
Nueva receta del libro «Repostería Tradicional de Aspe. Una mirada hacia la cultura de lo dulce», de Fernando Davó Uríos, publicado por entregas dominicales en la web de Tortuga.
Ingredientes:
– 1 huevo.
– 6 yemas de huevo.
– 1 vaso de aceite de oliva.
– 1 vaso de azúcar.
– 3 gaseosas dobles (blancas/azules).
– Harina de trigo (la que admita la masa).
Utensilios:
– LLanda metálica.
– Lebrillo mediano de barro.
Elaboración:
Da igual el tamaño del vaso que utilicemos para el aceite y el azúcar, ya que admitirá más o menos harina en función del tamaño de éste. Eso sí, se ha de usar el mismo tamaño para los dos ingredientes.
1- En un lebrillo echar el huevo y las yemas y mezclar bien con una cuchara de madera.
2- Añadir el aceite, el azúcar y las gaseosas. Remover mezclándolo todo bien.
3- En un plato aparte verter un poco de azúcar que usaremos luego.
4- Ir añadiendo la harina poco a poco mientras se remueve.
Al igual que los rollos de mistela, la masa estará en su punto cuando se note firme y deje de estar pringosa pero todavía blanda (ver rollos de mistela).
5- Coger un trozo de masa y amasar con las manos ligeramente. Estirar y formar un rollo delgadito uniendo los extremos.
Hacerlos muy finos ya que en el horno engordarán un poco.
6- Sosteniendo el rollo con los dedos, rebozarlo ligeramente en el azúcar por una cara y depositar sobre la llanda ligeramente aceitada con esta cara hacia arriba.
7- Al horno a fuego medio estará en unos 30 minutos aproximadamente.
Este es otro dulce muy fácil de preparar, con ingredientes sencillos y que apenas lleva veinte minutos de tiempo elaborar.