La Audiencia no ve delito en que dos policías identifiquen a seis personas por hacerles un reproche

M. A. C. Zaragoza

Los ciudadanos dijeron a los agentes que no podían ir en dirección contraria para aparcar el coche patrulla e irse a tomar café.

Como mucho, la actitud de los agentes podría ser calificada como una falta de vejaciones y castigada con una multa. Pero difícilmente podría ser considerada delito y penada con hasta cuatro años de cárcel e inhabilitación. Lo dijo primero una juez y lo ha refrendado ahora la Audiencia Provincial Zaragoza, desestimando el recurso que presentaron cuatro ciudadanos implicados en un altercado con la Policía Local.

Los hechos se produjeron el 1 de octubre de 2010 en la calle de Zurita, donde un grupo de personas reprocharon a una patrulla que circulara en dirección contraria para aparcar el coche oficial e irse a tomar café. Los funcionarios se apearon del vehículo y pidieron la documentación a todo el mundo. Los ánimos se calentaron y lo que era un asunto nímio terminó en el juzgado de guardia, donde se presentaron acusaciones cruzadas.

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Además de pedir a los presentes que se identificaran, los agentes cachearon incluso a uno de ellos. «Yo simplemente les he dicho que otra vez aparcaran como se debe, que llevan mucho tiempo haciéndolo mal y a la gente nos multan», explicó entonces uno de los ciudadanos. Al final, fueron hasta cinco los coches patrulla que se presentaron en la calle de Zurita y dos las personas denunciadas. Sin embargo, fueron muchas más las que se arremolinaron en torno a la esquina de la plaza de los Sitios sorprendidas por semejante despligue.

«Aun considerando probados los hechos denunciados -por los ciudadanos- estaríamos ante una actuación policial producida en el curso de un altercado que es iniciado por la parte recurrente, reprochando verbalmente a los policías el estacionamiento que estos habían efectuado», dijo la juez que instruye las diligencias previas en un auto dictado en febrero. Consideraba también que la reacción de la patrulla pudo estar debida a la desproporción númerica entre los dos agentes y las muchas personas allí congregadas. «Entendemos que el posible exceso en la respuesta policial que se denuncia quedaría plenamente encuadradada en el tipo de la falta de vejaciones», concluía la magistrada, rechazando la práctica de nuevas diligencias.

Los abogados de los ciudadanos implicados en el incidente intentaron que la Audiencia Provincial avalara su solicitud de seguir adelante con la investigación, para terminar imputando un delito a los agentes. Sin embargo, esta ha confirmado «integramente» el auto de la juez y ha vuelto a insistir en que los hechos deberían ser calificados como falta. Tal este pronunciamiento, solo queda que se ponga fecha al juicio.

Pese al revuelo y las críticas que generó el altercado, los responsables de la Policía Local de Zaragoza respaldaron en su día la actitud de los funcionarios y dijeron que no tenían intención de suspenderles provisionalmente de sus funciones. Según el informe interno que encargó el Cuerpo, la patrulla se desplazó a la calle de Zurita porque la emisora les había pedido que supervisaran unos vehículos que estaban mal aparcados. Los agentes reconocieron que tras hacer el servicio se tomaron «un pequeño café, de entre 5 y 10 minutos» en un bar de la zona.

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