Pues eso. Recordemos la secuencia de la independencia de Kosovo: Región en una esquina de Serbia fronteriza con Albania y de amplia mayoría étnica albanesa. Esa mayoría comienza una campaña para obtener la independencia con un movimiento de noviolencia encabezado por Ibrahim Rugova. Paralelamente EEUU recluta kosovares mafiosos en el extranjero, el principal de ellos el actual primer ministro Thaci, y financia la creación de una guerrilla antiserbia que comienza a operar en las zonas montañosas. Los serbios dan una respuesta militar al problema, con lo cual ponen en bandeja a la OTAN entrar allí con todo, montar una guerra de bombardeos indiscriminados sobre Serbia y obtener la secesión de la región. Dichos bombardeos recordemos que no contaron con autorización de la ONU, y que fue Javier Solana, como máximo dirigente de la OTAN, su principal inductor. A partir de ahí, una ocupación total del país, tropas españolas incluidas, hasta la declaración de independencia. Ese día había en las calles de Prístina, con diferencia, más banderas norteamericanas que kosovares. Hoy Kosovo es un portaaviones de EEUU en los Balcanes y los dirigentes del país, como se comenta en el artículo, siguen siendo los rufianes mafiosos al servicio de los invasores norteamericanos que siempre fueron. Nota de Tortuga.


ELMUNDO.es |

El primer ministro de Kosovo, el ex guerrillero Hashim Thaci, lidera un grupo mafioso albanokosovar responsable de tráfico de armas, drogas y órganos humanos en Europa del Este. Esta es la grave acusación desvelada este martes por The Guardian, que cita una investigación del Consejo de Europa sobre el crimen organizado que se presentará este jueves.

«Thaci y otros miembros del grupo de Drenica [facción del UCK, el ejército de liberación de Kosovo, del que Thaci era líder político] son nombrados como ‘actores clave’ en informes de inteligencia sobre las estructuras del crimen organizado de tipo mafioso en Kosovo. He examinado estos diversos y voluminosos informes con consternación y una sensación de indignación», dice el autor del informe, el experto en derechos humanos Dick Marty.

Asimismo, el primer ministro en funciones -que acaba de revalidar su cargo en las elecciones del pasado fin de semana, las primeras desde que declarara su independencia- había ejercido durante la última década un «violento control» sobre el tráfico de «heroína y otros narcóticos» en Europa del Este, según las informaciones de las agencias antidroga de al menos cinco países.

Una década de crímenes

La red comenzó a operar en los prolegómenos de la guerra de Kosovo, a finales de los años 90, dice el informe, una investigación realizaba durante dos años y que cita al FBI y otras fuentes de inteligencia.
De acuerdo con la investigación, la relación de Thaci con el crimen organizado comenzó cuando el grupo que él lideraba se convirtió en la facción dominante del UCK. Su supremacía les permitió entonces tomar el control de «la mayoría de las empresas criminales ilícitas» en las que los kosovares estaban implicados en la frontera con Albania, dice Marty.

Según el informe europeo, durante la guerra y al menos el año posterior, las fuerzas de Thaci se vengaron de los serbios, romaníes y los albaneses acusados de «colaborar» con el enemigo. Centrado en la limpieza étnica llevada a cabo por Milósevic, la comunidad internacional ignoró los crímenes de guerra del ejército kosovar, denuncia Marty.

Tráfico de órganos

El investigador considera que los líderes del grupo de Drenica (región del centro de Kosovo) «guardan la mayor responsabilidad» por la suerte de los presos serbios que fueron encerrados en seis centros de detención en el norte de Albania.

Un «puñado» de estos prisioneros fueron transferidos a una prisión provisional al norte de Tirana, donde fueron asesinados por sus riñones, según The Guardian.

«Cuando los cirujanos de transplantes confirmaban que estaban listos para operar, los prisioneros eran sacados de la ‘casa segura’ de uno en uno, ejecutados sumariamente por un pistolero del UCK y sus cuerpos transportados a rápidamente a la clínica», dice Marty, quien presentará su informe a diplomáticos europeos en una reunión en París este mismo jueves.

La grave acusación conecta con la insinuación que ya hizo en su día la fiscal para crímenes de guerra en la Haya, Carla Del Ponte, quien dijo que el ejército de liberación kosovar había traficado con prisioneros serbios, a quienes se les quitaron órganos en Albania.