Mas info en la web de Dissent

Entrevista a una integrante de la red Dissent


«El movimiento global está recomenzando»


Kim integra la red anticapitalista Dissent, que prepara acciones contra el G8 ante la reunión de ese grupo de potencias económicas prevista para julio, en Escocia. En esta entrevista explica el modo en el que «los horizontales» quieren recuperar la iniciativa de las movilizaciones, y cómo piensan las acciones directas, el debate global y la participación.

El espacio denominado Caracol Intergaláctiko -nombre elegido en doble homenaje a los zapatistas: a su llamado a la lucha «intergaláctica» por la Humanidad y contra el Neoliberalismo, y a los Caracoles, las Juntas de Buen Gobierno que presiden sus comunidades- llegó a constituirse en una referencia para muchos de los 30 mil habitantes del Campamento Intercontinental de la Juventud en la quinta edición del Foro Social Mundial, en especial para aquellos afines a los movimientos autónomos. El Caracol de Porto Alegre fue un espacio construido por varios grupos y redes que reunió desde la Plenaria Nacional del ascendente Movimiento por el Pase Libre brasilero (un movimiento apartidario que ha conseguido en base a acciones directas de masas la gratuidad del transporte en algunas ciudades, como Florianópolis), a discusiones sobre zapatismo, los Mtds autónomos argentinos, las estrategias de lucha global de cara al futuro y una cena comunitaria Yomango.

Entre los grupos y redes organizadoras del Caracol, se destacó la participación de varios miembros de la red de origen británico Dissent (www.dissent.org.uk) , que se hizo presente en Porto Alegre con el objeto de difundir el proceso de organización de acciones contra la cumbre del G8 (Grupo de los 8) que se llevará a cabo en Escocia en julio próximo. La red Dissent busca recuperar el espíritu inicial que dio cuerpo al movimiento alterglobalización en jornadas épicas como las de Seattle, Praga o Génova, en especial por el modo horizontal en que la red, desde hace más de un año, viene desarrollando el proceso de construcción de las movilizaciones. Pero además, procura en ese mismo proceso darse espacio para la autorreflexión sobre el camino recorrido desde entonces, y para evaluar la eficacia de las contracumbres para el futuro del movimiento global anticapitalista.

Kim es una de las activistas de Dissent que llegó a Porto Alegre y se involucró en el proceso del Campamento y del Caracol. En el pasado, participó del célebre grupo anticapitalista Reclaim the Streets!, para luego involucrarse en la organización de las acciones contra el Banco Mundial y el FMI en Praga, en septiembre del 2000. Esas acciones son recordadas por el modo radicalmente horizontal en que pudieron tejerse redes internacionales que lograron movilizar a decenas de miles de personas. Acaso es ese «espíritu de Praga» el que la red Dissent busca recobrar para las movilizaciones contra el G8 de julio.

En este diálogo, Kim, que ha pasado sus últimos años buscando conectar las luchas globales con modos de vida comunitaria y autogestiva (lo que algunos llaman la dimensión de lo «glocal»), luego de aclarar que hablará apenas a título individual -«nadie está autorizado a hablar en nombre de Dissent»-, reconstruye los aspectos más importantes del laborioso proceso que la red viene llevando a cabo.

– ¿Qué es la red Dissent, y qué acciones se están preparando contra el G8?

– Dissent es una red que surgió hace aproximadamente un año para organizar las manifestaciones contra el G8. Actúa en principio en el espacio del Reino Unido, con asambleas que se venían llevando a cabo cada dos meses. Ahora, comenzamos a hacerlas cada mes. En la red hay grupos locales, que están buscando movilizar cada comunidad, y también grupos de trabajo. Por ejemplo, el grupo que trabaja a nivel internacional, buscando conectar otros movimientos; o el que lo hace en la página web; o el que trabaja en educación -donde estoy yo-, en campañas que buscan dar a conocer qué es el G8 y cómo afectan nuestras vidas las decisiones que allí se toman.

La red Dissent es una red abierta, sólo delimitada por los principios de la red Acción Global de los Pueblos, AGP: anticapitalismo, antirracismo y antipatriarcalismo, la promoción de la acción directa y una filosofía basada en la descentralización y la autonomía. Buscamos que todo el mundo pueda involucrarse en Dissent.

– ¿Cuánta gente actualmente está participando del proceso?

– Es difícil saberlo, porque hay la idea de un trabajo descentralizado, por lo que no es fácil contemplar cuanta gente participa en los niveles locales. Pero en las asambleas hay varios cientos. Hace un par de semanas estaba un poco escéptica en cuanto a nuestra capacidad de movilización. Pero hace unos días, por ejemplo, recibimos la noticia de que había grupos autogestionados bajo el nombre Dissent que estaban organizando acciones contra el G8. Yo soy relativamente optimista.

– Se cuenta que las personas que estuvieron verdaderamente implicadas durante meses en el proceso de Seattle, en 1999, eran no más que 20. Otra cuestión: hay gente que señala que las movilizaciones contra las grandes cumbres ya han agotado su filo crítico. ¿Cuál es la reflexión que sobre este tema desarrollan en Dissent?

– Pues sí, mucha gente está explorando otras vías, modos de construcción de alternativas locales al capitalismo, por ejemplo, y no están muy de acuerdo con las grandes movilizaciones globales. Pero a mi parecer, y al de muchos otros, no hay por qué oponer ambas estrategias. Luchas globales y alternativas locales deben necesariamente ir juntas. En Dissent buscamos no solamente movilizar gente, sino propiciar espacios de debate, de prácticas y de ideas. Nosotros comenzamos hace un año, y pensamos a las movilizaciones como parte de un largo proceso en el que vamos tejiendo redes anticapitalistas. Necesitamos tiempo, para ver, para aprender, para escuchar.

Pero en líneas generales, debemos pensar que las acciones contra el G8 son de una carga simbólica muy importante. No vamos a terminar con el G8. Pero queremos dejar una marca sobre un asunto que tiene mucho que ver con como se desarrollan nuestras vidas.

Es por eso que estamos invitando a todo el mundo a Escocia. La idea es que la gente venga con anticipación. Desde un mes antes vamos a tener encuentros y discusiones sobre transgénicos, sobre nuevas tecnologías, sobre feminismo, sobre la situación en Palestina…y sabemos que vendrá gente de muchos países. Queremos ir así preparando el clima de lo que serán las manifestaciones. Yo creo que se trata de una oportunidad para fortalecer las redes europeas y globales. De manifestaciones así surgió por ejemplo Indymedia, que nació en Seattle. Tal vez podemos crear otras redes.

Pero estamos pensando y discutiendo mucho para no repetir los errores del pasado. Los errores de Praga, Génova… hay un proceso de mucha discusión sobre la utilidad y la productividad de esto que estamos haciendo. Yo también tengo preguntas y dudas en este proceso, y no tengo siempre respuestas. Pero creo que es muy importante preguntarse, porque es invitar al pensamiento.

En general, no queremos que las manifestaciones sean meramente un evento, sino un proceso de movilización que active el tejido social, que multiplique las prácticas y las ideas anticapitalistas, que sean una herramienta para el empowerment (empoderamiento) de la gente.

– Faltan aún cinco meses para la Cumbre del G8, y ustedes vienen organizando las acciones desde hace un año. ¿Han logrado construir relaciones con otras redes a nivel europeo y global? ¿Cuánta gente evalúan que finalmente irá a las acciones?

– Creo que va a repetirse un fenómeno que se da en otras partes. Si Bush no hubiera sido reelecto, probablemente las movilizaciones serían menores. Pero como en Europa la cuestión de la guerra ha sensibilizado a millones de personas, la presencia de Bush resultará seguramente un importante motivo adicional para que la gente se movilice. Sabemos que es un argumento a veces bastante elemental, el de oponerse a Bush y a la guerra. Pero tendremos que intentar enfocar sobre la propia naturaleza del G8 y del capitalismo neoliberal.

En cuanto a cifras, es difícil estimarlo. Las ONG’s y los sindicatos hablan de que habrá unas 100 mil personas.

– ¿Qué otros grupos están llamando a la movilizaciones?

– Una coalición importante es el G8 Alternatives, pero en Dissent hemos decidido no trabajar con ellos porque en el pasado reciente hemos tenido graves problemas. Es la plataforma comandada por el Socialist Workers Party (SWP), que tuvo posturas conocidamente autoritarias durante el European Social Forum de Londres del año pasado. Ellos no trabajan de ningún modo horizontalmente. Ya hemos probado de articularnos con ellos, pero no funciona. Incluso están promoviendo el rumor de que Dissent pretende ser una suerte de Black Block, cosa que es totalmente falsa; en realidad estamos montando una red mucho más amplia que va más allá de cualquier identidad particular. La acción directa que promueve Dissent es un principio que para muchísima gente es útil.

– ¿Se han pensado ya las acciones directas que se realizarán?

– Nuestras acciones se reconocen en una tradición de acciones directas creativas, al estilo de las que promovía Reclaim the Streets! Acciones simbólicas pero efectivas a la vez. Acciones que contienen importantes dosis de humor. Por ejemplo, tenemos a la Clandesty Insurgent Rebel Clown Army (CIRCA, www.clownarmy.org ), el ejército de payasos insurgentes. A mucha gente le gusta esa tradición de acción con disfraces, y cosas por el estilo. Pero todo esto tendrá que ser oportunamente discutido con toda la gente que venga.

– ¿Qué eco ha encontrado al momento en Europa y otras partes del mundo las acciones que prepara Dissent?

– En Belgrado, en la conferencia europea de la AGP, se lanzó un Llamado a la Acción Global contra el G8. Creo que hay mucho interés en Europa, y ya sabemos que vendrá bastante gente del continente.

Gran Bretaña es una isla, y no es tan fácil llegar. Por eso vamos a necesitar acciones en las fronteras. Estamos pensando en montar campamentos y Centros de Convergencia que funcionen como apoyo en Francia u Holanda, así la gente podrá cruzar para participar en las acciones.

– Varias personas que integran la red Dissent se hicieron presentes en el Foro Social Mundial, con mucho material gráfico (posters, volantes) sobre las acciones. ¿Cuál fue el sentido para ustedes de esa difusión?

– Básicamente pensamos que hay una gran diferencia entre una red que tiene conexiones sólo europeas, y una que tiene conexiones a nivel global. Además, Latinoamérica es un continente que siempre nos llena de inspiración. Las luchas que hay aquí son difíciles de encontrar en Europa. Por eso necesitamos conocer y de algún modo llevar lo que sucede aquí. Y el contacto con la realidad latinoamericana no puede hacerse sólo mediante textos, o mediante Internet. Un movimiento global se construye también con encuentros cara a cara, en los que se puede hablar, beber cerveza, conocer cotidianamente a la gente que lucha en otras latitudes y de otras maneras.

Hay una idea en Dissent de hacer una Caravana por Europa que vaya visitando gente de todo el continente y movilizándola rumbo a Escocia. Y la idea sería invitar a esa Caravana a gente de Latinoamérica y Africa, para que den testimonio de las diversas situaciones que genera el G8 como instrumento del capitalismo global. Creo que sería genial, porque para hacer un movimiento global necesitamos permanentemente el contacto.

– ¿Y qué saldo les dejó el Foro?

– Yo estoy muy contenta, porque nos encontramos con gente con quien trabajar conjuntamente una llamada global contra el G8 y contra el ALCA (las movilizaciones que se llevarán a cabo en noviembre en Mar del Plata). También hemos entrado en contacto con la gente que prepara las movilizaciones contra la OMC en Hong Kong. Todo eso es muy estimulante, poder quedar enredados en esta serie de luchas globales anticapitalistas.

Creo que estamos en un punto de recomienzo. Si hay gente que dice que el movimiento global está en crisis, está detenido, puede ver que no es así. Espero que estemos iniciando un proceso de crecimiento.

– ¿Cómo pensar ese recomienzo del movimiento global?

– Se hablaba de que el movimiento antiglobalización estaba muerto. Y creo que es cierto, en el sentido básico de un movimiento que hace movilizaciones globales. Pero está muy vivo en todo este proceso de discusiones y de creación de nuevos puntos de conflicto y

antagonismo. Yo creo que los problemas y debates que hay en el movimiento no son necesariamente malos. Creo más bien que son algo positivo.

Lo que sí está muerta, o está muriendo, es la forma que el movimiento asumió hasta ahora. Pero estamos pariendo una forma nueva. El movimiento está mutando, aunque no sé exactamente hacia qué.

En ese sentido, Dissent es un intento por lograr que los horizontales, que fuimos quienes realmente organizamos inicialmente el movimiento global, por ejemplo en las manifestaciones de Praga en el 2000, retomemos la iniciativa, y no dejemos todo en manos de sindicatos y partidos tradicionales. Tenemos que repensar nuestras formas de organización y coordinación, nuestra estructura. Y creo que el cambio va en ese sentido.

– ¿Los medios de comunicación alternativos, como Indymedia, están ayudando en el proceso?

– Sí, mucho. La red Indymedia es muy fuerte en Gran Bretaña. Por ejemplo, cuando vino Bush a Inglaterra, la última vez, en un solo día un millón de personas quiso consultar la página de Indymedia UK. Claro, el server colapsó totalmente. Muchos periodistas utilizan Indymedia. La red está funcionando muy bien.

– Y en el proceso, ¿participa mucha gente de la generación más vieja de activistas globales?

– Muchos sí; otros en cambio están como cansados. Han sido años muy intensos, con altos niveles de represión. Y yo creo que un punto a revisar es que, especialmente en Inglaterra, no hay suficiente cuidado con la parte emocional de los activistas. La salud mental no aparece como un problema propiamente político.

Después de las manifestaciones de Evian, cuando hubo represión y un amigo nuestro casi muere, comenzamos a trabajar colectivamente mucho el tema del trauma. Y de cómo podemos reconocer los síntomas del trauma. Digamos, las situaciones de stress que se generan. Por eso nos preocupamos en dar apoyo emocional para toda la gente. Y es importante, porque eso retorna como mayor confianza en las personas de los distintos colectivos.

En el grupo de trabajo sobre educación popular sobre el G8 en el que participo, estuvimos en una gira de un mes por muchas ciudades del Reino Unido. Y todas las noches nos dábamos media hora para preguntarnos entre todos cómo estaba cada uno, como estaba sobrellevando el proceso. Y ahora lo que nos pasa es que, cuando no lo hacemos, sentimos que nos falta algo, el momento de expresión más íntima, personal. Imagino que mucha gente dirá que parece algo muy hippie, muy de los Estados Unidos, pero espero realmente que podamos continuar haciéndolo, porque si no nos sentimos cómodos es más difícil de desarrollar el proceso que llevamos a cabo.

Y es que, modestamente, estamos intentando cambiar el mundo, y esa no es una tarea fácil en lo absoluto.

anticopyrightéstas notas pueden ser reproducidas libremente, total o parcialmente (siempre que sea con fines no comerciales), aunque agradeceríamos que citaran la fuente.

3 thoughts on “Lo sentimos: vuelve la resistencia global”
  1. > Lo sentimos: vuelve la resistencia global
    Quería comentar una pura pijotería, lo sé. Pero es que no veo por qué afirmar cosas como: «No vamos a terminar con el G8».
    ¿Quién dice eso?
    NO hay que permitir que el G8 hable EN nosotros y diga por nuestra boca: «No váis a terminar conmigo».
    No sabemos si vamos a terminar o no con el G8. Si el G8 SUPIERA que no vamos a terminar con él, no montaría un formidable dispositivo represor alrededor de sus reuniones.
    ¿No habría sido mejor afirmar algo como «Es muy difícil terminar con el G8 de la noche a la mañana»? Esta afirmación sería una verdad. Mientras que la otra lo que enuncia es el deseo de invulnerabilidad del G8.
    Lo que cuento es una pijotada, ya lo sé. Y hasta pido disculpas por ello.
    Pero quizá no esté de más mantenerse alerta hacia esas ocasiones en las que el poder habla en y por nosotros, en las que el capitalismo consigue hacernos cómplices de su fantasía de omnipotencia e invulnerabilidad.

    1. > Lo sentimos: vuelve la resistencia global
      solo decir que no solo no me parece pijoteria tu mensaje sino que creo que es importantisimo y algo que debemos controlar en nosotros y difundir en nuestro entorno. Es la primera batalla, reciclar nuestro pensamiento machacado por la prensa y los medios del capitalismo para como muy bien dices hacernos complices de su invulnerabilidad. Si podemos hacer, solo tenemos que ser muchos y estar organizados y eso es posible como lo ha sido muchas veces en la historia pero para ello hay que borrar la inercia y la desesperanza y empezar por nuestro lenguaje me parece un buen punto de partida.

  2. > Lo sentimos: vuelve la resistencia global
    Ho sentim: torna la resistència global
    http://www.lavaca.org Dijous,24 de febrer de 2005
    «Que ens trobàveu a faltar?» Signat: les i els moxilers antiglobis.
    Més info en la web de Dissent

    Entrevista a una integrant de la xarxa Dissent

    «El moviment global està recomençant»

    Kim integra la xarxa anticapitalista Dissent, que prepara accions contra el G8 davant la reunió d’aquest grup de potències econòmiques prevista per a juliol, a Escòcia. En aquesta entrevista explica la manera en el qual «els horitzontals» volen recuperar la iniciativa de les mobilitzacions, i com pensen les accions directes, el debat global i la participació.

    L’espai denominat Caragol Intergalàctik -nom triat en doble homenatge als zapatistes: al seu cridat a la lluita «intergalactica» per la Humanitat i contra el Neoliberalisme, i als Caragols, les Juntes de Bon Govern que presideixen les seves comunitats- va arribar a constituir-se en una referència per a molts dels 30 mil habitants del Campament Intercontinental de la Joventut en la cinquena edició del Fòrum Social Mundial, especialment per a aquells afins als moviments autònoms. El Caragol de Porto Alegre va ser un espai construït per diversos grups i xarxes que va reunir des de la Plenària Nacional de l’ascendent Moviment per la Passada Lliure brasilero (un moviment apartidari que ha aconseguit sobre la base d’accions directes de masses la gratuïtat del transport en algunes ciutats, com Florianópolis), a discussions sobre zapatisme, els Mtds autònoms argentins, les estratègies de lluita global de cara al futur i un sopar comunitari Yomango.

    Entre els grups i xarxes organitzadores del Caragol, es va destacar la participació de diversos membres de la xarxa d’origen britànic Dissent (www.dissent.org.uk) , que es va fer present en Porto Alegre amb l’objecte de difondre el procés d’organització d’accions contra la cimera del G8 (Grup dels 8) que es portarà a terme a Escòcia al juliol pròxim. La xarxa Dissent busca recuperar l’esperit inicial que va donar cos al moviment alterglobalització en jornades èpiques com les de Seattle, Praga o Gènova, especialment per la manera horitzontal que la xarxa, des de fa més d’un any, ve desenvolupant el procés de construcció de les mobilitzacions. Però a més, procura en aquest mateix procés donar-se espai per a l’autoreflexió sobre el camí recorregut des de llavors, i per a avaluar l’eficàcia de les contracimeres per al futur del moviment global anticapitalista.

    Kim és una de les activistes de Dissent que va arribar A Porto Alegre i es va involucrar en el procés del Campament i del Caragol. En el passat, va participar del cèlebre grup anticapitalista Reclaim the Streets!, per a després involucrar-se en l’organització de les accions contra el Banc Mundial i el FMI a Praga, al setembre del 2000. Aquestes accions són recordades per la manera radicalment horitzontal que van poder teixir-se xarxes internacionals que van assolir mobilitzar a desenes de milers de persones. Per ventura és aquest «esperit de Praga» el qual la xarxa Dissent busca recobrar per a les mobilitzacions contra el G8 de juliol.

    En aquest diàleg, Kim, que ha passat els seus últims anys buscant connectar les lluites globals amb maneres de vida comunitària i autogestiva (el que alguns criden la dimensió del «glocal»), després d’aclarir que parlarà tot just a títol individual -«ningú està autoritzat a parlar en nom de Dissent»-, reconstrueix els aspectes més importants del laboriós procés que la xarxa ve portant a terme.

    Què és la xarxa Dissent, i quines accions s’estan preparant contra el G8?

    Dissent és una xarxa que va sorgir fa aproximadament un any per a organitzar les manifestacions contra el G8. Actua en principi en l’espai del Regne Unit, amb assemblees que es venien portant a terme cada dos mesos. Ara, vam començar a fer-les cada mes. En la xarxa hi ha grups locals, que estan buscant mobilitzar cada comunitat, i també grups de treball. Per exemple, el grup que treballa a nivell internacional, buscant connectar altres moviments; o el qual ho fa en la pàgina web; o el qual treballa en educació -on estic jo-, en campanyes que busquen donar a conèixer què és el G8 i com afecten les nostres vides les decisions que allí es prenen.

    La xarxa Dissent és una xarxa oberta, només delimitada pels principis de la xarxa Acció Global dels Pobles, AGP: anticapitalisme antirracisme i antipatriarcalisme, la promoció de l’acció directa i una filosofia basada en la descentralització i l’autonomia. Busquem que tot el món pugui involucrar-se en Dissent.

    Quanta gent actualment està participant del procés?

    És difícil saber-lo, perquè hi ha la idea d’un treball descentralitzat, pel que no és fàcil contemplar quanta gent participa en els nivells locals. Però en les assemblees hi ha diversos centenars. Fa un parell de setmanes estava un poc escèptica quant a la nostra capacitat de mobilització. Però fa uns dies, per exemple, vam rebre la notícia que havia grups autogestionats sota el nom Dissent que estaven organitzant accions contra el G8. Jo sóc relativament optimista.

    Es conta que les persones que van estar veritablement implicades durant mesos en el procés de Seattle, en 1999, eren no més que 20. Altra qüestió: hi ha gent que assenyala que les mobilitzacions contra els grans cims ja han esgotat el seu fil crític. Quin és la reflexió que sobre aquest tema desenvolupen en Dissent?

    Doncs si, molta gent està explorant altres vies, maneres de construcció d’alternatives locals al capitalisme, per exemple, i no estan molt d’acord amb les grans mobilitzacions globals. Però al meu parer, i al de molts altres, no hi ha per què oposar ambdues estratègies. Lluites globals i alternatives locals deuen necessàriament anar juntes. En Dissent vam buscar no solament mobilitzar gent, sinó propiciar espais de debat, de pràctiques i d’idees. Nosaltres comencem fa un any, i vam pensar a les mobilitzacions com part d’un llarg procés en el qual anem teixint xarxes anticapitalistes. Necessitem temps, per a veure, per a aprendre, per a escoltar.

    Però en línies generals, devem pensar que les accions contra el G8 so d’una càrrega simbòlica molt important. No anem a acabar amb el G8. Però volem deixar una marca sobre un assumpte que té molt a veure amb com es desenvolupen les nostres vides.

    És per això que estem convidant a tot el món a Escòcia. La idea és que la gent venja amb anticipació. Des d’un mes abans anem a tenir trobades i discussions sobre transgènics, sobre noves tecnologies, sobre feminisme, sobre la situació en Palestina…i sabem que vindrà gent de molts països. Volem anar així preparant el clima del que seran les manifestacions. Jo creo que es tracta d’una oportunitat per a enfortir les xarxes europees i globals. De manifestacions així va sorgir per exemple Indymedia, que va néixer en Seattle. Tal vegada podem crear altres xarxes.

    Però estem pensant i discutint molt per a no repetir els errors del passat. Els errors de Praga, Gènova… hi ha un procés de molta discussió sobre la utilitat i la productivitat d’això que estem fent. Jo també tinc preguntes i dubtes en aquest procés, i no tinc sempre respostes. Però crec que és molt important preguntar-se, perquè és convidar al pensament.

    En general, no volem que les manifestacions siguin merament un esdeveniment, sinó un procés de mobilització que activi el teixit social, que multipliqui les pràctiques i les idees anticapitalistes, que siguin una eina per al empowerment (empoderament) de la gent.

    Falten encara cinc mesos per al Cim del G8, i vostès vénen organitzant les accions des de fa un any. Han assolit construir relacions amb altres xarxes a nivell europeu i global? Quanta gent avaluen que finalment anirà a les accions?

    Crec que va a repetir-se un fenomen que es dóna en altres parts. Si Bush no hagués estat reelecte, probablement les mobilitzacions serien menors. Però com a Europa la qüestió de la guerra ha sensibilitzat a milions de persones, la presència de Bush resultarà segurament un important motiu addicional perquè la gent es mobilitzi. Sabem que és un argument de vegades bastant elemental, el d’oposar-se a Bush i a la guerra. Però hauríem d’intentar enfocar sobre la pròpia naturalesa del G8 i del capitalisme neoliberal.

    Quant a xifres, és difícil estimar-lo. Les ONG’s i els sindicats parlen que haurà unes 100 mil persones.

    Quins altres grups estan cridant a la mobilització?

    Una coalició important és el G8 Alternatives, però en Dissent hem decidit no treballar amb ells perquè en el passat recent hem tingut greus problemes. És la plataforma comandada pel Socialist Workers Party (SWP), que va tenir postures conocidament autoritàries durant el European Social Forum de Londres de l’any passat. Ells no treballen de cap manera horitzontalment. Ja hem provat d’articular-nos amb ells, però no funciona. Fins i tot estan promovent la remor que Dissent pretén ser una sort de Black Block, cosa que és totalment falsa; en realitat estem muntant una xarxa molt més àmplia que va més enllà de qualsevol identitat particular. L’acció directa que promou Dissent és un principi que para moltíssima gent és útil.

    S’han pensat ja les accions directes que es realitzaran?

    Les nostres accions es reconeixen en una tradició d’accions directes creatives, a l’estil de les quals promovia Reclaim the Streets! Accions simbòliques però efectives alhora. Accions que contenen importants dosis d’humor. Per exemple, tenim a la Clandesty Insurgent Rebel Clown Army (CIRCA, http://www.clownarmy.org ), l’exèrcit de pallassos insurgents. A molta gent li agrada aquesta tradició d’acció amb disfresses, i coses per l’estil. Però tot això haurà de ser oportunament discutit amb tota la gent que venja.

    Quin eco ha trobat al moment a Europa i altres parts del món les accions que prepara Dissent?

    En Belgrad, en la conferència europea de la AGP, es va llançar un Cridat a l’Acció Global contra el G8. Creo que hi ha molt interès a Europa, i ja sabem que vindrà bastant gent del continent.

    Gran Bretanya és una illa, i no és tan fàcil arribar. Per això anem a necessitar accions en les fronteres. Estem pensant a muntar campaments i Centres de Convergència que funcionin com recolzo en França o Holanda, així la gent podrà creuar per a participar en les accions.

    Diverses persones que integren la xarxa Dissent es van fer presents en el Fòrum Social Mundial, de bon tros material gràfic (posters, volants) sobre les accions. Quin va ser el sentit per a vostès d’aquesta difusió?

    Bàsicament vam pensar que hi ha una gran diferència entre una xarxa que té connexions només europees, i una que té connexions a nivell global. A més, Llatinoamèrica és un continent que sempre ens omple d’inspiració. Les lluites que hi ha aquí són difícils de trobar a Europa. Per això necessitem conèixer i d’alguna manera dur el que succeeix aquí. I el contacte amb la realitat llatinoamericana no pot fer-se només mitjançant textos, o mitjançant Internet. Un moviment global es construeix també amb trobades cara a cara, en els quals es pot parlar, beure cervesa, conèixer quotidianament a la gent que lluita en altres latituds i d’altres maneres.

    Hi ha una idea en Dissent de fer una Caravana per Europa que vagi visitant gent de tot el continent i mobilitzant-la rumb a Escòcia. I la idea seria convidar a aquesta Caravana a gent de Llatinoamèrica i Africa, perquè donin testimoniatge de les diverses situacions que genera el G8 com instrument del capitalisme global. Crec que seria genial, perquè per a fer un moviment global vam necessitar permanentment el contacte.

    I quin saldo els va deixar el Fòrum?

    Jo estic molt contenta, perquè ens trobem amb gent amb qui treballar conjuntament una cridada global contra el G8 i contra el ALCA (les mobilitzacions que es portaran a terme al novembre en Mar del Plata). També hem entrat en contacte amb la gent que prepara les mobilitzacions contra l’OMC en Hong Kong. Tot això és molt estimulant, poder quedar embullats en aquesta sèrie de lluites globals anticapitalistes.

    Creo que estem en un punt de recomienzo. Si hi ha gent que diu que el moviment global està en crisi, està detingut, pot veure que no és així. Espere que estiguem iniciant un procés de creixement.

    Com pensar aquest recomiençament del moviment global?

    Es parlava que el moviment antiglobalització estava mort. I crec que és cert, en el sentit bàsic d’un moviment que fa mobilitzacions globals. Però està molt viu en tot aquest procés de discussions i de creació de nous punts de conflicte i antagonisme. Jo creo que els problemes i debats que hi ha en el moviment no són necessàriament dolents. Creo més aviat que són una mica positiu.

    El que sí està morta, o està morint, és la forma que el moviment va assumir fins a ara. Però estem parint una forma nova. El moviment està mutant, encara que no sé exactament cap a què.

    En aquest sentit, Dissent és un intent per assolir que els horitzontals, que vam ser qui realment vam organitzar inicialment el moviment global, per exemple en les manifestacions de Praga en el 2000, reprenguem la iniciativa, i no deixem tot en mans de sindicats i partits tradicionals. Hem de repensar les nostres formes d’organització i coordinació, la nostra estructura. I creo que el canvi va en aquest sentit.

    Els mitjans de comunicació alternatius, com Indymedia, estan ajudant en el procés?

    Sí, molt. La xarxa Indymedia és molt forta a Gran Bretanya. Per exemple, quan va venir Bush a Anglaterra, l’última vegada, en un sol dia un milió de persones va voler consultar la pàgina de Indymedia UK. Clar, el server va col·lapsar totalment. Molts periodistes utilitzen Indymedia. La xarxa està funcionant molt bé.

    I en el procés, participa molta gent de la generació més vella d’activistes globals?

    Molts sí; uns altres en canvi estan com cansats. Han estat anys molt intensos, amb alts nivells de repressió. I jo crec que un punt a revisar és que, especialment a Anglaterra, no hi ha suficient cura amb la part emocional dels activistes. La salut mental no apareix com un problema pròpiament polític.

    Després de les manifestacions de Evian, quan va haver repressió i un amic nostre gairebé mor, vam començar a treballar col·lectivament molt el tema del trauma. I de com podem reconèixer els símptomes del trauma. Diguem, les situacions de stress que es generen. Per això ens preocupem a donar suport emocional per a tota la gent. I és important, perquè això retorna com major confiança en les persones dels distints col·lectius.

    En el grup de treball sobre educació popular sobre el G8 en el qual participo, vam estar en una gira d’un mes per moltes ciutats del Regne Unit. I totes les nits ens donàvem mitja hora per a preguntar-nos entre tots com estava cadascun, com estava portant el procés. I ara el que ens passa és que, quan no ho fem, vam sentir que ens falta alguna cosa, el moment d’expressió més íntima, personal. Imagino que molta gent dirà que sembla alguna cosa molt hippie, molt dels Estats Units, però espero realment que puguem continuar fent-lo, perquè si no ens sentim còmodes és més difícil de desenvolupar el procés que vam portar a terme.

    I és que, modestament, estem intentant canviar el món, i aquesta no és una tasca fàcil en l’absolut.

    anticopyrigh éstes notes poden ser reproduïdes lliurement, total o parcialment (sempre que sigui amb fins no comercials), encara que agrairíem que citessin la font.

Los comentarios están cerrados.