El ancestral trueque vuelve a la actualidad con iniciativas como la de la Asociación de Vecinos «Barrio Obrero» de Altabix

Algunos participantes exhibían su «mercancía» sobre mantas y otros acudían con la suya en mochilas y al ver algo que les interesaba proponían el cambio al «vendedor».

DIEGO FOTÓGRAFOS

El ancestral trueque en el que se pone de manifiesto el arte de la negociación vuelve a la actualidad con iniciativas como la de la Asociación de Vecinos Barrio Obrero de Altabix, que ayer celebró su particular mercadillo de intercambio. En él se dio cita una variada oferta que incluyó todo tipo de artículos, como ropa, objetos de decoración, libros y pequeños electrodomésticos, entre otros.

M. JOSÉ SANMARTÍN

Unos libros por jarrones, unos platos por unas planchas para el pelo y hasta un rosario y un cenicero por un organizador colgante. Son ejemplos de intercambios que se dieron ayer (el pasado domingo) entre los participantes en el primer mercadillo del trueque organizado por la Asociación de Vecinos Barrio Obrero Altabix.

El lugar elegido fue el corazón del barrio, en pleno Jardín de las Culturas. Allí, durante toda la mañana de ayer se dieron cita alrededor de una docena de improvisados «puestos». Así, sobre mantas o manteles dispuestos en el suelo los participantes dispusieron aquellos artículos de los que estaban dispuestos a desprenderse.

Entre lo expuesto: una gran variedad de objetos de decoración, calzado, ropa, libros, películas en DVD, música en forma de discos o CD; artículos de menaje; pequeños electrodomésticos, como secadores del pelo y radiocasetes; e incluso frutas, concretamente, naranjas recién traídas del campo.

2011-04-04_IMG_2011-03-28_01-33-09__L0904ELCHE-jpg.jpg

No obstante, además de alrededor de la docena de tenderetes que se dispusieron en la zona verde, también participaron en esta iniciativa numerosos jóvenes que habían cargado en su mochila aquellos objetos que pretendían intercambiar por otros. De ese modo, cuando veían en uno de los puestos que algo les interesaba preguntaban a su propietario si estaba dispuesto a cambiarlo por alguno de los objetos que llevaba consigo, siendo prendas de ropa, libros y DVD los artículos más comunes en estos casos.

Además, en la iniciativa tomaron parte tanto vecinos de la zona como aquellos llegados de otros lugares de Elche o incluso de pedanías y otras poblaciones.

Éste era el caso de Sofía y Julia, dos chicas de Hungría residentes en Alicante y Arenales del Sol, respectivamente. En su caso, ya conocían este tipo de experiencias al haber participado en mercadillos del trueque de otras poblaciones. Ambas sacaron partido a este mercadillo del trueque al que vinieron expresamente. De hecho, Julia, pese hablar poco castellano, a media mañana ya había realizado varios trueques.

Gracias a ellos lucía sobre sus hombros una chaqueta nueva, además de un bolso a su gusto, dos pares de pendientes y hasta algunas naranjas. Y en su caso, y aunque había llevado varios objetos para intercambiar, como libros, lo que más éxito tuvo, y por lo que consiguió todas estas cosas, fue por unas deliciosas magdalenas de chocolate que ella misma había hecho en casa. «En Alicante, fuimos a otro mercadillo del trueque y fue lo que más éxito tuvo, y por eso hemos repetido, aunque en aquella ocasión incluso habíamos hecho de varios sabores», explicó su amiga Sofía.

Tampoco eran del barrio Daniel y Estefanía, dos ilicitanos que llevaron varios objetos de decoración y algún pequeño electrodoméstico. Éstos, llegaron a ofrecer un temario para la oposición de auxiliar de Enfermería. «En uno de los mercadillos a los que fuimos, una madre nos explicó que había encontrado los libros de texto para uno de sus hijos en una iniciativa como ésa, por lo tanto, decidimos traer los libros que teníamos y otras cosas que teníamos sin usar», apuntaron.

Los organizadores destacaron la buena aceptación de esta iniciativa aunque también precisaron que, «al ser la primera vez hay mucha gente que no se ha enterado». Es por ello que valoran ya repetir el mercadillo del trueque en otras ocasiones. Desde la Asociación de Vecinos Barrio Obrero de Altabix, Paqui Ortega, expresa que uno de los objetivos de esta iniciativa era «acercarnos a los vecinos del barrio y que la gente conozca esta asociación».

Otra de las integrantes el colectivo, Merche Torralbo, destacó el buen ambiente en el que se desarrolló el mercadillo y apuntó que incluso vecinos que no se habían enterado de la iniciativa, al conocerlo, fueron a sus casas en busca de ese objeto que querían intercambiar por otro.