
El Estado español no solo fabrica y comercia con armas, sino que además luego nos las cobra a todos los ciudadanos, ya que Navantia, industria del SEPI, sigue siendo una empresa que cierra sus ejércicios con pérdidas. Nos consta que el estado español no mantiene fuertemente subvencionada a la industria militar pública y privada por el deseo de mantener puestos de trabajo, sino porque desde tiempos del franquismo ésta está considerada como “sector estratégico para la defensa nacional”. Llegados a esta crisis en la que el estado parece dispuesto a contener su propio gasto, nos parece una estupenda ocasión para superar ese caduco sentido de lo “estratégico” y para dejar de subvencionar a las industrias militares privadas y convertir en civiles las públicas. Nota de Tortuga.
Navantia recortará el 30% de sus gastos corrientes en los próximos tres años para reducir pérdidas-
(Infodefensa.com) Madrid – El plan de actuación de Navantia para reducir pérdidas consistirá en el recorte del 30% de los gastos corrientes del astillero público en los tres próximos años. Este plan se enmarca en las medidas de austeridad diseñadas por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), propietaria de Navantia, que exigían un recorte del 15% de dichos costes.
Navantia ha incurrido en pérdidas durante dos años consecutivos, con 55,8 millones de euros en 2008 y con una previsión de 51,12 millones de euros para 2009, sin embargo, podría llegar hasta los 80 millones de euros, según apuntó el diputado «popular» Arsenio Fernández de Mesa.
El recorte del 30% de gastos corrientes o de funcionamiento no afectará por tanto a la plantilla, según el diario económico Cinco Días.
Tampoco se contempla la reducción de cargos directivos, aunque en la compañía sí consideran una reducción en el Consejo de Administración.
No obstante, el presidente de Navantia, Aurelio Martínez, ha adoptado otra serie de medidas paralelas como es la reorganización de tres direcciones así como la aplicación de una nueva herramienta contable.
Dicha reorganización consiste en la unificación y centralización de las áreas de presupuestacion y compras con Antonio Fernández Segura al frente. Asimismo, se ha creado una dirección de construcción naval para coordinar todas las factorías de la que se encargará Ángel Recaman y se ha unificado en una la dirección de sistemas y de ciclo de vida que coordinará Alfredo Gordo.
Navantia apuesta así por el negocio de reparaciones y el de turbinas, que los directivos quieren relanzar para el sector eólico, pasando de 15% de la facturación a un 20 ó 30%, indica Cinco Días.
Nueva herramienta contable
El plan de ajuste del astillero público fue anunciado por la vicepresidenta segunda y ministra de Economía y Hacienda Elena Salgado durante la última sesión de control al Gobierno en el Senado quien hizo hincapié para justificar las pérdidas del astillero público en el uso de una herramienta contable de avance de obras, es decir, no computa los resultados de los programas hasta su finalización.
Navantia cuenta ya con un nuevo modelo contable y de presupuestación. No obstante, en la compañía recuerdan que los márgenes de beneficio con los que se trabaja se encuentran en torno al 7-8%, de tal manera que cualquier problema en la fabricación hace que desaparezcan dichos márgenes y por tanto incurrir en pérdidas. Además, estos problemas en la fabricación son habituales cuando se construyen series cortas de buques o, incluso, buques únicos.
A día de hoy, Navantia mantiene pedidos por valor de 4.050 millones de euros, por debajo de los 6.325 millones de 2008, y no se prevé cerrar ningún nuevo pedido hasta 2011. El propio secretario de Estado de Defensa (SEDEF), Constantino Méndez, informó meses atrás de que la carga de trabajo derivada de los contratos que actualmente ejecuta el astillero público en sus distintas instalaciones finalizará, a pleno empleo, en 2012.
En la actualidad, Navantia construye un Buque de Aprovisionamiento en Combate (BAC), cuya fecha de finalización es 2010; cuatro Buques de Acción Marítima (BAM), que serán entregados entre 2010 y 2011; y ocho patrulleros de vigilancia para la Armada venezolana, con fecha de entrega también entre 2010 y 2011, al margen de los encargos de carácter civil.
Para solventar esta situación, Navantia mantiene una intensa actividad comercial con Venezuela, Australia, Noruega, India y Malasia, y se dirige a potenciales mercados como Turquía Reino Unido, Canadá, Arabia Saudí, Marruecos, Sudáfrica y Suecia.
Navantia, una empresa pública de armas que además tiene pérdidas
Si trabajaras en Navantia, como yo y como muchos padres de familia, no escribirías estas cosas.
La antigua Bazán era rentable, sin embargo, los subnormales del Gobierno del PP nos lastraon con la antigua AESA, con el cinsecuente descalabro económico. Supongo que sabrás del tema de las ayudas ilegales y demás.
Luego vino el PSOE y se comió la patata caliente, afortunadamente, hubo contratos para la Armada y Venezuela. A pesar de ello, gracias a una NEFASTA gestión desde arriba, los número no salen.
Pida mejor gestión, y no una reconversión civil, ya que supondría el cierre a muy corto plazo con total seguridad, y la condena de más de 10000 familias de forma directa, y muchísimas más de forma indirecta.
Navantia, una empresa pública de armas que además tiene pérdidas
Ya, pero no todo se puede justificar con el argumento de que «no se pierdan puestos de trabajo», y «las familias que comen de eso» y tal. También hay familias que viven del tráfico de órganos, del narcotráfico o de cualquier actividad relacionada con el crimen.
Fabricar instrumentos de guerra, sean balas, sean navíos, no es una actividad ética y no contribuye a un mundo justo y en paz. Bien al contrario forma parte de las actividades que más leña al fuego echan para que siga habiendo guerras y muera tanta gente inocente.
Tampoco me vale el argumento de que hoy por hoy el mundo es como es y los ejércitos existen, y que si los barcos de guerra no los fabricamos nosotros «total los van a acabar fabricando otros…» Hay cosas que están mal, las hagan muchos o pocos, estén normalizadas o sean extraordinarias. Simplemente son actividades nocivas y cuanto antes se dejen de realizar, mejor.
Precisamente porque aquí no somos gente indiferente a las necesidades ajenas es por lo que no proponemos directamente el cierre de Navantia, cosa que sería muy justa, y máxime cuando sus pérdidas las estamos pagando entre todos. Proponemos su reconversión en civil. Claro que no es fácil. Nadie dice que sea sencillo. Pero que sea complicado el cambio tampoco puede ser la excusa para proseguir con la actividad nociva. Otros sectores industriales en España han tenido que hacer recorversiones, y ha habido miles de personas que han debido buscar otros empleos, en muchas ocasiones por causas bien injustas como que determinadas multinacionales aumentaran sus beneficios. Esas macroindustrias han despedido a miles de trabajadores sin que el estado haya corrido en su ayuda a mantener en marcha la producción subvencionando las pérdidas con dinero público. En eso los trabajadores del sector de la guerra sois unos auténticos privilegiados.
Si trabajadores de otros sectores han tenido que tragar con esos abusos, creo que es justo que los trabajadores del sector del armamento bélico –ahora sí por una razón de justicia- se enfrenten a una reconversión que quizá ponga en peligro muchos puestos de trabajo. Ojalá sean pocos los que se pierdan en ese camino, y ojalá que no sea ninguno. Pero las armas hay que dejar de fabricarlas ya. Porque las guerras existen y en ellas muere mucha gente, entre otras clamorosas injusticias. No se puede seguir colaborando con eso.
Saludos.
Navantia, una empresa pública de armas que además tiene pérdidas
Que razon tienes Bazanero. La Bazan era rentable. Nos metieron a los inutiles de AESA que la estan hundiendo y digo inutiles a los que la gestionaban, que por ser muchos ahora gestionan Navantia y asi nos va. Vivan esos políticos. Construiamos y reparabamos y estan equivocados. Si se construyen buques de guerra, pero tambian civiles, y se reparan civiles y se construyen motores, ¿y todo eso hay que cerrarlo porque si?. Venga hombre.
No sabemos lo que decimos.