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Tras 85 días en huelga de hambre, el disidente cubano Orlando Zapata (en la fotografía) ha fallecido hoy en el hospital Hermanos Amejeiras de La Habana, adonde fue trasladado anoche desde un centro médico para presos de la capital cubana tras el deterioro de su estado de salud.
Zapata, encarcelado desde 2003, inició el pasado 3 de diciembre una huelga de hambre en la cárcel de Kilo 8, en Camagüey para reclamar que se le tratara como «preso de conciencia».

Su madre, Reina Tamayo Danger, ha calificado de «asesinato premeditado» la muerte de su hijo, de la que ha responsabilizado al Gobierno cubano.
Elizardo Sánchez, de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional, ha señalado que el fallecimiento de Zapata va a tener «graves consecuencias porque era un preso de conciencia adoptado por Amnistía Internacional».

Fuente: Gara


Para conocer más datos sobre este preso y el largo proceso carcelario que padeció se puede entrar a este link, en el cual la información es muy abundante, si bien hay que leer con precaución dada la escora poco objetiva de la página (nota de Tortuga).

10 thoughts on “Muere un preso cubano tras una larga huelga de hambre”
  1. Cuba: Murió el mercenario, sus cómplices se lamentan
    J.M. Álvarez

    Discrepo con Raúl Castro en una cosa: No siento emoción alguna ante la desaparición de cualquiera que sirva al capitalismo

    Discrepo con Raúl Castro en una cosa: No siento emoción alguna ante la desaparición de cualquiera que sirva al capitalismo
    Dice Raúl Castro que la muerte del preso Orlando Zapata, es el resultado de la política agresiva de Estados Unidos contra Cuba, y estoy de acuerdo. Raúl lamentó su fallecimiento y afirmó que quien busque torturas que se vaya a la base militar de Guantánamo. Por mi parte, me reafirmo en lo escrito en mi artículo “Enésimo preso cubano que agoniza”, y si el final del titular no representó la realidad, busquen culpables entre farsantes paralíticos y pacientes en “estado critico” como Valladares, Ariel Sigler o Martha Beatriz Roque. Dicho esto, lo ocurrido perjudica a la Revolución, pero sólo porque sus enemigos poseen el monopolio de los medios enajenantes de difusión.

    Discrepo con el presidente cubano en una cosa: No siento emoción alguna ante la desaparición de cualquiera que sirva al capitalismo, de la misma manera que no lamento las bajas de los imperialistas en Oriente Medio. Ellos son los “demócratas del mundo” (expresión del político español de extrema derecha Mariano Rajoy, en su mensaje de condolencia a los disidentes), los que jalean crímenes, comparten genocidios, ataques indiscriminados y fosas comunes. El propio Rajoy admite, con su expresión, que ésta no es una cuestión que sólo atañe a Cuba. Hay bandos, y los asesinos están en la trinchera imperialista.

    Pero si a alguien le apetece rasgarse las vestiduras, tiene motivos de sobra para no ir más allá de lo razonable. Uribe amenaza, públicamente, de muerte a ciudadanos argentinos residentes en Europa porque no comparten su opinión sobre las FARC; periódicos españoles editan encuestas alentando magnicidios de presidentes democráticos; analistas políticos describen como normal el asesinato selectivo y Estados Unidos trata de ocultar la muerte de centenares de indocumentados; por tanto creo que ya está bien de asumir el papel de cándido cordero. Fuera prejuicios y complejos importados.

    Nadie, excepto la clase burguesa, puso el grito en el cielo, cuando al triunfar la revolución fueron fusilados (tras juicios populares) asesinos y torturadores que compartían fines similares a los del fallecido. Así de claro. Para mí, carece de importancia que Orlando Zapata fuera un delincuente condenado por reyerta callejera, lo importante es que se prestó a ser mercenario de Occidente, convirtiéndose en enemigo del pueblo cubano, y de todos los pueblos agredidos por el fascismo. Quienes le empujaron a ello-, llevándolo al fatal desenlace- lanzan ahora sus lamentos fariseos entre orondas barrigas, vestimentas blancas, largas melenas y dinero recibido de manos terroristas.

    http://jmalvarezblog.blogspot.com/

    1. Cuba: Murió el mercenario, sus cómplices se lamentan
      Torturan a prisionero de conciencia

      Por Ahmed Rodríguez Albacia

      18 de mayo de 2006

      La Habana – http://www.PayoLibre.com – El prisionero de conciencia Orlando Zapata Tamayo denuncia desde la prisión de Taco-Taco en la provincia de Pinar del Río, los maltratos y torturas de las cuales ha sido víctima en los últimos días.

      Por orden del Mayor José Ramón Sánchez Castillo fue sacado de su celda para ser pelado y afeitado por la fuerza, propinándosele varios golpes por la cabeza y la boca, después fue llevado esposado por las manos hacia una celda de castigo, donde permaneció por más de 72 horas.

      Al día siguiente se presentaron allí el Mayor Castillo y el Capitán Walter para retirarle la electricidad. Zapata Tamayo advirtió que si le desconectaba la electricidad se declararía en huelga de hambre. Los oficiales le retiraron el servicio eléctrico y Zapata automáticamente se declaró en huelga de hambre.

      A las 2 de la tarde, después de tirar los alimentos para el pasillo, fue esposado por las manos y los pies y lo amarraron a la litera, además lo desnudaron y le echaron encima dos cubos de agua fría. Zapata comenzó a gritar consignas antigubernamentales en protesta a los maltratos y violaciones que se estaban cometiendo contra su persona y luego de tres días fue trasladado a su celda donde finalmente desistió de la huelga de hambre que había protagonizado mientras duró su encierro en la celda de castigo donde lo mantenían sin el servicio eléctrico.

      Orlando Zapata Tamayo extingue una sanción de 25 años y seis meses de privación de libertad y fue encarcelado en la conocida «Primavera de Cuba», el 20 de marzo de 2003.

      Agencia de Prensa Jóvenes sin Censura.

  2. Cuba: Los culpables son otros
    David Alonso de Cubainformación

    El imperialismo alcanza, en ocasiones, alguno de sus objetivos. Pero todos deben saber que los llamados “disidentes” no responden a necesidades del pueblo cubano, sino a necesidades del gobierno USA

    El imperialismo alcanza, en ocasiones, alguno de sus objetivos. La muerte de un encarcelado “disidente” cubano que se encontraba en huelga de hambre es, sin duda, toda una noticia que proporcionará a los bilderberg un nuevo pretexto con el que seguir justificando su agresión contra Cuba ante la, mayoritariamente, desinformada opinión pública mundial.

    Todo el mundo debería conocer que los llamados “disidentes” no responden a necesidades del pueblo cubano, sino a necesidades del gobierno de Estados Unidos. El gobierno norteamericano hace público cada año el presupuesto de decenas de millones de dólares destinados a subvertir el orden político, económico y social establecido en Cuba. Actualmente EE.UU viola las regulaciones establecidas por la Unión Internacional de Telecomunicaciones y el Derecho Internacional al invadir el espacio radiofónico de Cuba mediante transmisiones ilegales de radio y televisión desde territorio norteamericano. Con ello tratan de alentar la emigración ilegal, incitar a la desobediencia civil y tergiversar la realidad cubana de manera malintencionada. Algunas veces, en algún caso aislado como en el caso que nos ocupa, lamentablemente lo consiguen.

    ¿Cuántos inocentes a lo largo de la historia no habrán sacrificado sus vidas por defender causas que creían legítimas y que no lo eran realmente? ¿Cuántos manipulados, y por lo tanto inocentes soldados asesinaron alegremente a quienes según ellos representaban el mal? ¿Cuántos no descubrirían más adelante que habían sido engañados? Cada día se suicidan 17 veteranos norteamericanos. Actualmente el número de suicidios entre los veteranos de la guerra de Irak y Afganistán excede el número de muertos en combate.

    Resulta altamente desalentador escuchar ciertas afirmaciones hechas por periodistas en Radio Nacional de España con motivo de la muerte del ciudadano cubano. En el programa matinal del pasado 24 de Febrero todos los contertulios afirmaron categóricamente que Cuba era la única dictadura de América Latina y que la situación en sus cárceles es tan dura que los algunos presos se extraen la sangre para hacer morcillas que comer. Literal.

    Estos periodistas con tan alta responsabilidad informativa deberían profundizar en la cuestión cubana y otras tantas cuestiones con el fin de que nadie pueda calificarlos como ignorantes presuntuosos. Si lo hicieran algún día llegarían a conocer el exquisito, democrático y participativo sistema electoral vigente en Cuba y que la mayoría occidental desconoce.

    Con alguna dosis de humildad y mente abierta quizás estos periodistas se interesaran, por ejemplo, en informar sobre los 1.200 colombianos asesinados en estos últimos años, así como de los cientos de miles de disidentes políticos colombianos exiliados por el mundo que huyen de una muerte segura y extrajudicial en su país.

    En cuanto a lo de las morcillas…

    1. Cuba: Los culpables son otros
      Golpiza y celda tapiada para Orlando Zapata

      LA HABANA, 22 de abril (María López, Lux Info Press / http://www.cubanet.org) – En la prisión de Guanajay, el preso político Orlando Zapata Tamayo escribió con su sangre «abajo Fidel» en una carta que envió a Enri Saumell Peña, líder del movimiento opositor Alternativa Republicana./ Zapata Tamayo recibió una golpiza que le produjo dos heridas en los labios y el párpado inferior del ojo derecho.
      La razón de la agresión física fue la defensa de los derechos de un preso común que estaba siendo golpeado.

      A Zapata lo encerraron en una celda de castigo durante 21 días. Cuenta el prisionero político que estando esposado le tiraban cubos de agua para que no pudiera sentarse o acostarse en el piso.

      «Queridos hermanos míos de la oposición interna de Cuba», escribió Zapata en su misiva, «tengo muchas cosas que decirles, pero no he querido hacerlo por papel y tinta, pues espero ir a ustedes un día cuando nuestra patria sea libre y sin dictadura castrista. Vivan los derechos humanos, con mi sangre les escribí, para que la guarden como parte del salvajismo de que somos víctima el presidio político Pedro Luis Boitel».

      Orlando Zapata Tamayo fue encarcelado el 10 de diciembre de 2002 bajo cargos de desorden público y desacato, con el expediente 15244/2002, y aún no le han celebrado juicio. Más del 50% de su estadía carcelaria la ha vivido en celdas de confinamiento solitario, y ha recibido varias golpizas que le han dejado secuelas en su cuerpo y su dentadura. Es miembro de honor del Movimiento Alternativa Republicana.

  3. Cuba: Orlando Zapata: ¿un muerto útil?
    Enrique Ubieta

    El caso de Zapata me recuerda el de Pánfilo: los dos fueron manipulados y de cierta forma conducidos a la autodestrucción de forma premeditada, para satisfacer necesidades políticas ajenas.

    La absoluta carencia de mártires que padece la contrarrevolución cubana, es proporcional a su falta de escrúpulos. Es difícil morirse en Cuba, no ya porque las expectativas de vida sean las del Primer Mundo -nadie muere de hambre, pese a la carencia de recursos, ni de enfermedades curables–, sino porque impera la ley y el honor.

    Las Damas de Blanco y Yoani pueden ser detenidas y juzgadas según leyes vigentes -en ningún país pueden violarse las leyes: recibir dinero y colaborar con la embajada de Irán (un país considerado como enemigo) en Estados Unidos, por ejemplo, puede acarrear la pérdida de todos los derechos ciudadanos en aquella nación–, pero ellas saben que en Cuba nadie desaparece, ni es asesinado.

    Por demás, uno entrega su vida por un ideal que prioriza la felicidad de los demás, no por uno que prioriza la propia. Así que la lamentable muerte de Orlando Zapata, un preso común -de largo historial delictivo, en nada vinculado a la política–, regocija íntimamente a sus hipócritas “dolientes”. Transformado después de muchas idas y venidas a prisión en “activista político”, Zapata fue el candidato perfecto para la autoejecución.

    Era un hombre “prescindible” para los grupúsculos, y fácil de convencer para que persistiera en una huelga de hambre absurda, de imposibles demandas (cocina y teléfono personales en la celda) que ninguno de los cabecillas reales tuvo la valentía de mantener.

    Cada huelga anterior de los instigadores había sido anunciada como una probable muerte, pero los huelguistas siempre desistían en buen estado de salud. Instigado y alentado a proseguir hasta la muerte -esos mercenarios se frotaban las manos con la expectativa de que muriese, pese a los esfuerzos no escatimados de los médicos–, el cadáver de Zapata es ahora exhibido con cinismo como trofeo colectivo.

    Como buitres estaban los medios -los mercenarios del patio y la derecha internacional–, merodeando en torno al moribundo. Su deceso es un festín. Asquea el espectáculo. Porque los que escriben no se conduelen de la muerte de un ser humano -en un país sin muertes extrajudiciales–, sino que la enarbolan casi con alegría, y la utilizan con premeditados fines políticos. El caso de Zapata me recuerda el de Pánfilo: los dos fueron manipulados y de cierta forma conducidos a la autodestrucción de forma premeditada, para satisfacer necesidades políticas ajenas: uno, llevado a una persistente huelga de hambre de 85 días (había realizado ya otras anteriores que afectaron su salud); el otro, en pleno proceso de desintoxicación alcohólica, invitado a beber para que dijera frente a las cámaras lo que querían oir.

    Me pregunto si eso no es una acusación contra quienes ahora se apropian de su “causa”. Tienen razón al decir que fue un asesinato, pero los medios esconden al verdadero asesino: los grupúsculos cubanos y sus mentores trasnacionales. Zapata fue asesinado por la contrarrevolución.

    http://www.cubadebate.cu/opinion/2010/02/24/zapata-un-muerto-util/

    1. Cuba: Orlando Zapata: ¿un muerto útil?
      Yo que soy de Euskal Herria estoy acostumbrado a que le hechen la culpa de todo a ETA. Lo mismo pasa con Cuba y en otros muchos lugares, la culpa de todo se le hecha al imperialismo. Claro que EEUU y compañia meten la mano en todos los sitios y que financia a parte de la disidencia Cubana (y en todo el mundo) para sus intereses. Eso no quiere decir que los que se enfrentran al gobierno son marionetas (habra de todo). El gobierno Cubano es autoritario y tiene un monton de defectos, pero si se critica ya eres un imperialista, contrarevolucionario… Y la libertad de pensar, opinar, criticar, ser libre, que?
      Salud
      (Nota: Pienso que el gobierno cubano es malo y deberia cambiar, pero tambien pienso si se instaura la «democracia» occidental cuba irá a peor.)

  4. La dictadura de los Castro
    La dictadura de los Castro

    Lluís Foix | 25/02/2010 – 18:44 horas

    El régimen de Castro ha permitido que un disidente político muriera en huelga de hambre. Era un albañil de 42 años que pertenecía al grupo Alternativa Republicana que fue condenado a 18 años de cárcel por «desacato» y «resistencia» en el año 2003. Orlando Zapata fue reconocido como preso de conciencia por Amnistía Internacional, sufrió torturas y vejaciones antes de declararse en huelga de hambre que mantuvo durante 85 días.

    Murió sin que su familia pudiera visitarle, sin que sus compañeros de grupo político alternativo tuvieran ocasión de comunicarse con él. Su funeral se ha celebrado al amanecer en la localidad de Banes, a 700 kilómetros de La Habana, custodiado por un gran aparato de seguridad para evitar que simpatizantes de Zapata se acercaran a la ceremonia. Decenas de disidentes han sido detenidos y puestos a disposición judicial. No se sabe cuántos presos políticos hay en Cuba.

    El presidente Zapatero ha pedido por fin que Raúl Castro ponga en libertad a cuantos cubanos cumplen penas por delitos «políticos». El castrismo lleva más de medio siglo en el poder. Cientos de miles de cubanos han abandonado la isla, la pobreza del país es comprobada por los miles de turistas europeos que acuden a la isla como el que va a visitar un laboratorio en el que se experimenta cómo puede degenerar una sociedad en la que no existen las mínimas grietas de libertad.

    Los norteamericanos tienen la culpa con el boicot. Puede ser. Pero el problema no está en Miami o en Washington sino en la misma capital cubana donde el predominio de la policía sobre el aparato militar convierte a la isla en un totalitarismo. Es cierto que Cuba no es una excepción. Hay muchas dictaduras en el mundo todavía. De carácter político como Corea del Norte o de naturaleza religiosa como Irán.

    Las dictaduras demasiado poderosas no se tocan. Por mucho que los diarios nos informen de que China transgrede los derechos humanos en el Tibet o en la provincia de mayoría musulmana de Uigur, nadie propone bombardear Pekín para poner fin a sus fechorías: el precio sería demasiado alto.

    Cuba cumple los requisitos básicos de una dictadura. Niega la autonomía de los individuos, su derecho a escoger las normas por las que quieren vivir, su ansia de libertad. El totalitarismo promete la felicidad para todos, pero sólo cuando se hayan eliminado quienes no son dignos de ella, ya sean las clases enemigas o las razas consideradas inferiores.

    Una muerte por huelga de hambre de un disidente político tiene más fuerza que un ejército enemigo. Pienso que la figura de Orlando Zapata será recordada cuando las libertades vuelvan a Cuba. Seguramente su nombre figurará en una calle de La Habana. No sé cuánto tiempo perdurará el castrismo. Pero hay razones para predecir que acabará desmoronándose por dentro, por obra de los propios cubanos, como ha ocurrido con todas las tiranías de la historia.

    La Vanguardia

  5. Cuba es un régimen criminal
    Hay cosas que no tienen defensa posible. Al menos para los que creemos en los derechos humanos. Por ejemplo, la pena de muerte que todavía existe en muchos países, incluso en el que se considera el país “numberone” del mundo: USA.

    Matar es un acto final, irreversible y el más cruel. Hacerlo o permitirlo desde el Estado, sea en las condiciones que sean, es de una bajeza criminal única.
    Algo inconcebible hoy en día es que un país esté en contra de uno de los derechos humanos fundamentales, cual es la libertad de expresión. Encarcelar a personas, por el mero hecho de pensar de forma diferente al gobierno y manifestarlo, es de una condena incontestable. Cualquiera de nosotros, yo mismo, con este artículo, terminaría con mis huesos en las frías cárceles de Cuba. Los que hemos vivido situaciones antidemocráticas sabemos de qué hablamos.

    En Cuba hay presos políticos, y además se les deja morir. Un preso político es un ejemplo desgraciado que sirve de paradigma a las dictaduras, que con la represión pretende callar las voces disidentes. Es una absoluta vergüenza que me llega como si me clavaran un estilete.

    No es posible dejar de condenar una muerte como la de Orlando Zapata Tamayo, preso político condenado a treinta años de cárcel en Cuba, por pensar diferente y hacerlo público. No era un terrorista, no era un delincuente. Era una víctima de la represión. Tenía 42 años. Llevaba 85 días en huelga de hambre por el trato que recibía de sus guardianes, palizas, insultos, vejaciones. Cobardes sin escrúpulos que siguiendo la doctrina del régimen, el pensamiento único, cometen todas las tropelías contra gente como Orlando Zapata, contra gente cuyo único activo contra la dictadura era su palabra.

    El Estado cubano no hizo nada por evitarlo, ni tan siquiera envió al hospital hasta hace unos días a Orlando, cuando ya no tenía remedio e iba a morir miserablemente.

    El Estado Cubano es criminal, es responsable de la muerte de este ciudadano. Primero, por tener presos de conciencia, segundo por no cuidar de ellos mientras están en la cárcel y permitir que se les veje, y tercero por permitir que mueran pudiendo evitarlo.
    Cuba vive un bloqueo criminal e injusto de los Estados Unidos, que penaliza al pueblo cubano, y no a su gobierno. Es verdad que las insinuaciones que hizo Obama sobre la finalización del bloqueo ha quedado en aguas de borrajas, pero Cuba debe cambiar, debe dar pasos hacia un Estado donde se respeten los derechos humanos, donde no haya presos de conciencia, donde la gente se pueda expresar libremente, donde haya elecciones democráticas. Porque no es posible mantener por más tiempo esta situación.

    Y no valen paños calientes, si desde la izquierda no criticamos estos crímenes, nos haremos cómplices de esos desalmados, de ese régimen castrista que se mantiene bajo el terror y el pensamiento único.

    Salud y República

    http://rafa-almazan.blogspot.com/2010/02/cuba-es-un-regimen-criminal.html

  6. Muere un preso cubano tras una larga huelga de hambre
    por cierto, cuanto os paga la gusanería por publicar sus links y sus comentarios en el web? espero que al menos os lo compensen bien….

    1. Muere un preso cubano tras una larga huelga de hambre
      No veas, nos han puesto un sueldo a cada uno mejor que la jubilación de teddy bautista, y nos mandan ron bacardí del mejor gratis y coca cola para las fiestas temáticas de vendidos al capital que nos montamos de vez en cuando.

      La verdad es que me siento un poco culpable de estar traicionando un poco los bellos ideales de la revolución, pero bueno, habiendo militantes de vanguardia tan comprometidos como tú, la verdad es que los hipis comeflores tampoco hacemos tanta falta.

      Paz y amor.

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