones provocan respuestas también violentas. Nota de Tortuga


Cinco policías antidisturbios, heridos en un desalojo en Las Mimbreras
Un vecino intentó apuñalar a un policía.-Los agentes tuvieron que pedir refuerzos para atajar «los graves disturbios» —

F. J. B. | Madrid

Cinco agentes de la Unidad de Intervención Policial (UIP), más conocidos como antidisturbios, resultaron heridos, alguno de carácter grave, durante el desalojo de una chabola en el poblado chabolista de Las Mimbreras, en el distrito de Latina. Los vecinos de esta zona marginal situada en el límite territorial de Madrid lanzaron piedras, botellas y hasta mazas contra los agentes.

Los hechos ocurrieron por la mañana cuando los agentes iban a desalojar una infravivienda en el número 88 del camino de Canalejas. Cuando llegaron los 15 integrantes de la UIP, le recibió un grupo de vecinos de Las Mimbreras que no paró de insultarles, según fuentes policiales. En un momento dado, comenzaron a lanzarles todo tipo de objetos contundentes, que incluyó hasta la taza de un váter. Ésta partió los escudos de dos agentes.

La policía cargó contra los alboratodores, pero éstos se reagruparon con mayor violencia. Uno de los atacantes pegó con una pala a un agente en la cabeza y en el hombro derecho. El antidisturbio cayó el suelo, lo que intentó ser aprovechado por el vecino para pegarle de nuevo con la pala. Un policía se abalanzó sobre él y le tiró al suelo. El agresor la emprendió a golpes, patadas y puñetazos. Sacó una navaja e intentó apuñalar en el pecho al agente. También amagó con quitarle la pistola.

Dos detenidos

Los policías pidieron refuerzos y al lugar acudieron dos agentes en moto (conocidos como alazanes), un coche patrulla y policías municipales. Los antidisturbios detuvieron a Juan J. M., de 32 años, acusado de atentado contra agente de la autoridad y lesiones, entre otros delitos. También fue arrestado un menor que participó en la reyerta.

Cinco agentes del Grupo II de la UIP sufrieron lesiones de diversa consideración. Entre ellas había una fractura del tobillo derecho, lesiones en las piernas, agresiones en la cabeza y un hombro, heridas en ambas piernas. Tres de ellos fueron trasladados a la clínica Nuestra Señora de América y otros dos recibieron el alta en el lugar, según el sindicato Confederación Española de Policía (CEP). Aparte las furgonetas quedaron destrozadas, al igual que los escudos de los agentes.

La CEP agradeció el apoyo de los alazanes y de la Policía Municipal para atajar «los graves disturbios» registrados en el poblado chabolista.

Diario El País

3 thoughts on “Vecinos de un barrio marginal de Madrid se defienden de los antidisturbios con un váter y hieren a ocho”
  1. Vecinos de un barrio marginal de Madrid se defienden de los antidisturbios con un váter y hieren a ocho
    Vaya, parece que han tomado de su medicina. Sólo que a estos se lo reconocerán como enfermedad profesional…

  2. Vecinos de un barrio marginal de Madrid se defienden de los antidisturbios con un váter y hieren a ocho
    La primera frase del artículo me parece bastante desafortunada. Resulta gratuito e inecesario hacer este análisis intentando posicionarse en un nivel de moral superior al resto. ¿Por qué, para qué? Creo que estas actitudes son las que estan haciendo que la crítica antimilitarista sea cada vez más marginal.

    1. Vecinos de un barrio marginal de Madrid se defienden de los antidisturbios con un váter y hieren a ocho
      Efectivamente son opiniones, y expresar lo que alguien le parece mejor o peor, bien o mal, no supone ponerse por encima de nadie, sino simplemnte expresar una opinión que puede o no ser compartida.

      Me llama la atención este tipo de críticas hacia quienes se atreven a opinar desde la ética (dimensión que tenemos y que es irrenunciable) hacia actos contrarios al sistema. Claro que seguramente si la crítica es hacia el sistema ya no habría ningún problema…

      Parece que desde determinados pensamientos todo lo que sea criticar a supuestos rebeldes es «moralizante» y por ende ilegítimo.

      El comentarista crítico debería aplicarse su propia medicina ya que él está realizando importantes juicios de valor hacia las personas que hacen la página y aventuradísimos pronósticos acerca del futuro de la crítica antimilitarista. ¿Acaso se siente en un nivel moral superior a los articulistas por el hecho de que no comparte sus afirmaciones?

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