Aquí pueden ver una de las razones del interés del estado español en militarizar unos y otros sectores laborales que de siempre han venido siendo civiles. A las intromisiones en tareas de brigadas de protección civil, bomberos, de incendios etc. que se están implantando cada año en mayor medida con la Unidad Militar de Emergencias, podemos añadir el tema de los controladores aéreos civiles (ver artículo “las militarizaciones conducen a las dictaduras”). Claro que al estado de todas todas le interesa que cuantos más sectores laborales posibles están militarizados. ¿Por qué? Muy sencillo. Los militares son mano de obra dócil, que se puede utilizar para lo que sea con todo tipo de abusos y arbitrariedades puesto que sus derechos laborales no existen, como puede comprobarse en la información que sigue. Nota de Tortuga.


Hace cuatro años


Abandonó la torre aunque su superior le había ordenado que continuara para atender un aterrizaje

EFE / MADRID

El Tribunal Supremo (TS) ha confirmado la condena a 6 meses de prisión impuesta a un controlador aéreo militar por un delito de desobediencia después de que abandonara su puesto al finalizar la jornada pese a que un superior le había ordenado que continuara para atender el aterrizaje de un helicóptero averiado.

La Sala de lo Militar del alto tribunal confirma así la sentencia del Tribunal Militar Territorial Segundo, que consideró probado que el 6 de agosto de 2007 el citado controlador, un brigada, comunicó que finalizaba su servicio y cerraba la torre de control a su superior, que le ordenó que continuara en su puesto hasta la llegada de un helicóptero de Melilla, que había retrasado su vuelta por una avería.

El acusado contestó a su superior que en el caso de haber un solo controlador, como era el caso, el servicio solo se prestaba durante las horas de actividad, independientemente de que un helicóptero estuviera en vuelo o no.

Después de reiterarle que continuara, el superior se dirigió a la torre de control y comprobó que el brigada se había ausentado, por lo que por el teléfono móvil le repitió las órdenes, sin que éste las atendiera.

Según el Tribunal Militar, el día de los hechos el acusado llevaba unos 10 días seguidos prestando servicio de controlador de vuelo debido a los turnos de permiso de verano de sus compañeros de la unidad.

El Supremo rechaza en su sentencia los argumentos del recurso del controlador al entender que el tribunal militar tuvo suficientes pruebas para imponer la condena y recuerda que el brigada reconoció que se había negado a cumplir «la orden directa de su superior para atender un vuelo, cuya llegada estaba prevista para las 15:30, habiéndose retrasado por avería, abandonando el controlador su servicio a las 14:20».

El delito de desobediencia, explica el TS, se cometió al desatender las instrucciones «directas, precisas y absolutamente contundentes» del oficial de vuelos ordenándole que permaneciera en su puesto.

Frente a esta orden, el controlador «decidió, por vía de hecho, imponer su particular criterio» sobre el de su superior, que no solo era superior en grado sino que además tenía la responsabilidad funcional de dirigir el servicio, y abandonó su puesto «con absoluto desprecio a las órdenes recibidas».

Según el Supremo, el deber del controlador era quedarse a atender la llegada del helicóptero averiado, sin perjuicio de que estimara que con ello «se desatendían algunos de sus intereses laborales» y ante lo que podría haber formulado posteriormente las quejas pertinentes por vía reglamentaria.

El militar estaba obligado a reservar sus objeciones para cuando el servicio estuviese cumplido «y no plantearlas en el momento en que se debía comenzar ni, mucho más, hacerlas prevalecer sobre el mismo», con el riesgo que supuso que el helicóptero aterrizara sin controlador, señala.

Para el Supremo, es contrario a la disciplina entender que el cumplimiento de las órdenes militares se limita a los supuestos en los que el subordinado esté de acuerdo con ellas, pudiendo abandonar el servicio, como se hizo en este caso, cuando no sea así.

Diario Información

One thought on “Seis meses de cárcel para un controlador aéreo militar por no obedecer una orden”
  1. Seis meses de cárcel para un controlador aéreo militar por no obedecer una orden
    La verdad: Si no hubiera helicopteros militares, no pasarian estas cosas.

    Y nos cuestan una pasta y no sirven para nada, mas que como imagen de «somos chulos, somos fuertes, tenemos armas y tecnologia, cuidadin que podemos volvernos locos en cualquier momento y hacer cualquier barbaridad».

    Vamos: Lo que el que tiene miedo de todo lo que le rodea tiende a hacer creer al resto, para sentirse «mas seguro».

    internete
    1234567

    PD: Animos para el militar desobediente…

    A ver si sienta precedente, y los militares empiezan a tener derechos laborales, que es un primer paso para que terminen siendo personas libresponsables.

    Cosa que de momento, no son… (De hecho es por lo que muchos se alistan: Les da miedo la libertad y no quieren tener responsabilidad.)

    Por suerte algunos pocos despiertan ya de la pes_adilla que se muerde la _ola…

Los comentarios están cerrados.