
¡Estamos hartas!
Declaración de la Internacional de Resistentes a la Guerra sobre la
intervención en Libia.
La Internacional de Resistentes a la Guerra – Una red internacional
con más de 80 afiliados en más de 40 países – Declara que:
Está harta de intervenciones militares que se escudan en falsos
motivos humanitarios. Esto vale para lo que ocurre hoy en Libia y en
otras partes. Está harta de la lógica de la violencia como forma de
solucionar conflictos sociales y políticos. Está harta de tener que
hablar, otra vez, de estos temas. Es qué no se ha aprendido nada en
todo el siglo XX y este comienzo del XXI?
Pero superando nuestra saturación y poniendo por delante nuestra
indignación decimos que:
La IRG rechaza absolutamente la intervención militar extranjera en
Libia, cualquiera sea su excusa.
Rechaza asimismo el uso de la violencia como forma de enfrentar y
solucionar los multiples conflictos que hay en Libia.
Rechaza las lecciones de moral y ética política que los gobiernos
intervinientes pretenden dar, justificando bombardeos y muertes, en
una guerra contra su -hasta hace poco- aliado, Gaddafi. Las armas
vendidas principalmente por países europeos son ahora objeto de
destrucción por parte de esas mismas poencias mientras proveen o
permiten proveer de armas a la oposición libia. Esta hipocresía no es
nueva y nos indigna cada vez que sucede. Así mismo, en Egipto se apoyó
a Mubarak y su ejército hasta que no fue más útil. En Túnez lo mismo.
Rechaza también las intervenciones extranjeras en los procesos de
cambio inaugurados en África del Norte y Medio Oriente. Procesos no
terminados y que seguramente requieren de mucho tiempo para que los
pueblos involucrados logren cumplir sus objetivos en cuanto a
libertad y justicia social. La caída de las dictaduras en esta zona
del mundo, esperamos que signifique la consolidación del fin de las
agresiones a los derechos humanos, económicos, sociales y culturales
de las personas y pueblos, especiamente el fin de las odiosas
violencias y discriminaciones de género que los regímenes caídos
alentaban.
Lograda la caída de los dictadores y regímenes opresores, el desafio
de construir una sociedad que responda a los múltiples intereses y
deseos de los pueblos involucrados requiere, ante todo el respeto y
apoyo extranjero, sin ánimo intervencionista, puesto que cualquier
intervención -y en especial la militar- sólo contribuíra a crear las
bases de un conflicto armado de largo plazo, como estamos viendo
sucede en Libia. Rechazamos por ello cualquier intervención que
impida a los pueblos involucrados llevar a cabo, en sus tiempos y
maneras, sus objetivos.
Las intervenciones extranjeras agudizan procesos que sólo
fortalecen la militarización de las sociedades y el uso de la
violencia para resolver los conflictos, así vemos cómmo lo que ha
empezado en Libia como una lucha popular contra la dictadura hoy en
dia se ha convertido en una guerra civil, y la intervención militar
extranjera ayudará a instalar una facción militar en el poder,
siguiendo los ejemplos de procesos fraudulentos como los de Iraq y
Afganistan.
La IRG está activamente luchando, hoy como ayer, en frenar al
militarismo y rechazar las guerras y las causas de las guerras. Las
acciones noviolentas que llevaron al cambio en Tunez y Egipto señalan
un camino. Un camino inconcluso pero que se afirma en el respeto a los
derechos y vida de las personas y pueblos. La IRG seguirá apoyando ese
camino y, en términos prácticos, lo hace en estos días apoyando al
objetor de conciencia egipcio Maikel Nabil Sanad[1], dtenido por
«insultar al ejercitoy obstruccion de la seguridad publica» (por
opiniones que puso en su blog) enviando un observador internacional
al juicio al que será sometido por parte de las Fuerzas Armadas
Egipcias; así como realizando la publicación en árabe del Manual para
Campañas Noviolentas[2].
Comité Ejecutivo de la IRG, abril 2011
http://wri-irg.org