En Tortuga ni ponemos rey, pero les invitamos a contrastar la siguiente información publicada recientemente en nuestra página:

Carta al director de El País, no publicada ni publicable, sobre la crisis en Costa de Marfil

con el discurso que estos días predica de forma unánime la voz de los medios de comunicación oficiales. El telediario de TVE de ayer al mediodía era impresionante. Según sus informes las elecciones las ganó el candidato opositor (el favorito de occidente) fuera de toda duda –cosa que no decían tan alto por ejemplo en el caso de Afganistán, un tongo del que nadie duda-. El hecho de que el tribunal constitucional de Costa de Marfil avale la victoria de Gbagbo se explica por el hecho de que “está controlado por el partido gobernante” (como si el de aquí no se designara a dedo). Las personas que han salido masivamente a la calle a protestar ante los sospechosos movimientos militares de las tropas invasoras de la ONU son definidas como “turbas”. Y aunque en estos últimos diez años no constaban, ahora parece que los gobiernos de este país “violaban sistemáticamente los derechos humanos”. Según concluye el tenebroso informativo de La Uno, Costa de Marfil, al borde de la guerra civil (más de un país exportador de armas se estará frotando las manos), es el único exportador actual de “diamantes de sangre”. Nota de Tortuga.


No se pierdan este artículo de opinión publicado hoy (30-12-10) a toda página en el Diario El País. Se interpreta el conflicto desde la visión unánime occidental antes nombrada. La inexistente imparcialidad del rotativo queda evidenciada en la personalidad de quienes firman el artículo:

Jendayi E. Frazer fue secretaria de Estado adjunta para Asuntos Africanos en el Gobierno de EE UU entre 2005 y 2009. En la actualidad es catedrática de Servicios Distinguidos en la Carnegie Mellon University. Nicolas Berggruen es presidente y director ejecutivo del Nicolas Berggruen Institute, dedicado a investigar nuevas ideas para el buen gobierno.


Tres presidentes africanos se reúnen con Gbagbo para darle un ultimátum

El mandatario derrotado de Costa de Marfil amenaza con cortar relaciones con quienes reconozcan a los embajadores de Ouattara –

AGENCIAS – Abiyán

La situación en Costa de Marfil se tensa día a día. Los presidentes de tres países de África Occidental, en representación del bloque regional, dieron ayer, sin éxito, un ultimátum al autoproclamado presidente Laurent Gbagbo: o entrega voluntariamente el poder al considerado ganador por la comunidad internacional Alassane Outtara o podría ser por la fuerza de las armas. Tras las elecciones del 28 de noviembre, el país está cada vez más cerca de reanudar la guerra civil que lo dividió entre 2002 y 2007.

Una delegación integrada por los presidentes de Benin, Cabo verde y Sierra Leona llegó a Abiyán. En nombre de la Comunidad Económica de los Estados de África Occidental, se reunieron con Gbagbo para comunicarle las decisiones adoptadas en la cumbre extraordinaria del bloque celebrada el pasado viernes. En este primer diálogo, los tres presidentes, que actuaron como emisarios de la Comunidad Económica de los Estados de Africa Occidental (CEDEAO), han emplazado a Gbagbo a ceder el poder a su rival político, Alassane Ouattara, vencedor de las elecciones presideciales del pasado 28 de noviembre. Tras el fracaso de las negociaciones, los cuatro volverán a reiniciarse «pronto», según ha explicado después el presidente de Cabo Verde, Pedro Pires, presente en el encuentro.

Gbagbo ha amenazado, además, con cortar las relaciones diplomáticas con todos los países que reconozcan a embajadores designados por Ouattara. «El Gobierno quiere hacer saber que, a la luz de tales decisiones, se reserva el derecho de actuar recíprocamente y poner fin a la misión de sus embajadores en Costa de Marfil», ha dicho un portavoz de Gbabgo en una declaración en la televisión nacional marfileña.

En paralelo, una multitud atacó ayer un convoy de la ONU en Abiyán e hirió con machete a uno de los cascos azules. La violencia tras los comicios ha causado la muerte por lo menos a 173 personas y llevado al exilio a cerca de 14.000 personas. Un portavoz de Gbagbo ya avisó el domingo de las posibles consecuencias de una intervención armada: «Todos estos países vecinos tienen ciudadanos en Costa de Marfil, y ellos saben que si atacan Costa de Marfil desde el exterior se iniciará una guerra civil en el interior», subrayó. «¿Está Burkina Faso preparado para acoger de vuelta a tres millones de sus ciudadanos?», añadió. Millones de ciudadanos de países vecinos de Costa de Marfil trabajan en el país, relativamente próspero al ser el principal productor de cacao de África.

Ouattara, que cuenta con el reconocimiento internacional, se encuentra atrincherado junto a su Gobierno en un hotel de Abidjan bajo protección de la ONU, que ha prolongado su misión en el país, con los 10.000 cascos azules que tiene desplegados, seis meses más. Gbagbo lanzó su propio ultimátum hace una semana: amenazó a las fuerzas de la ONU con tratarlas como si fueran tropas rebeldes.

Diario El País

2 thoughts on “Costa de Marfil: los medios nos engañan una vez más”
  1. Costa de Marfil: los medios nos engañan una vez más
    Vergonzoso y deprimente.

    1. Costa de Marfil: los medios nos engañan una vez más
      Respecto a TVE, el candidato opositor se autoproclamó presidente en su cuartel general, a manos de los embajadores de Francia y EE.UU. y con el beneplácito de la ONU, con unos resultados provisionales sin consensuar, fuera de plazo, ante medios extranjeros y por boca de uno de sus colegas de partido. Los partidarios de Gbagbo y los antifranceses y antiONU no han salido todavía a la calle o lo habríamos notado. Francia y la ONU despiertan una gran animadversión popular en el país. Esas «turbas» también son votantes y no se movilizan por OUattara. Los últimos diez años han sido de intento de trabajar por la paz, con sus defectos y problemas. Violaciones de los derechos humanos, en las zonas ocupadas por los rebeldes, donde también se habla de diamantes de sangre o, de manera más realista, del escamoteo de caucho, cacao y café a través de las fronteras y de una economía de guerra que sirve para que los líderes de la rebelión vivan muy felices y cada vez más ricos. Otro punto interesante que no aparece en lo de TVE pero sí en otras informaciones es que los civiles huyen de Gbagbo por las fronteras de Liberia, que casualmente dan a zona oeste controlada por rebeldes y donde la vida humana no vale nada ni Gbagbo tiene ningún control de la situación. Habría que pensar que si huyen es porque están esperando que les machaquen más todavía los propios rebeldes, ya que Gbagbo bastante tiene con «mantenerse» en el poder. La ignorancia sobre Costa de Marfil y lo que está pasando es realmente sangrante. Y de consecuencias terribles para los marfileños, África occidental y todos nosotros 🙁

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