
CRUZ MORCILLO / MADRID
La Policía ha llevado a cabo una “ciber-redada” contra la tenencia y distribución de pornografía infantil en Internet en la que han sido detenidas 57 personas e imputadas otras 47 en 32 provincias españolas. Como es habitual en este tipo de operaciones hay todo tipo de perfiles, edades, profesiones y formación: casi todos son hombres y en esta ocasión no hay menores arrestados. Los agentes han encontrado muchos expertos en informática, directores de empresa, estudiantes, desempleados, pizzeros, caldereros… además de dos guardias civiles, uno de Cáceres y otro de Cantabria, y un policía local de Álava.
Uno de los detenidos, un jardinero de Parla de 31 años, había grabado a dos sobrinas suyas, de 7 y 14, en actitudes inequívocamente sexuales –no se trata de agresiones- y había guardado estas imágenes junto a otras con vídeos pedófilos muy duros. Ahora se investiga si también había compartido las grabaciones de producción propia, dado que la distribución está penada hasta con seis años de prisión. En el dispositivo han intervenido 400 agentes y 70 juzgados de guardia.
Han sido detenidas 57 personas e imputadas otras 47 en 32 provincias
La gran novedad de esta operación es la herramienta policial que se ha utilizado: un software llamado NordicMule, desarrollado por la Policía noruega que lo ha cedido a la Brigada de Investigación Tecnológica (BIT) española. Con esta aplicación se ha rastreado la red e investigado más de 20.000 conexiones y se ha logrado identificar a 125 usuarios que compartían más de cinco archivos pedófilos. El sofisticado programa permite realizar las descargas sin compartir el contenido de los archivos, seleccionar el pais de los investigados y ver de modo gráfico la información de los usuarios que están compartiendo en ese momento las imágenes: hora y fecha, dirección IP, si tenía completamente descargado el archivo, el nombre con el que comparte o el programa cliente.
“Detrás de cada foto o vídeo hay un niño en un lugar del mundo que ha sido agredido sexualmente. Esa es la primera victimización; la segunda es subir esas imágenes a la red y la tercera cuando alguien se descarga ese archivo”, resumió el comisario jefe de la BIT, Manuel Vázquez en rueda de prensa.
“El perfil del pedófilo se ha roto y lo único que persiste es que más del 90 por ciento de ellos siguen siendo hombres”, explicó Guillermo Cánovas de la ONG Protégeles, quien abogó por la tipificación de la apología de la pedofilia, como existe la del racismo y la xenofobia.
Canovas cree que de esa forma se podría actuar contra las llamadas comunidades de pederastas que se comunican en foros cerrados contra los que es difícil actuar.