Top secret. Quizá ud. pueda estar corriendo un peligro mortal si vive cerca de una base naval española, pero nunca lo sabrá. Bueno, lo sabrá si ocurre cuando ocurra. Porque lo que es movilizarse o hacer algo para prevenirlo no estará entre sus facultades. Es una gran suerte no tener que preocuparse ya de estas cosas puesto que hay gente más lista que se ocupa de ello y nos libera de esa responsabilidad. Puede agradecerselo al muy democrático gobierno que -precisamente- nos gobierna. Nota de Tortuga.


¿Qué estragos pueden provocar los submarinos nucleares averiados en el litoral mediterráneo español? No lo sabemos. ¿Qué daños pueden causar en la Bahía de Cádiz cuando atraca en Gibraltar? No lo podremos saber hasta que el accidente sobrevenga y suframos sus consecuencias. ¿Y eso por qué? Porque el Gobierno español ha clasificado el asunto como “materia secreta”. Les cuento:

El famoso submarino nuclear inglés Tireless y su gemelo Turbulent, ambos con averías y defectos de seguridad, siguen surcando las aguas territoriales españolas y recalan en Gibraltar para realizar reparaciones y aprovisionamiento por lo menos una vez al año. La última en que las peligrosas herramientas provistas de misiles termonucleares realizaron escalas de mantenimiento y reparación en el Peñón fue en mayo del año pasado.

La información sobre su presencia no la dio la ministra de Defensa, Carme Chacón, cuyo departamento se encarga teóricamente de la vigilancia militar y el cumplimiento de las normas contra la admisión de armas nucleares en nuestro territorio y aguas jurisdiccionales. Tampoco la divulgó el responsable de relaciones exteriores, el ya ex ministro Miguel Ángel Moratinos en este caso. La voz de alerta correspondió, como en otras ocasiones, a los pescadores, los ecologistas y los distintos medios de comunicación.

Entonces el diputado gaditano del PP José Ignacio Landaluce, un cirujano sensible y batallador contra todo lo que perjudica a su circunscripción, preguntó por escrito al Gobierno sobre las escalas de esos sumergibles averiados, se interesó por los riesgos que representan y quiso saber si el Ejecutivo ha presentado alguna queja formal a las autoridades de Reino Unido para que esos cacharros se alejen de aquí de una vez para siempre.

Y con nueve meses de retraso, el miércoles, 9 de febrero, Landaluce ha recibido esta respuesta: “El informe sobre los submarinos nucleares a los que se refiere tiene carácter clasificado”. De las quejas, ni una palabra. Si ya sabíamos que cuanto más grave es un asunto más lo tapan, ahora sabemos que no hay como preguntar para que “clasifiquen” la materia como secreto de Estado.

http://www.cuartopoder.es/laespumadeldia/2011/02/10/el-gobierno-clasifica-las-escalas-de-submarinos-nucleares-averiados/