Pototo

España tiene uno de los porcentajes de presos más altos de Europa. Entre 1980 y 2009, se ha cuadriplicado la población penitenciaria. En algo menos de 30 años, hemos pasado de tener una población reclusa de 18.583 personas en 1980 a 76.771 personas presas en noviembre de 2009. Sin embargo, el número de delitos no aumenta. Hoy es el menor de Europa, con menos de 47 delitos por cada 1.000 habitantes.

¿Cómo es posible esta incoherencia? Porque la legislación penal y los tribunales que la aplican son de carácter fascista y represivos al máximo.

Sobran más palabras.