Hoy no me voy a enrollar; son ejemplos que saltan a la vista.

De la edición digital de ayer (3-12-10) del Diario ABC:

1ª noticia: “La Audiencia libera a un etarra porque su padre es popular”

“…son los elementos de arraigo en los que la juez Clara Bayarri justifica su decisión de poner en libertad bajo fianza al presunto etarra Iker Sarriegui, encarcelado hace siete meses junto a los también abogados Arantza Zulueta y Jon Enparantza. Los tres, acusados de un delito de integración o colaboración con organización terrorista, fueron detenidos por la Guardia Civil el pasado 14 de abril por formar parte de la estructura «Halboka», encargada de controlar a los presos etarras….”

Como ven, aunque en la letra pequeña del artículo el abogado de San Sebastián Iker Sarriegi (ABC no sabemos si por ignorancia o vascofobia escribe “Sarriegui”, con u) sólo es presunto, en el titular se le presenta a gran tamaño tipográfico como indudablemente integrante de ETA. Evidentemente, según el ordenamiento jurídico constitucional que tanto suele invocar el ABC, el sr. Sarriegi en estos momentos no puede ser otra cosa que “presunto”, al no haberse establecido por sentencia condenatoria alguna la adscripción a ETA que tan clara parece tener ABC. Y de hecho no sería la primera vez que la Audiencia Nacional o el Tribunal Supremo terminan absolviendo a personas procesadas por esos mismos cargos.

Por la misma regla de tres que emplea el diario, cuando yo quisiera nombrar al ABC podría decir: “el periódico nazi-fascista ABC…” cosa no probada efectivamente ante ningún tribunal, pero que a mí me da que sí, porque me da la gana pensar eso, mire ud.

2ª noticia: “ETA ultima la farsa de una tregua verificable”

“El «comité ejecutivo» de ETA podría haberse reunido ya para ultimar el comunicado que Batasuna, sus socios del «polo soberanista» y los «mediadores internacionales» esperan de manera inminente, en el que anunciaría la farsa de un «alto el fuego indefinido y verificable». Todo ello, para sacudirse la presión, favorecer la pretensión de la «izquierda abertzale» de crear un nuevo partido y colarse en las elecciones, y, de paso, para reorganizar su mermada infraestructura.”

Hala, ahí queda eso. Sin cortarse un pelo ABC “informa” a sus lectores de que todos esos movimientos son “una farsa”. Una farsa para dos cosas: para que pueda haber un partido de la izquierda abertzale que se presente a elecciones municipales y “para reorganizar su mermada infraestructura”. Aunque el ABC en su breve artículo nos presenta estos datos como información y no como opinión, se abstiene por completo de fundamentarlos en lo más mínimo y de citar cualquier tipo de fuente. Es lo que se llama hablar ex cathedra, como si estuviera escrito en la Biblia. Lo decimos nosotros y punto; es así, no es opinable, está fuera de discusión. Como ven, de un periodístico “que te cagas”.

Por la misma regla de tres que emplea el diario, yo podría, por ejemplo, decir: “El periódico ABC falsea deliberadamente sus informaciones con el propósito de dividir a la sociedad española y crear el caldo de cultivo para un futuro golpe de estado que instaure el sistema nazi-fascista con el que los dueños del rotativo sueñan”.

Si quisiera decir estas cosas tendría el mismo fundamento que el ABC cuando escribe las suyas, y quizá pizca más de razón.

Y un dato que no hay que perder de vista es que el ABC es un diario que, en las secciones de noticias de donde tomamos estos artículos, por definición debería dedicarse a informar, según admite, con rigor y profesionalidad, sometido a un código deontológico y a la llamada ética periodística. Actualmente está muy lejos de que tal cosa sea así. Aunque viendo los comentarios de sus lectores, la mayoría faltos de la más elemental educación y muchos de ellos directamente delictivos, podemos colegir que el diario está a la altura de lo que desea y espera su público.


Ver más artículos «serios» de Cigala News