
Dos jóvenes antimilitaristas de Elche narran su llegada a la capital portuguesa a informacion.es
Dos jóvenes antimilitaristas de Elche narran su llegada a la capital portuguesa a informacion.es, donde están poniendo difícil la entrada de activistas por la cumbre de la OTAN
SERGIO ILLESCAS
A las 23.30 horas llegan a la estación de Santa Apolonia de Lisboa. Antes cruzan el Puente del 25 de abril, un símbolo del libertad para todos los portugueses que contrasta con el asedio que sufren los activistas estos días que intentan entrar en este país. El motivo de este problema: la cumbre que celebra en esta ciudad la OTAN.
Adrián Vaíllo e Isidro Prieto, pertenecientes al Grupo Antimilitarista Tortuga de Elche, bajan del tren con sus petates, cansados de todo un día de viaje recorriendo de punta a punta la península. No obstante, son conscientes de que se enfrentan a la prueba de fuego, el control policial. Según fuentes de su asociación, cientos de persona de todos los países de Europa han sido rechazados en la frontera portuguesa, tras la suspensión temporal del Tratado de Schengen con motivo de la cumbre. También mandan a casa, tal y como explica este grupo, a los que llegan en tren o en avión. «Basta llevar en el coche o en el autobús una camiseta con cualquier eslogan político para no poder pasar. En algunos casos se están produciendo cacheos con desnudos integrales, tomas exhaustivas de fotografías y minuciosos registros de políticos», narran.
Con todos estos datos en la cabeza Vaíllo y Prieto han decidido jugársela. «Sabíamos que nos podían echar. Cuentas con ello. Pero merecía la pena probar». Tuvieron suerte. Sólo les pidieron la identificación. A la mañana siguiente, a otro compañero de Elche, que venía el mismo tren y paró en la misma estación, le comprobaron los datos y se dieron cuenta de que militaba. A las pocas horas estaba rumbo a España.
Estos dos ilicitanos, de 26 y 29 años, se encuentran en un campamento improvisado por los activistas en un edificio abandonado de Lisboa. Allí se organizan de manera asamblearia con otros grupos antimilitaristas españoles y extranjeros, «aunque predominan los de nuestro país».
La manifestación grande, donde se reúnen todos los grupos, es hoy, día en el que da comienzo la cumbre. No obstante, Adrián explica que cada día tienen planeada una acción. El jueves, por ejemplo, en pleno centro de la capital portuguesa, en la Praça do Rossio, realizaron con unas cien personas lo que ellos denominan un «entrenamiento ante los medios».
«De alguna manera simbolizamos cómo actuamos ante la Policía. Es una manera de romper con la idea de una disidencia criminalizada. Nosotros, la gran mayoría, somos pacíficos», señala este joven ilicitano, aunque también es consciente de que en este tipo de protestas también hay núcleos violentos, aunque por principios prefiere no señalar a nadie.
Cerca de donde ellos están situados también hay movimientos comunistas e incluso black blocs, denominación con la que han bautizado a aquellos manifestantes ataviados con ropa negra, pasamontañas, etcétera. Su actitud suele ser poco agradable. Se dieron a conocer en Seattle, en 1999, en las manifestcAiones contra la cumbre de la OMC, donde llevaron a cabo algunos destrozos importantes en comercios de marcas como GAP, Starbucks, Old Navy.
También, ese mismo día, realizaron una especie de «flashmob» en la que se tumbaban todos en la calle simbolizando estar muertos. Un símbolo sobre las víctimas de las guerras que, según ellos, promueve la OTAN.
Dos antimilitaristas ilicitanos detenidos en Lisboa
Los jóvenes activistas participaban en el corte al tráfico de dos importantes avenidas de la capital portuguesa
SERGIO ILLESCAS
Adrián Vaíllo e Isidro Prieto han sido detenidos esta mañana por las fuerzas de seguridad portuguesas cuando participaban una acción reivindicativa en Lisboa, lugar donde se celebra desde hoy la cumbre de la OTAN. Así lo ha confirmado el Grupo Antimilitarista Tortuga de Elche, en el que ambos militan, además de explicar que estos dos jóvenes, de 26 y 29 años, podrían ser liberados en las próximas horas junto a otros 13 activistas de otros puntos de España que también promovieron el acto de protesta. Contando a los del resto de Europa, el número de antimilitaristas en esta acción ascendía a más de un centenar.
La «performance» reivindicativa ha consistido en cortar dos importantes arterias viales de la ciudad próximas en la cumbre, la avenida Infante Henrique y la de Padua. Cinco grupos de tres antimilitaristas cada uno, encadenados entre sí por los tobillos, han cortado cinco carriles de las citadas dos avenidas. Una vez detenido por completo el tráfico se han rociado con pintura roja. A continuación han quedado tumbados en el suelo.
Al poco tiempo de efectuar esta acción, según relata en un comunicado el grupo Tortuga, la intersección se ha llenado de dotaciones de antidisturbios «fuertemente armados», que han arrastrado a los quince activistas hasta una zona cercana. Allí han acudido los bomberos a cortar las cadenas, y posteriormente han sido inmovilizados con bridas de plástico en las muñecas.
Varios españoles, detenidos en las protestas anti OTAN
Portavoces policiales portugueses han confirmado que están «retenidas» varias personas
EFE / LISBOA
La Policía portuguesa detuvo hoy a alrededor de cuarenta activistas de organizaciones pacifistas, varios de ellos españoles, que protestaban cerca de la sede la cumbre de la OTAN y se encadenaron para cortar el tráfico.
Portavoces policiales portugueses confirmaron a Efe que están «retenidas» varias personas, sin confirmar su número o nacionalidad, y fuentes de las organizaciones pacifistas aseguraron que son 42 y que entre ellos hay nueve españoles.
Carlos Pérez, perteneciente a la Alternativa Antimilitarista Moc de la ciudad española de Valencia, declaró a Efe que la protesta que motivó la intervención de la Policía fue una «acción de desobediencia civil no violenta», que cortó la circulación de dos vías urbanas de Lisboa.
«Teníamos candados de bicicleta y moto en los tobillos, había 21 personas en la calzada, unas de apoyo con pancartas y otras que se han tirado pintura roja encima, como símbolo de la sangre de las víctimas de la OTAN», contó Pérez.
Portavoces de la plataforma lusa Anti-Guerra Anti-NATO (PAGAN), promotores principales de la conferencia alternativa a la cumbre de dos días de la Alianza que concluye hoy en Lisboa, dijeron a Efe que en la protesta hubo varias organizaciones internacionales, como «War Resister’s International».
Representantes de estos movimientos se quejaron también de la «indefinición» en la que se encuentran sus militantes, que según medios oficiales pueden ser presentados al juez en las próximas horas, y reclamaron su derecho a manifestarse de forma pacífica.
La disolución de la protesta se produjo sin que se informara de ningún herido, aunque la Policía tuvo que pedir la intervención de los bomberos para desencadenar a los manifestantes.
Los pacifistas españoles denunciaron, sin embargo, los «tratos vejatorios» a los que habían sometido a militantes de sus organizaciones en las fronteras de Portugal.
El Gobierno luso reinstauró esta semana los controles en las fronteras terrestres con España, desaparecidos en el marco de los acuerdos comunitarios, y detuvo a alrededor de una veintena de personas e impidió la entrada a otras doscientas por sospechar que podían causar problemas en la cumbre de la OTAN.
La conferencia de la Alianza, que reúne en Lisboa a medio centenar de gobernantes, ha congregado también a varios grupos pacifistas europeos que han organizado una «contra-cumbre».
Entre otras acciones, de carácter no violento, los activistas anti-OTAN simularon un bombardeo en el centro de Lisboa, donde un centenar de pacifistas se echaron al suelo para recrear los efectos de un ataque de la Alianza.
Estos movimientos han celebrado también debates y charlas con intelectuales y políticos de la izquierda, aunque apenas ante un centenar de personas, para denunciar las bases militares de la OTAN, su «política de expansión» y el papel de «control» de recursos que le atribuyen a la organización atlántica, PAGAN y el Comité Internacional de Coordinación (ICC) de la coalición «No to War No to NATO» han organizado, además, una manifestación que recorrerá el hoy el centro de Lisboa en protesta por la cumbre.
Las autoridades lusas han extremado sus precauciones ante el temor de que los miembros del llamado «Black Block», un grupo anarquista conocido por sus violentas acciones en otras cumbres, se infiltren en esa protesta.
La capital de Portugal y sobre todo la zona del Parque de las Naciones, a las orillas del Tajo, que alberga la cumbre, está prácticamente tomada por efectivos policiales.
Las autoridades lusas han cortado al tráfico las vías de la ciudad por las que los asistentes a la conferencia van desde su sede a los hoteles y el aeropuerto de Lisboa.
También han suspendido, durante varias horas, la circulación por los dos puentes que cruzan el Tajo y unen Lisboa con la populosa margen sur del río.
Diario Información
Kiko, uno de los antimilitaristas ilicitanos, cuenta su odisea con la policía portuguesa: http://www.diarioinformacion.com/nacional/2010/11/20/kiko-antimilitaristas-ilicitanos-cuenta-odisea-policia-portuguesa/1067186.html