El portavoz de los Inspectores de Hacienda del Estado (IHE), Francisco de la Torre, afirmó ayer que hay datos que pueden indicar un aumento de la economía sumergida, que, a su juicio, está evitando una «explosión social», hecho que se daría si, por ejemplo, las cifras de desempleo coincidieran con la realidad.

En una jornada organizada por la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE), De la Torre señaló que algunos de esos datos que hacen pensar en un alza de la economía sumergida pueden ser el incremento de las remesas de los emigrantes residentes en España o la «modesta» demanda de la ayuda de los 426 euros a los desempleados por la necesidad de realizar unos cursos.

Asimismo, dijo que la situación fiscal es menos mala que la de hace unos meses gracias al recorte de gastos y al incremento de la recaudación tributaria.

Entre los riesgos para alcanzar la necesaria consolidación fiscal, De la Torre destacó la situación del sistema financiero español e incidió en que si se produce una recapitalización pública de las entidades financieras habría consecuencias, ya que estas ayudas públicas computan en el déficit y además el Estado, directamente o a través del FROB, tendría que emitir deuda pública adicional.

En este sentido, aseguró que la reestructuración del sistema financiero es urgente y añadió que provocará más tensiones a corto plazo y una necesidad de compensar el déficit con ajustes en recorte de gastos y en aumento de impuestos.

De la Torre agregó que la reducción del déficit exigida a las comunidades autónomas es demasiado drástica para tan poco tiempo.

A este respecto, resaltó que ello puedo suponer que las comunidades autónomas opten para cumplir con ese objetivo por una subida impositiva o por nuevos recortes de gastos.

Otro de los riesgos, según De la Torre, es el posible incumplimiento de la previsión de ingresos fiscales y de que el Estado o la Seguridad Social incrementen sus gastos.

Asimismo, indicó que este año es crítico para mantener la estabilidad financiera y macroeconómica principalmente por el gran volumen de deuda pública que debe colocarse y porque se concentrará el mayor esfuerzo de contención del gasto público.

El portavoz de IHE reiteró la petición de reformar el sistema fiscal porque no cumple su objetivo básico, el de la suficiencia.

También intervino en la jornada el presidente de la Asociación Española de Asesores Fiscales (AEDAF), Juan Carlos López Hermoso, quien defendió una reforma del Impuesto sobre Sociedades, «con unos incentivos muy selectivos y que sirvan para algo».

López Hermoso señaló que el Gobierno debería tener más transparencia en las medidas que lleva a cabo y que explique para qué son -«no como ha ocurrido con el déficit tarifario»- y si posteriormente cumplen sus objetivos.

Además, abogó por favorecer la competitividad de la economía con un alineamiento en las tendencias internacionales que simplifiquen la tributación y pidió una estabilidad y seguridad jurídica en la aplicación de las normas tributarias.

El presidente de AEDAF subrayó que la presión fiscal no se incrementa subiendo los impuestos, sino con un crecimiento de la economía, «que es lo realmente importante».

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