
81 muertos por ahora. Extraemos esta información de la noticia dada por el telediario de mediodía de Antena 3 que muestra impactantes imágenes de cómo los presos gritan desde la ventana de la prisión “abran la puerta, nos estamos quemando”, sin que los carceleros hagan nada. Las informaciones que van llegando reseñan el dato de la más de una hora que tardaron la autoridades carcelarias en dejar entrar a los bomberos (aunque ahora la información oficial lo niega) y las dramáticas situaciones vividas entre los presos. A muchos de ellos les encontró la muerte mientras se abrazaban entre sí en las duchas intentando que la poca agua que traen las cañerías de esta insalubre y dejada de la mano de Dios prisión pudiera hacer algo frente al pavoroso incendio. Seguro que esta tragedia chilena no tendrá el mismo impacto ni podrá ser rentabilizada por sus autoridades como la de los mineros. Nota de Tortuga.
INCENDIO | Tragedia en la cárcel de San Miguel
Un reo: ‘Si hubieran abierto las puertas se habrían salvado todos’
Desconcierto por el drama que se ha vivido esta madrugada en la cárcel San Miguel. Los ataques de pánico y la rabia se apoderan de los familiares que llegan hasta las dependencias del servicio médico legal para tratar de identificar los cadáveres calcinados de sus seres queridos. El listado de los muertos identificados hasta el momento se puede encontrar en www.gendarmeria.cl.

No se sabe cuántos reos había en el centro penitenciario. Tampoco los nombres de todas las víctimas mortales. De lo que sí se habla es de las condiciones en las que vivían los detenidos en una cárcel con capacidad para 1.000 personas, pero en la que había más de 1.900 internos.
¿Qué pasó con los bomberos?, ¿dónde estaban los agentes de Gendarmería?, ¿cómo son las condiciones de vida en la que viven los presos? Un preso que no se ha querido identificar contó desde el interior de la cárcel a Radio Cooperativa, vía telefónica, el escenario dantesco que vivió.
«Acá a las cinco de la tarde ya no hay funcionarios hasta las nueve de la mañana del día siguiente. A partir de esa hora esto es otro mundo», manifestaba el reo. «No teníamos de nada. Vivimos en una situación de extrema pobreza. Todo está hecho por nosotros, la instalación eléctrica, las alcantarillas, los sistemas de agua potable», añadía.
El preso hizo hincapié en las promesas gubernamentales que hizo el Gobierno y que no había cumplido hasta la fecha. «Nos prometieron tres beneficios carcelarios y hasta el momento no hemos recibido ni uno, nos gustaría saber cuáles son. Gendarmería quiere bajar el perfil de lo que se ha pasado aquí. Si se hubieran abierto las puertas se habrían salvado todos», dijo el preso.
El parte de los Bomberos
Mientras, el Cuerpo de Bomberos ha descartado que Gendarmería haya obstaculizado el procedimiento para sofocar el incendio. El comandante de bomberos, José Sánchez, ha entregado un comunicado en el que se relatan los hechos y se explica que: «Gendarmería facilitó el ingreso de bomberos al lugar siniestrado, no obstaculizando ni impidiendo la labor de los voluntarios».
Según los Bomberos, a las 05:48 horas se recibió en la central de alarmas una llamada de un teléfono celular que daba cuenta del inicio del fuego al interior del penal. A las 05:49 horas la central de Bomberos tomó contacto con la guardia de la cárcel que confirmó el inicio del fuego.
Bomberos mandó dos carros bomba, una escalera telescópica y una unidad de rescate. A las 05:57 horas, llegó el primer carro bomba, y activó la alarma de incendio. Al hacer el ingreso, el personal de Bomberos se encontró con fuego violento en «gran parte» del piso cuatro de la torre número cinco, y una alta temperatura.
Se cortaron los candados para hacer ingreso al lugar principal del foco del fuego. Esto permitió la evacuación de unos 60 internos, «evitando que las víctimas aumentaran». El fuego fue controlado rápidamente sin propagarse a otras secciones de la cárcel. La extinción del siniestro tomó unas dos horas.
Una querella contra Gendarmería y el Gobierno
Los familiares de las víctimas ya han anunciado que mañana se pondrá una querella contra Gendarmería y contra el Gobierno chileno. Los presos no sólo estaban hacinados, sino que estaban rodeados de elementos combustibles. Además, han confirmado que los presos vivían con bombonas de gas de cinco kilos en el interior de la cárcel, elementos que pudieron intensificar el fuego.
De momento se barajan dos posibles causas del desastre. La primera es que se abrió una manguera de gas y un preso encendió un cigarrillo. La segunda es que hubo una riña que desató el fatal desenlace, teoría que los encarcelados desmienten.
«Si tuviéramos otras condiciones carcelarias a lo mejor podríamos haber prevenido esto. No existen las condiciones mínimas de seguridad ni para los privados de libertad ni para los gendarmes», manifestó la abogada Lorena Fríes, directora del Instituto de Derechos Humanos de Chile.
La abogada, que pudo entrar en la cárcel y hablar con alguno de los reos, quiso reconocer la labor del cabo Juan Muñoz, quien salvó a cinco personas en la zona norte de la Torre Cinco, en el piso cuatro, a pesar de que recibió quemaduras en todo su cuerpo. Se mojó el cuerpo para entrar a rescatar a los que pudiera.
«Todos los seres vivos tenemos derecho a una vida digna, estemos presos o no, también para los que han cometido delitos», dijo la abogada. «Los presos están en estado de ‘shock’. Los mismos compañeros, que revelaron que los gendarmes subieron a evacuar a los presos sin el equipo necesario, están haciendo un listado de los que están vivos y los que están muertos», concluyó la profesional.
El Mundo
Incendio en una cárcel de Chile: 83 muertos–
El fuego se inició en la prisión de San Miguel, luego de una pelea entre los reclusos, que viven en condiciones de hacinamiento. Además se registraron 14 heridos de gravedad, pero la Gendarmería aun no difundió la lista con los nombres de las víctimas.
La mayoría de las muertes se produjeron por asfixia – AP
Un voraz incendio en la cárcel de San Miguel, en Chile, dejó al menos 83 muertos y 14 heridos graves. Aparentemente, el fuego se desató tras una pelea entre los presos, que viven en condiciones de hacinamiento, ya que la prisión tiene capacidad para 900 personas y allí había aproximadamente más de 2000 reclusos.
«En este momento tenemos una cantidad de 83 internos fallecidos. No tenemos la identidad, porque estamos trabajando», afirmó el coronel de Gendarmería Jaime Concha, que no entregó más detalles ni el número de heridos. Además agregó que las muertes se habrían provocado en su mayoría por asfixia.
“Los heridos son catorce, están con riesgo vital y fueron trasladados a diferentes centros médicos dispuestos en la región Metropolitana», manifestó por su parte el ministro de Salud, Jaime Mañalich, a radio Cooperativa.
Según los reportes preliminares, el incendio se inició cerca de las 5 de la madrugada tras una riña en una de las galerías del recinto, que alberga a más de dos mil internos. La cárcel de San Miguel, ubicada en la comuna del mismo nombre, al sureste de Santiago, tiene una alta tasa de hacinamiento, como en la gran mayoría de las prisiones chilenas.
Uno de los presos llamó por teléfono celular a la televisión estatal y contó que muchos de sus compañeros murieron por asfixia. El periodista que recibió la llamada indicó que se escuchaban los gritos de los reclusos, pidiendo que los dejaran salir de la Torre 5, donde estalló el incendio.
En las afueras del recinto cunde la desesperación de los familiares de los internos para saber quiénes son los muertos, ya que aun Gendarmería no ha entregado listas de fallecidos ni de sobrevivientes. En tanto, la televisión mostró imágenes de un fuerte contingente policial que resguardaba el lugar.
http://observadorglobal.com/incendio-en-una-carcel-de-chile-81-muertos-n13244.html
[Chile] La muerte de 81 presos carbonizados en la cárcel no obedece solo a “la fatalidad”—
Lembas
hommodolars.org
Un terrible incendio en el penal San Miguel de Santiago de Chile dejó hoy 81 muertos y una cantidad aún no determinada de heridos.
Las crueles condiciones a que es sometida la población carcelaria en ese país, son las principales causas de esta tragedia.
El penal tiene duplicada su población, ya que cuenta con más de 1900 presos cuando su capacidad es para 1000.
Por otra parte, diversas fuentes denuncian que el servicio de bomberos llegó al centro penitenciario casi dos horas después de haber comenzado el incendio lo que da la pauta del nivel de desatención existente.
El presidente de Chile, Rafael Piñera, ha manifestado que el “sistema carcelario en Chile es inhumano” tal como reconociera hace meses la precariedad y la inadecuación de las condiciones en que trabajan los mineros en los yacimientos de Chile, sin que hasta ahora se conocieran medidas contundentes tendientes a solucionar tales aberraciones.
En este caso, el mago mediático se ha anticipado a las críticas, revirtiendo el eje: ha salido él mismo a criticar la situación de las cárceles chilenas y convocar a la ciudadanía para “mejorar” tal situación.
Información llegada directo de Chile por medios anarquistas y de contrainfo:
Las versiones sobre lo ocurrido aun se están investigando, pero hay 2 contrapuestas. La de lxs carcelerxs de Chile (Gendarmería) que indica que todo empezó por una riña entre presos del penal que, al parecer, tuvo involucrada la existencia de un lanzallamas «hechizo» (artesanal). Algo un poco raro (por decir lo menos) ya que el fuego se inició a las 05:00 AM hora de Chile (GTM -04:00 Santiago), hora en que los presos se encontraban encerrados en sus respectivas celdas.
La segunda versión que se consiguió por medio de una llamada telefónica de un reo desde el interior de la cárcel (no es que en Chile esté permitido el uso de teléfonos móviles dentro de las cárceles, pero sí algunxs presxs logran internar objetos no permitidos, ya sea comprándoselos a carcelerxs corruptxs u coorinándose con individualidades-bandas que se los hacen llegar lanzándolos, desde afuera, hacia los patios) da testimonio de que el incendio se inició por un corto circuito debido al pésimo estado de vida que llevan lxs presxs de todo Chile (y otros países también, obviamente).
A las 05:47 AM se registró la primera llamada hacia bomberos, pero no sólo eso: LA LLAMADA LA DEBIÓ REALIZAR UN PRESO A TRAVÉS DE SU PROPIO CELULAR, YA QUE GENDARMERÍA DE CHILE NO MOVIÓ UN SOLO DEDO EN EL RESCATE-AUXILIO DE PRESOS, demostrando así que la población presa es, para lxs carcelerxs, nada más que una bestia inhumana. Que paradoja, ¿no?.
Los voluntarios de bomberos (porque, por si no lo sabías, en Chile los bomberos son voluntarixs, no ganan sueldo ni reciben un subsidio ‘digno’ por parte del Estado, sino que viven, en su mayoría, por colectas de dinero) llegaron a las afueras de la cárcel a las 05:57, pero fueron impedidos de entrar al estacionamiento de la cárcel (ya que desde allí apagarían el incendio) debido a que Gendarmería de Chile les prohibió el acceso argumentando que habia que ordenar primero a la población penal. Recién a las 06:30 los carceleros les dieron acceso al estacionamiento, desde donde trabajaron para apagar las llamas.
Al formarse una gran masa de familiares y amigxs de los presos, las autoridades comenzaron lo que sería una seguidilla de errores. Primero dieron un listado de 20 personas que estaban sanas y salvas, lo que generó más angustia y preocupación ya que en el bloque afectado (Torre 5, piso 4) sobreviven al rededor de 300 presos. Luego empezaron a llamar a familiares de algunos de los cuerpos que ya estaban identificados, para más tarde decir que todo sería en privado (todos los llamamientos y lectura de listas se realizo con un megáfono).
Cabe destacar también que la población penal vive desde hace más de 20 años una situación de hacinamiento inhumano que ha venido creciendo como una bola de nieve, sólo empeorando. El caso del Centro de Exterminio de San Miguel es un recinto con capacidad para 1200 personas, pero que tiene 1915 almas enjauladas. Tiene un 70% de hacinamiento. Pero eso no es todo: Hay cárceles chilenas donde la sobrepoblación alcanza un 300% desde hace años. A esto hay que añadir que las condiciones carceleras en Chile son (casi) de la peores (insalubridad, violencia, hacinamiento, sobrepoblación, etcétera). Para dar sólo un ejemplo: En la sección de la cárcel afectada (Torre 5) hay 2 baños, 3 hinodoros y 2 duchas para 300 personas.
Entre lxs fiscales que investigarán lo sucedido se encuentra el famosísimo Alejandro Peña, quien tiene en la actualidad y desde el 14 de agosto del año en curso, a 9 compañerxs anarquistas y antiautoritarixs secuestradxs en las mazmorras del Capital debido al montaje del Caso Bombas (Ver http://www.hommodolars.org/web/spip.php?article3395 ). No sabemos, pero por lo previsto Jalandro (apodo de Alejandro Peña debido a su estrecha relación con el mundo del narcotráfico; jalar=inhalar droga) tiene 2 jugadas: Una sería componer un nuevo montaje y decir que todo ocurrió por culpa de lxs presxs, o lo otro es que tarte de limpiar su imagen (Ver http://www.hommodolars.org/web/spip.php?article3593) y juzgue a lxs culpables de esta matanza en seria.
Desde territorio Chileno, desde hace tiempo, no cambiamos nuestra postura en lo absoluto: ¡FUEGO A LAS CÁRCELES!
Cualquier novedad, estaremos contrainformando a la brevedad.
Saludos incandescentes
http://www.alasbarricadas.org/noticias/?q=node/16046