
Menores vejados por sus educadores en Ourense
La Fiscalía acusa formalmente de maltrato psicológico al director y a dos empleadas del centro tutelar Lar Río Casaio.
Se imaginan a unos educadores obligando a una niña de siete años a comerse sus propios vómitos como castigo. Que encerrasen a esa misma pequeña durante una semana en una habitación o la tuviesen un día entero de pie cara a la pared. Que a una joven de 17 años le digan «eres una puta y tu familia no te quiere». Es estremecedor y difícil de creer y más si esto sucede en un centro tutelar de menores. Pero podría ser una cruda realidad.
El caso se remonta a finales de septiembre del año 2008 cuando una joven tutelada por la Xunta puso a la Fiscalía tras la pista de unos hechos que semejan salidos de una película de terror. El escenario en que acontecieron fue el centro de protección de menores Hogares y Apoyo al Menor Lar Río Casaio en la capital ourensana, clausurado el pasado año. Los protagonistas el director y dos cuidadoras del mismo, que acaban de ser acusados por la fiscalía de Ourense de presunto maltrato psicológico a menores y contra su integridad moral, con el agravante añadido de abuso de superioridad. La fiscal Elena Fernández que instruyó la investigación, casi dos años después de iniciadas las diligencias del caso, considera acreditado, según señala en el escrito de acusación, que las educadoras «practicaban indistinta y reiteradamente una serie de castigos vejatorios y degradantes sobre los niños cuando se portaban mal», en especial sobre los más pequeños e indefensos, que tenían siete años.
EL CASO DE LAS GEMELAS. De acuerdo con las declaraciones tomadas por la fiscal, concluye que a dos gemelas de siete años, cuando se orinaban en la cama, como castigo, «les hacían comer cebolla cruda, bien al desayuno o en la merienda, y les obligaban a ponerse las bragas suicias en la cabeza», con las que andaban por el centro todo el día.
Según recoge el citado escrito de acusación del Minsiterio Público, otra menor de 17 años reveló que el director le habría dicho en una ocasión «como sigas así tu futuro es la calle con la piernas abiertas, tu familia no te quiere, tú estás aquí porque tu madre está en la calle y no tiene tiempo para cuidarte», a sabiendas de que la chica estaba en tratamiento psicológico.
Zarandeos, un chaval que se orina encima «por el temor que le infundió el director» se suman, entre otros, a la lista de episodios de maltrato sistemático que se produjeron en este centro tutelar, cuya supervisión correspondía a la Xunta y que fue cerrado.
APUNTES
Paradoja El nombre de este clausurado centro tutelar Hogares y Apoyo al Menor, situado en el número 8 de la calle río Casaio, resulta una cruel ironía en función de los expeditivos métodos educativos empleados por el director, Arturo E.R. y las dos educadoras imputadas, Vanesa F.V. y Noemí B.D.
Vía penal La acusación formal elaborada por la Fiscalía de Ourense, siguiendo el trámite procesal, fue remitida al juez decano, que en la actualidad tramita el pase del caso al juzgado de lo penal, que será el que verá la causa contra los tres imputados por supuesto maltrato a menores.
http://www.centrosdemenores.com/?Orense-Un-centro-de-menores
Orense: Un centro de menores cerrado y el director y dos educadoras imputados
Fue una conquista de la Ilustración; figuró en la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1789 y está en la Constitución española de 1978, artículo 24, apartado 2: la presunción de inocencia. Hoy nadie la discute, en teoría, pero en los medios de comunicación, audiovisuales y escritos, aparecen constantemente presuntos asesinos, presuntos ladrones, presuntos violadores o presuntos terroristas. Y hay gente, incluso, en alguna tertulia, que subraya, en plan garantista, lo de presunto… ¿Son presuntos culpables del delito del que se les acusa o presuntos inocentes hasta que no medie sentencia firme?
Orense: Un centro de menores cerrado y el director y dos educadoras imputados
Precisamente creo que el escrito es riguroso en ese aspecto: «han sido acusados por la fiscalía», «la menor denuncia que…». Esa es la información; que hay quien denuncia unos hechos, que la fiscalía ve indicios de delito y que acusa. Todo dentro de la ley de enjuiciamiento criminal y por supuesto de la constitución. No sé donde el comentarista anterior ve que se soslaya la presunción de inocencia.
Ya me gustaría a mí que los medios de comunicación actuasen como en este artículo cuando dicen cosas como «detenidos equis miembros de eta», «comienza el jucio a los etarras autores de nosequé atentado», «los antidisturbios detuvieron a unos violentos antisistema»… etc.