
Artículo escrito antes de que empezaran las hostilidades bélicas. Nota de Tortuga.
Francia y la ONU «operan a favor del rebelde Ouattara».
«Se trata únicamente de un conflicto de intereses económicos».
F.K., un joven marfileño estudiante de Relaciones Internacionales, afirma que es Ouattara quien pretende una guerra civil.
Carmen García –
Costa de Marfil se encuentra a las puertas de una guerra civil debido a los enfrentamientos, cada vez más violentos, que se vienen sucediendo desde el pasado 28 de marzo. Hay dos bandos claramente diferenciados: uno por parte del presidente saliente, Laurent Gbagbo, que se niega a dejar el poder, y otro del lado de presidente electo, Alassane Ouattara. Con motivo de este litigio, tropas de Francia y de la ONU han intervenido en el país marfileño.
Ante la posición y opinión internacional que respalda a Ouattara como presidente, El Referente ha querido conocer la visión y argumento opuestos. El joven marfileño y estudiante de Doctorado en Relaciones Internacionales por la Universidad Complutense de Madrid, F.K. quien, por razones de seguridad, ha pedido que no sean revelados más datos sobre su persona, muestra una perspectiva contraria a la generalizada.
CUESTIÓN INTERNACIONAL
Ante la intervención de Francia y los cascos azules de la ONU en el país marfileño, F.K., afirma que se trata de «un plan por parte de Ouattara, ya que él arma a los rebeldes y lleva a cabo masacres para que se dé situación de guerra civil. De este modo, la comunidad internacional podrá intervenir e instalarlo a él a la fuerza en el poder.»
En cuanto a esta presencia internacional, F.K., es tajante y explica que se trata únicamente de un conflicto de interés económico. Asimismo, defiende que, aunque tanto Francia como la ONU «se presumen neutrales», están actuando a favor de Ouattara para «asegurarse beneficios monetarios una vez que lo hayan situado como presidente».
En relación a esta cuestión, F.K., pide a la comunidad internacional que se quede al margen ya que Costa de Marfil, como país constituyente, «es capaz de resolver la situación actual a través del diálogo y la negociación». Asimismo, según continúa, con esta «supuesta» mediación neutral, «sólo se está privando a Costa de Marfil de su soberanía.
Tenemos libertad sobre el papel, pero no independencia como tal».
Preguntado sobre cómo lleva a cabo Gbagbo el aspecto internacional declara: «Está a favor de una cooperación internacional, por supuesto, pero de otro modo y no perjudicando a nuestro propio país». Con respecto a este tema, F.K., apunta que «las intervenciones internacionales en África son la causa de que ni en 200 años ningún país pueda llegar a ser emergente en este continente, porque no nos dejan gestionar nuestros propios recursos».
LITIGIO ELECTORAL
El desencadenante de la disputa fueron las elecciones a la presidencia celebradas el 28 de noviembre de 2010. En cuanto al proceso de los comicios, F.K., declara que hubo una serie de irregularidades. De este modo, denuncia un fraude electoral; según F.K., en las regiones habitadas por los «rebeldes» partidarios de Ouattara se llegó a registrar un porcentaje de votos tres veces superior al número de censados. Es decir, Ouattara habría recurrido a una alteración del censo electoral así como a «amenazas para conseguir el voto».
F.K., añade que ni siquiera el modo de declaración de los votos resultantes fue el conforme a la Ley Electoral de Costa de Marfil puesto que, al parecer, los resultados habrían sido anunciados por la Comisión Electoral Independiente y no por el Consejo Constitucional, órgano expresamente designado para la proclamación de la elección presidencial de manera oficial. F.K., se lamenta así: “La comunidad internacional ha admitido a Ouattara como presidente sin conocer ni comprobar los resultados reales».
Con esta argumentación, F.K., explicaba el porqué de la negativa de Gbagbo a abandonar el poder: «Gbagbo ha ofrecido revisar los resultados electorales porque quiere que se reconozca el fraude. Ouattara no ha aceptado, tiene miedo. Si realmente Ouattara ha ganado de forma justa, Gbagbo no tendrá problema y abandonará el poder».
Por último, llama la atención el hecho de que el presidente saliente haya ido retrasando unas nuevas elecciones año tras año desde 2005. Este suceso tendría respaldo en el artículo 48 de la Constitución de Costa de Marfil por el cual bajo amenaza e inestabilidad en el país, se puede no celebrar comicios presidenciales. Al preguntar a F.K., sobre ese supuesto panorama de riesgo responde: «Hay peligro en Costa de Marfil desde que Ouattara intentó un golpe de Estado contra nuestro presidente en 2002. Desde entonces está armando a los rebeldes e intenta una guerra civil».
http://www.elreferente.es/actualidad/la-comunidad-internacional-ha-admitido-a-ouattara-como-presidente-de-costa-de-marfil-sin-conocer-ni-comprobar-los-resultados-reales-12347
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