
No se puede ser menos inteligente. Si salía esta mañana Rajoy en prensa respaldando a Sarkozy en una de las medidas más fascistas que se han tomado en Europa en los últimos cincuenta años, en lugar de aprovechar para tomar distancia dejando así solo al líder del PP en ésta, su cruzada racista, a ZP le ha faltado tiempo para dejar claro -a pesar de su retórica hueca habitual- que él también apoya que a los gitanos rumanos y búlgaros los echen a patadas. Tal para cual de fachas, digámoslo sin eufemismos, y uno de los dos, menos listo que el otro.
Menos hueca fue la retórica de ZP contra la Comisaria Europea de Justicia, V. Reding, la cual había sido muy dura con la política gala de expulsión de gitanos y la había comparado implícitamente con la práctica de deportación de judíos durante la Segunda Guerra Mundial («pensaba que Europa no volvería a ser testigo de este tipo de situaciones después de la Segunda Guerra Mundial»). Zapatero uniéndose cobardemente al coro de mandamases europeos «escandalizados» con esta crítica llegó a decir que «sus declaraciones estaban fuera de lugar» y que «provocaban sensibilidades poco convenientes», para solicitar a continuación que la «fuerza declarativa de Reding se contenga en el futuro».
O sea que despojar a ciudadanos europeos/as -familias enteras- de todo lo suyo y deportarlos en plan limpieza étnica es «comprensible», pero el que alguien cuestione tal cosa es «indignante».
Pues eso, si alguien tenía dudas, ya sabe de qué catadura son nuestros gobernantes, sean de un partido o del otro. Tanto monta…
Nota de Tortuga
Rajoy, sobre la expulsión de gitanos: «Estoy convencido de que Francia actuó dentro de la ley»
El líder del PP ha señalado que en materia de inmigración «lo más importante es el orden, el control, la ley y una política europea»
EP / MELILLA
EFE
El presidente del PP, Mariano Rajoy, junto al dirigente de su partido Esteban González Pons; el presidente de Melilla, Juan José Imbroda; el diputado Antonio Gutiérrez, y la senadora María del Carmen Dueñas, durante la visita que realizó hoy (ayer) a la ciudad.
El líder del Partido Popular, Mariano Rajoy, ha asegurado que respeta la decisión del presidentes francés, Nicolas Sarkozy, de expulsar gitanos rumanos y ha expresado su convencimiento de que el Gobierno de Francia ha actuado en el marco de la legalidad. «Estoy absolutamente convencido de que el Gobierno francés hizo esto, como no podía ser de otra manera, dentro de la ley», ha declarado Mariano Rajoy en una comparecencia en Melilla, junto al presidente de la ciudad autónoma, Juan José Imbroda.
El presidente del PP ha afirmado que no tenía intención de entrar a valorar este asunto porque no conoce «a fondo todos los extremos y todas las razones». «Lo que sí digo es que yo, desde luego, respeto la decisión que ha tomado el Gobierno, que tiene un apoyo mayoritario», ha apostillado. Dicho esto, ha señalado que en materia de inmigración «lo más importante es el orden, el control, la ley y una política europea». A su entender, en un espacio donde hay libre circulación de personas «lo importante es una política europea común y el pleno respeto a la legalidad».
ABC
Zapatero apoya a Sarkozy en la expulsión de gitanos
Advierte de que no se puede prejuzgar la actuación de Francia en un problema que también ha tenido España
EP/BRUSELAS
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha pedido hoy a Bruselas que no prejuzgue la política de expulsiones de gitanos rumanos y búlgaros aplicada por París antes de examinar los argumentos aportados por Nicolas Sarkozy y ha censurado las declaraciones «absolutamente fuera de lugar» de la vicepresidenta de la Comisión, Viviane Reding, a la que ha acusado de atacar también a España en el pasado de forma «poco afortunada».
De la vicepresidenta Reding, responsable de la cartera de Justicia, ha dicho que «en ocasiones provoca en los Estados (miembros) sensibilidades que no son convenientes» y ha confiado en que la «fuerza declarativa» de Reding «se contenga en el futuro».
«Respetemos los procedimientos. Si la Comisión, que está en el ejercicio de sus competencias, entiende que puede haber vulneración del derecho comunitario, puede abrir un expediente. Lo que no puede es juzgar previamente, eso no lo puede hacer», ha subrayado Zapatero en rueda de prensa al término de un Consejo Europeo marcado por el enfrentamiento entre París y Bruselas.
El presidente del Gobierno ha explicado que durante la reunión Sarkozy ha presentado a sus colegas los argumentos, «que los tiene», y Zapatero ha pedido «prudencia» para esperar a que Bruselas tome una decisión antes de que los 27 se pronuncien.
El presidente francés ha hecho un resumen de los «pasos legales» que amparan las decisiones que ha tomado y de «los respaldos judiciales» de estas decisiones, según ha señalado Zapatero. Ahora «corresponde esperar a que la Comisión investigue, analice, evalúe y dictamine. Es lo que tenemos que hacer», ha añadido.
Zapatero ha querido dejar claro que los 27 «respetan» el trabajo del Ejecutivo comunitario para estudiar el caso pero que han transmitido a José Manuel Durao Barroso que las declaraciones de Reding, que comparó las expulsiones de gitanos con las prácticas en la Alemania nazi, son «inapropiadas» y están «absolutamente fuera de lugar».
También han subrayado que el «respeto» debe ser el principio de las relaciones de las instituciones europeas con los Estados miembros y coincidido en la necesidad de hacer una política «a favor de la integración» de las minorías.
En este sentido, Zapatero ha admitido que el problema de los «asentamientos» ilegales es un problema que también ha tenido España y lo ha calificado de «mala práctica».
Declaraciones inapropiadas
El presidente Zapatero ha insistido en que le debate entre los líderes no ha girado sólo en torno a la cuestión de las expulsiones, sino también en el «respeto» que las instituciones europeas deben a los gobiernos nacionales.
Existe el consenso de que la Comisión Europea debe actuar en defensa de los Tratados, pero también en que «le debe respeto tanto a un Estado como Francia, como a cualquier otro», ha dicho.
Durante la presidencia española de la UE, Reding ya protagonizó un airado enfrentamiento con el ministro de Justicia, Francisco Caamaño, a cuenta de la euroorden de protección de mujeres maltratadas. Un episodio que Zapatero ha recordado este jueves al señalar que «la vicepresidenta en cuestión también hizo unas declaraciones sobre España que fueron poco afortunadas».
Pese a las polémicas de Reding con Francia y España, Zapatero ha asegurado que en la reunión no se ha pedido la dimisión de la vicepresidenta, responsable de la cartera de Justicia, porque respetan el «juego institucional».
Sin embargo, ha añadido que Barroso es un dirigente «inteligente» que «sabe muy bien que hay determinadas declaraciones que no conviene hacer» y ha confiado en que «no vuelva a suceder».
Sobre la vicepresidenta de la Comisión, responsable de la cartera de Justicia, ha dicho que «en ocasiones provoca en los Estados (miembros) sensibilidades que no son convenientes» y ha confiado en que la «fuerza declarativa» de Reding «se contenga en el futuro».
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