“Esta deformación de la realidad no es casual. El hecho de que los medios no mencionen la ocupación y se concentren en la ausencia de servicios ofrece una imagen “positiva” de Iraq: los iraquíes solo están en contra de la corrupción, la violencia del gobierno y la falta de servicios, por lo tanto su situación es comparable a la de Egipto y Túnez. Sin embargo, esta imagen ignora la ocupación y la exigencia de los iraquíes de que por fin acabe la sangrienta ocupación estadounidense, además de presentar las elecciones de Iraq como un proceso limpio y una muestra de que en el país hay democracia y transparencia, algo muy alejado de la realidad cotidiana de los iraquíes. Las exigencias imperativas de los iraquíes son la retirada inmediata de las tropas estadounidenses de ocupación de Iraq y que caiga el régimen basado en cuotas sectarias.”

Zainab Saleh*
Al-Jadiliyya (www.jadalyya.com), 30 de abril de 2011
IraqSolidaridad (www.iraqsolidaridad.org), 7 de mayo de 2011
Traducido para IraqSolidaridad por Pedro Rojo

En su cobertura de las protestas en Iraq [1], la revista The Economist publicó un artículo titulado “Ni siquiera una democracia resulta inmune” [2]. El artículo describe Iraq como un país que disfruta de un gobierno electo, pero que a pesar de ello las manifestaciones se generalizan por la incapacidad del gobierno para proveer los servicios básicos. Este artículo no es más que el reflejo de cómo se cubre la información sobre la situación iraquí en los periódicos generalistas. Cuando los medios de comunicación cubren las manifestaciones en Iraq éstas solo se muestran como reivindicaciones contra la incapacidad del gobierno para proveer electricidad, seguridad y servicios a la ciudadanía. Esta imagen deforma la verdad esencial de lo que está ocurriendo en Iraq y sus protestas. Las exigencias imperativas de los iraquíes son la retirada inmediata de las tropas estadounidenses de ocupación de Iraq y que caiga el régimen basado en cuotas sectarias.

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Despliegue policial en Bagdad ante la convocatoria de redes sociales iraquíes del 4 de marzo de 2011

El discurso predominante

El discurso de The Economist defendiendo la existencia de democracia en Iraq es coherente con la cobertura informativa que realiza esa revista sobre Oriente Próximo, la cual refleja el discurso predominante de instaurar la democracia que defendieron y defienden los gobiernos estadounidenses como argumento para la invasión y su permanencia en Iraq. También según The Economist, desde 2003 Iraq tiene democracia y, es más, es un caso excepcional en la región, pues las manifestaciones y protestas de los iraquíes ¡son una expresión de esta democracia!

El discurso de la democracia omite la existencia de tropas ocupantes extranjeras en Iraq durante los últimos ocho años, con todo lo que ello ha supuesto de número de muertes y terrorismo contra civiles, además del latrocinio y el saqueo del país. Por todo esto, la situación de Iraq es distinta a la del resto de la zona. Iraq es un país ocupado desde hace ocho años, años precedidos de décadas de dictadura, guerras y un embargo impuesto Naciones Unidas al dictado de Estados Unidos y Reino Unido.

Este discurso de que en Iraq hay un régimen democrático y el hecho de que no se mencione la ocupación exculpa al gobierno estadounidense de toda responsabilidad sobre la destrucción de Iraq, al tiempo que considera que vivir bajo ocupación es un hecho normal que ni siquiera merece ser mencionado.

Tras las protestas en Egipto que acabaron con el presidente Hosni Mubarak, comenzaron las convocatorias de manifestaciones en distintas ciudades iraquíes. El día 25 de febrero se convirtió en “El día de la rabia iraquí” y la plaza Tahrir de Bagdad en su punto neurálgico, el lugar donde se producen concentraciones y protestas a diario.

Estas protestas han aumentado la distancia entre el pueblo iraquí y su gobierno, así como su determinación de llevar a cabo una revolución contra un régimen corrupto (tanto en el Kurdistán iraquí como en el resto del país) que pretende que las tropas estadounidenses permanezcan en el país. Poca gente esperaba en un principio que la gente saliera a la calle a manifestarse, al igual que hiciera el pueblo egipcio y el tunecino. El origen de esta impresión negativa de que en Iraq es imposible desarrollar ningún tipo de trabajo político de masas está en la falta de confianza en que los iraquíes sean capaces de crear un espacio público conjunto dada la situación actual de reparto étnico-confesional, del control de las ciudades por parte de las milicias y de los partidos confesionales y la sectarización del proceso político.

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Concentración en la plaza de Tahrir en Bagdad el 4 de marzo de 2011

Iraq, escenario de una disputa entre potencias

Las revoluciones árabes de Egipto y Túnez han sido espontáneas y en su comienzo no hubo ninguna fuerza exterior involucrada. Al principio, por ejemplo, los egipcios se enfrentaron simplemente al régimen egipcio hasta que entró en escena una contrarrevolución liderada por Estados Unidos y Arabia Saudí. Esta situación no es la que han vivido los iraquíes. El punto de partida de los iraquíes ha sido complicado pues se hallan en el núcleo de una partida política internacional. Iraq es escenario de una disputa entre distintas potencias, pero sobre todo entre Estados Unidos, Irán y Arabia Saudí. De ahí que el levantamiento popular iraquí haya tenido que hacer frente desde el principio a los “intereses internacionales”.

Tras la gran protesta de la plaza Tahrir de Bagdad del 25 de febrero, las manifestaciones masivas se han generalizado por todas las ciudades iraquíes, incluido el Kurdistán. La razón de la importancia de las manifestaciones en el Kurdistán iraquí se debe a que los kurdos están en la misma situación que el resto de iraquíes: padecen la falta de servicios, el desempleo, el derroche, la corrupción y el nepotismo. Las manifestaciones que se han producido en las ciudades kurdas ponen al descubierto la falacia del éxito del Kurdistán. Los dos partidos kurdos gobernantes [UPK y PDK], al igual que las autoridades de Bagdad, no se preocupan de las necesidades del pueblo ni tienen reparos en utilizar la fuerza indiscriminada contra los manifestantes. El Kurdistán siempre ha vendido que es un oasis de democracia, que es el único lugar de Iraq en el que se puede vivir de una forma normal, contrariamente a lo que sucede en el resto de regiones árabes de Iraq, que siempre aparecen como si nunca fuesen a estar preparadas para la democracia. Sin embargo, las demandas de los manifestantes allí y la violencia usada contra ellos es un reflejo de la miserable situación que vive Iraq. El Kurdistán ha vuelto a formar parte de Iraq, a pesar de su diferencia étnica, porque, en general, los kurdos se enfrentan las mismas dificultades diarias que el resto de iraquíes que viven en otras zonas del país, iraquíes que viven bajo la misericordia de las milicias y los partidos [3].

A pesar de la importancia de estas protestas, el camino que se abre ante los iraquíes es más que complicado. Quizá los acontecimientos de Bahréin de los dos meses pasados (marcados por la intervención de las fuerzas saudíes para apoyar a las autoridades bahreiníes en la represión de su pueblo, con el beneplácito estadounidense) sea una muestra de la dificultad de conseguir algún cambio real. Bahréin es un caso en miniatura y más tosco que Iraq. Con solo echar un vistazo rápido a la historia de Iraq durante las últimas cuatro décadas se ve claramente el papel que han jugado los intereses internacionales en su evolución política. Por ejemplo, la injerencia estadounidense en Iraq se remonta a la época del primer presidente, Abdelkarim Qasim. El miedo del gobierno estadounidense de que la fuerza de los comunistas iraquíes creciese en el país les impulsó a apoyar al partido Baaz a hacerse con el poder en la década de los sesenta del siglo pasado. Tras la revolución islámica en Irán Iraq se volvió más importante para EEUU, los gobiernos occidentales y los países del Golfo. Apoyaron a Iraq durante la guerra irano-iraquí, sin importarles la represión que sufría el pueblo. No les preocupó tampoco destruir las infraestructuras del país, matar civiles, contaminar su medioambiente con uranio empobrecido y bombardearlo masivamente durante la guerra de 1991 y los bombardeos llevados a cabo en los noventa dentro de un plan premeditado que acabaría en la brutal ocupación de 2003 y la instauración de un gobierno basado en cuotas sectarias, para lo que Estados Unidos y sus aliados se refugiaron en mentiras y en el discurso de instaurar la democracia. Por supuesto, los iraquíes no consiguieron más que una sangrienta ocupación, violencia sectaria, muerte, corrupción y la casi total desaparición de los servicios públicos.

Conseguir un trabajo o realizar cualquier labor diaria, tanto en el Kurdistán como en el resto de Iraq, está ligado a la pertenencia personal a un partido o milicia determinada, mientras no hay nadie que ponga freno a las acciones terroristas que, contra el pueblo iraquí, comenten las fuerzas extranjeras, las empresas de seguridad y los partidos locales que llegaron con ellas.

Desde 2003 Iraq se ha convertido en el escenario de una guerra abierta entre fuerzas internas y externas. Mientras el gobierno estadounidense estaba preocupado por los contratos de petróleo, en buscar una justificación para la guerra y en llevar a cabo su plan para cambiar la región, Irán, Arabia Saudí y Siria se introdujeron en Iraq para defender sus intereses e intentar que Iraq no fuese cooptado por la órbita de un país enemigo. Dado que todas las fuerzas políticas en Iraq dependen de una potencia exterior obsesionada por robar las riquezas del país es el pueblo iraquí quien paga el precio.

El ejemplo de Túnez y Egipto

A pesar de que desde 2003 los iraquíes se han manifestado contra el deterioro de la situación, no cabe duda de que lo sucedido en Egipto y Túnez les ha dado más fuerza para salir a la calle a manifestarse para exigir el fin de la ocupación y sus derechos como ciudadanos. La determinación de los pueblos tunecino y egipcio y la posibilidad de conseguir un cambio es un ejemplo para los iraquíes. Desde el mes de febrero el pueblo iraquí reta sin tregua a las autoridades iraquíes que han usado y siguen usando métodos tremendamente violentos para su represión así como detenciones ilegales contra los manifestantes pacíficos y desarmados.

En su lucha diaria el pueblo iraquí, al igual que el bahreiní, tiene que hacer frente a fuerzas locales e internacionales. Al igual que las tropas saudíes han entrado en Bahréin, con el beneplácito estadounidense, para reprimir a los manifestantes, los helicópteros estadounidenses sobrevuelan muy bajo a los manifestantes de la plaza al-Ahrar (Los libres) de Mosul, lanzándoles basura y con los soldados sentados con los pies colgados en un gesto muy ofensivo de pisar la cabeza a los manifestantes. No cabe duda de que este vuelo rasante ayuda a tranquilizar los ánimos en Bagdad y el Kurdistán: si las autoridades locales no son capaces de reprimir a los manifestantes ¡las tropas estadounidenses lo harán!

Notas de Iraqsolidaridad:

1. Véase en IraqSolidaridad:
El régimen reprime las movilizaciones e impide la cobertura por parte de los medios iraquíes y
Comunicado de los Jóvenes de la Revolución Iraquí: llamamiento a nuevas movilizaciones el día 7 de marzo Sobre la reciente gira por el Estado español de Udey al-Zeidi, dirigente de las revueltas de los jóvenes en Iraq, véase: Visita al Estado Español de Udey al-Zeidi, dirigente de las revueltas de los jóvenes en Iraq

2. The Economist, “Even a democracy is not immune. Corruption and poor services are making people ever angrier”, 3 de marzo de 2011:http://www.economist.com/node/18291575

3. Véase en árabe:

http://www.alsumarianews.com/ar/1/20373/news-details…

Texto original en árabe: Revolutionaries Under Occupation: The Iraqi Uprising of 2011

*Zainab Saleh es miembro del Centro de Estudios de Oriente Próximo de la Universidad californiana de Berkeley. Recientemente ha publicado una investigación antropológica en la Universidad de Columbia titulada Diminishing Returns: An Anthropological Study of Iraqis in the UK.

Información actualizada: http://www.iraqsolidaridad.org/index.html
http://iraqsolidaridad.wordpress.com/

Antes en Tortuga, sobre las protestas: http://www.grupotortuga.com/Mensajes-de-apoyo-al-pueblo-de

Sobre el fomento del sectarismo: http://www.grupotortuga.com/La-ONU-contra-el-dialogo-y-la

27 thoughts on “Revolución bajo ocupación: el levantamiento popular iraquí de 2011”
  1. Iraq: «Las protestas ponen de manifiesto la derrota política de la ocupación»
    Enlace: Entrevista a Asma al-Haidari, activista iraquí

    La noticia que más debía habernos impresionado, la más esperanzadora y estimulante, la más digna de admiración, aquella de la que deberían haberse ocupado todos los medios de comunicación o, al menos, los medios alternativos, ha pasado en cambio prácticamente desapercibida. En el vórtice de los levantamientos árabes, mientras Túnez, Egipto, Libia, Siria, BRrein, Jordania, Marruecos, Argelia, Yemen, cada uno a su manera y con diferentes resultados, trataban de derribar sus dictaduras, el pueblo de Iraq no se mantenía agachado o en silencio llorando su aflicción. Tras los casi 13 años de bloqueo económico que ocasionaron más de un millón de muertos, ocho años después de una invasión y ocupación que prolonga e intensifica la matanza provocada por las Sanciones impuestas por Naciones Unidas, con cifras de víctimas inasimilables para la imaginación, con millones de refugiados, de huérfanos y viudas, en un país meticulosa y sistemáticamente destruido por las fuerzas anglo-estadounidenses y las milicias colaboracionistas, en la situación más adversa, afrontando la cotidianidad más dura, desafiando la represión más severa, sufriendo asesinatos selectivos todos los días del año, los jóvenes iraquíes, al margen de filiaciones religiosas, sin distinción de partidos o tribus, se sumaron el 25 de febrero a las revoluciones árabes demandando el fin de la ocupación, denunciando la corrupción e ilegitimidad del gobierno de al-Maliki y reclamando democracia y soberanía.

    “Después de ocho años de ocupación creo firmemente en la resistencia armada y creo con igual firmeza que la resistencia pacífica es un arma de la resistencia armada y que ambas funcionan en Iraq y que lo seguirán haciendo. Creo sin lugar a dudas que Iraq será liberado muy pronto del desastre y de la catástrofe que es hoy por la combinación de ambas formas de resistencias: ambas resistencias son extensiones la una de la otra.”

  2. Revolución bajo ocupación en Iraq: manifestaciones internacionales de apoyo
    Viernes 9 de septiembre, manifestaciones internacionales de apoyo a las convocadas en Iraq:

    PARÍS: Trocadéro «Place des Droits de l’Homme» de 17-19h. Contacto: saadalmassoudi@hotmail.com

    LONDRES: frente a la embajada iraquí, de 14-17h.

    CAIRO: frente a la embajada iraquí (Mohandisín, midán al-Zaura) a las 11h.

  3. Asesinato en Iraq del periodista Hady Mahdy
    Hady Mahdy era uno de los periodistas que convocó las protestas del 9 de septiembre. En su casa de Karrada Sharqiya han encontrado su cuerpo. Las noticias de diversas fuerntes afirman que fue asesinado con las balas de una pistola con silenciador.

    He aquí lo último que escribió en facebook Hady Mahdy: «Mañana, 9 de septiembre, supone la celebración de la democracia real en nuestro nuevo Iraq. Los iraquíes saldremos a la calle unidos, sin sectarismos ni reivindicaciones sectarias, con los corazones llenos de amor por nuestro país y tolerancia hacia los demás. Mañana diremos NO al sistema de cuotas sectarias, a la corrupción, al pillaje, al saqueo y al caos en todas sus facetas. Saldremos para exigir un Iraq mejor, un gobierno mejor, mejores partidos políticos y mejores dirigentes. Iraq se merece lo mejor y se merece que nos unamos porque ello representa nuestro orgullo y nuestra dignidad. Nosotros saludamos a Iraq en la Plaza Tahrir. La vergüenza caiga sobre los políticos que oprimen a los iraquíes honorables y, con sus mentiras, continúan su camino de caos y desgracia».

    Fuente: CEOSI Iraq Solidaridad

  4. Iraq: Viernes de la derrota del invasor, no de la lealtad
    Enlace: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=141369

    El comité de organización del “viernes de la derrota al invasor” llama a todos los ciudadanos a participar y ha dirigido un comunicado a los medios de comunicación iraquíes y árabes encargados de dar cobertura a la retirada de las tropas de ocupación pidiéndoles que no presenten “al Gobierno de la Zona Verde como artífice de la retirada de las tropas de ocupación” porque de esa forma borran el papel de la heroica resistencia que ha pagado el alto precio de la sangre de sus mártires para limpiar de usurpadores el país.

    El comunicado afirma que los jóvenes seguirán, en caso de que la retirada no sea completa, concentrándose en protesta hasta que salga el último soldado norteamericano, lleve la etiqueta que lleve. También afirma que están preparados para seguir con la resistencia “en la nueva etapa decisiva de la historia de Iraq” y que es necesario apoyar a los manifestantes y dar cobertura a sus acciones del viernes de “la derrota al invasor”, aunque no ponen en ello su esperanza.

    La firmeza y tenacidad de los jóvenes, que no conocen el desánimo pese a las dificultades, me recuerda a lo que un soldado de la ocupación escribió en su diario en agosto de 2008: “Volamos la casa de un iraquí para ampliar el espacio donde aparcar los vehículos. La casa era propiedad suya y antes había sido de su familia. Varios días, después de la explosión, estuvo viniendo el hombre a juntar los bloques de ladrillo dispersos en un radio de decenas de metros: quería reconstruir su casa con los mismos bloques”.

  5. Retirada de las tropas estadounidenses en Iraq
    Enlace a comunicado de la CEOSI: Retirada de las tropas estadounidenses en Iraq

    El proyecto imperialista anglo-estadounidense para controlar Iraq ha fracasado. A pesar de que las fuerzas ocupantes han fomentado la división étnica y sectaria del país como forma de doblegar la voluntad del pueblo iraquí, no han conseguido hacerse con el control de Iraq, por lo que la retirada estadounidense es una victoria de la resistencia iraquí.

  6. Por la libertad de Tareq Aziz y el fin de las ejecuciones de iraquíes inocentes
    Enlace: Por la libertad de Tareq Aziz y el fin de las ejecuciones de iraquíes inocentes

    Se trata de un nuevo asesinato amparado en una farsa de juicio, que revela el carácter despótico y asesino del gobierno títere, impuesto por Estados Unidos, de al-Maliki que, en lo que va de año, ha ejecutado a 65 personas, entre ellas a varias mujeres, acusadas de crímenes cuya comisión o se ha podido demostrar.

    En la primera entrevista que le hicieron en la cárcel en 2010, después de su detención en 2003, Tareq Aziz declaró:
    “[…] Aquí [en Iraq] ya no hay nada. Nada… Hay más enfermedades que antes, más hambre. La gente carece de servicios públicos, se cometen asesinatos a diario por decenas, si no por cientos. Todos somos víctimas de Estados Unidos y Reino Unido. Ellos han asesinado a nuestro país”.
    Lo que pretenden es asesinar a un hombre digno, que denunció el verdadero carácter imperialista de agresión a su país, que luchó por su soberanía e independencia, por la conservación de sus recursos naturales (verdadero motivo de la invasión), y que conoce demasiado bien todo lo que se oculta tras las fuerzas que invadieron su país y los gobiernos títeres y corruptos, que desde entonces han gobernado Iraq.

  7. RAl pueblo iraquí con motivo del aniversario de la Revolución de Febrero
    Enlace: Al pueblo iraquí con motivo del aniversario de la Revolución de Febrero

    Pueblo del orgulloso y paciente Iraq, nos dirigimos a vosotros en un día distinto a aquel del año pasado, porque se han producido cambios locales y regionales que ayudarán a culminar la revolución si su fuego vuelve a prender en Iraq. Ahí está la profunda división de un proceso político que muestra hondas diferencias a pesar de una aparente situación de reconciliación. Ahí está Eyad Alawi, uno de los fundadores y destacado participante de ese proceso político, que tacha de fracaso; un proceso en el que no tiene cabida ni el pueblo ni sirve a los propios políticos para gestionar el país.

    Hacemos un llamamiento a nuestros hermanos de la valiente resistencia iraquí, con sus diversas facciones y personalidades para que apoyen a sus hermanos manifestantes y para que estén a la altura de la responsabilidad que asumieron desde la ocupación de Iraq en la defensa de la nación y de su pueblo para que si, nuevamente, se repiten los ataques de las tropas gubernamentales contra nosotros y se nos reprime sin tener en cuenta el carácter pacífico de nuestra movilización, al igual que sucedió el año pasado, la resistencia asuma su deber de proteger al pueblo y su revolución pacífica. Sabed, hermanos de las facciones de la resistencia, que nuestra sangre y nuestras almas son una responsabilidad vuestra y os comprometemos ante Dios a defenderlas de cualquier ataque.

    Por último, queremos manifestar que los hermanos árabes deben prestar atención a lo que sucede en Iraq y no excusarse con lo que esté pasando en un lugar o en otro del mundo árabe. Los disculpamos si se han mostrado un poco indiferentes, pero no aceptaremos jamás que contribuyan a consolidar una situación de represión dictatorial en Iraq y a legitimarla celebrando una cumbre en Bagdad sobre los cadáveres y la sangre de los iraquíes, que inunda sus calles cual asfalto. Unas calles que se han vuelto intransitables, a excepción de aquellas que rodean la “zona negra” donde pretenden celebrar dicha cumbre, por el simple motivo de poder recibir el equipamiento; una cumbre que ha dilapidado miles de millones de los iraquíes, millones que les son bien necesarios.

  8. Iraq: unidos en contra del sectarismo
    María Blanco Palencia / Aish

    Un año y medio después del comienzo de la llamada Primavera Árabe y de las protestas en la plaza Tahrir de Bagdad, la encuesta de opinión pública nacional realizada por el centro Greenberg Quinlan Rosnerrevela un cambio importante en la percepción pública de la cuestión política en Iraq.

    En mayo de 2012, el centro Greenberg Quinlan Rosner publicó los resultados de una encuesta llevada a cabo en abril sobre diferentes cuestiones relacionadas con la política interna y la situación del país. Los resultados muestran que para la mayoría de la población iraquí, en todas las regiones excepto en el norte del país, lo importante es que Iraq tenga un líder fuerte que garantice la seguridad del país, incluso a cambio de limitar las libertades individuales. Además, los principales problemas que la sociedad percibe están relacionados con el desempleo (55%) y el suministro de servicios básicos como la electricidad y el agua (42%). La mayoría de los encuestados (68%) están a favor de la creación de un grupo de partidos políticos que se declaren la oposición oficial, encargada de proponer alternativas políticas a las propuestas del Gobierno. Finalmente, el informe asegura que la mayoría de los encuestados en todas las regiones excepto en el norte del país están en contra de la creación de regiones autónomas en Iraq, similares a la región del Kurdistán.

    Los resultados de esta encuesta abren muchas cuestiones sobre lo que hasta ahora se había pensado respecto a las preferencias políticas y las posiciones políticas de la población iraquí. Como explica Haider Ala Hamoudi para JURIST , “hace solo unos años nada de esto se podría haber previsto. Entonces, la expectación giraba en torno al hecho de que la descentralización de Iraq era inevitable, y que el federalismo era la única manera de reducir la incontrolable violencia”. La mayoría de los iraquíes no quieren dividir el país en regiones más autónomas y separadas, con un funcionamiento parecido al de la región norte del Kurdistán, que tiene su propio gobierno, ejército y legislación. Como explica Cathrin Schaer para web Niqash , “se creía que el país se dividiría con un criterio sectario a través del establecimiento de las regiones independientes suníes y chiíes”. Pero según este informe, “casi el 70% de los iraquíes no quieren que eso llegue a suceder”.

    Estos resultados han visto su reflejo en los movimientos de protesta iraquíes durante la llamada Primavera Árabe. El movimiento de jóvenes en Iraq que empezó en febrero de 2011 pedía “el fin del sectarismo, de la corrupción y de la tiranía, así como la creación de un gobierno nacional de salvación, con el fin de nombrar un consejo constituyente para redactar una nueva constitución” ( Aswat al Iraq ). Este movimiento movió a miles de simpatizantes en febrero de 2011, cuando la plaza Tahrir de Bagdad se inundó de ciudadanos que pedían reformas. Según algunas publicaciones , este movimiento ha perdido fuerza y ahora solo consigue aunar entorno a cien manifestantes en las protestas de los viernes. “El momento de febrero de 2011 ya no existe”. Según algunos organizadores, existen recelos entre los propios miembros del movimiento. “Cuando hicimos lo que hicimos en febrero, teníamos más fe y esperanza. No quiero decir que cometimos un error, pero no fuimos realistas”.

    Pero los jóvenes no están solos en la lucha contra la separación y el sectarismo en Iraq. Las mujeres iraquíes también se han unido para luchar por sus derechos. Un ejemplo de esta lucha es el de Hanaa Edward que ha creado la red Al Amal. Esta iniciativa se centra en las mujeres, víctimas de décadas de dictadura, sanciones, guerra y violencia sectaria. Hanaa Edward incide en que “en 2011 vimos protestas y manifestaciones semanales que unían a jóvenes de grupos sociales diferentes en contra del sectarismo, de la corrupción y del ataque a libertades públicas”. No le da miedo enfrentarse a los que ocupan los grupos de poder iraquíes, y tiene claro lo que necesita su país y los objetivos de su lucha. “Tras 35 años de sangrienta dictadura en este país, lo primero que necesitamos es la transición de un régimen totalitario a una cultura de derechos humanos y democracia. Este periodo de transición no es fácil. Pero los estadounidenses han creado el caos en esta transición. Y no solo ellos; ni siquiera nuestros políticos son capaces de hacer lo necesario para reconstruir el país”.

    A pesar de la insistencia de analistas internacionales y la mayoría de los medios de comunicación respecto a las divisiones sectarias en Iraq, como principal obstáculo para la reconstrucción del país, el informe del centro Greenberg Quinlan Rosner y las diversas acciones sociales que se han emprendido, tanto las que empezaron con la llamada Primavera Árabe, como otras que ya existían, muestran que hay un sentimiento compartido en la sociedad iraquí de lucha contra este sectarismo. Echando la vista atrás, estos sentimientos nos obligan a recordar al Iraq desarrollado y boyante.

    No hay duda de que será difícil curar las heridas provocadas por la violencia de los últimos años, igual que tampoco la hay de que en Iraq está afianzado un sentimiento compartido por reconstruir el país a través de la unidad.

    http://www.rebelion.org/noticia.php?id=151635&titular=unidos-en-contra-del-sectarismo-

    http://www.aish.es/index.php/es/component/content/article/210-clavesiraq/3273-iraq-19062012-unidos-en-contra-del-sectarismo

  9. Revolución bajo ocupación: el levantamiento popular iraquí de 2011
    Enlace: Algunas claves sobre la primavera iraquí – Entrevista a la activista Sawsan Ismail al-Assaf

    De vuelta a tu pregunta sobre las razones que han impedido al movimiento 25 de Febrero alcanzar sus objetivos, hay varias:

    En primer lugar, la influencia de las instituciones religiosas, sobre todo las chiíes, que o bien no han apoyado el movimiento o bien, han aconsejado no formar parte de él. Han visto en el movimiento un paso hacia el debilitamiento de los partidos sectarios y conservadores que gobiernan el país.

    En segundo lugar, el movimiento ha limitado sus reivindicaciones a cuestiones en cierto modo personales, como las demandas de los familiares de los presos por su puesta en libertad, el aumento de algunos salarios y la mejora de los servicios básicos en el país. Dentro del movimiento, hay dos tendencias principales, una que representa estas cuestiones “personales” y otra que representa mejoras y reformas políticas. Falta una tendencia que exija cambios políticos fundamentales, como el cambio de todo el sistema político, como ha ocurrido en Túnez y en Egipto […]. Los manifestantes no han logrado entender que todos los problemas son el resultado de la ocupación, de las políticas de EEUU y del Gobierno de políticos corruptos y fallidos a los que EEUU ha dado poder.

  10. La historia inconclusa de la Ley del Petróleo de Iraq
    Enlace: La historia inconclusa de la Ley del Petróleo de Iraq

    La Ley del Petróleo se redactó en 2006 una vez que se formó el primer gobierno permanente post Sadam. Desde ese momento, el gobierno de Bush presionó con especial dureza hasta 2007. La Ley tenía tres propósitos. El primero era crear un marco en el que las multinacionales tuvieran el papel primordial en el desarrollo de la industria petrolera iraquí, y determinar exactamente el alcance de tal papel, los derechos que adquirirían y la extensión de sus poderes. El segundo elemento consistía en clarificar la forma en que ello funcionaría en un nuevo sistema federal en Iraq. En pocas palabras: con quién se firmarían los contratos. ¿Sería con el gobierno central de Bagdad o con los gobiernos regionales, en particular, con el único que existe hasta el momento, el gobierno regional de Kurdistán? El tercer elemento de la Ley consistía esencialmente en sustraer poderes al Parlamento en relación con las decisiones relativas al petróleo. Desde 1967 Iraq ha tenido una Ley vigente, la número 97, que establece que si el gobierno fuera a firmar contratos para desarrollar campos de petróleo y gestionarlos, el Parlamento tendría que firmar una legislación específica para su aprobación… Dicho sea de paso, la importancia de la fiscalización parlamentaria radica en que el petróleo representa más del 95% de los ingresos públicos. Por lo tanto, resulta bastante razonable que el Parlamento tenga algo que decir sobre cómo funciona.

    .. La oposición popular a la Ley del Petróleo llegó a ser tan grande que comenzó a extenderse al Parlamento. Y los miembros del Parlamento iraquí empezaron a ver una oportunidad política en la oposición a la Ley del Petróleo y una amenaza política si la apoyaban, una amenaza a sus carreras políticas futuras… Para mí se trata de una historia bastante excepcional, y es una historia no contada. Es sorprendente que la sociedad civil iraquí fuera capaz de evitar que Estados Unidos consiguiera ese objetivo, absolutamente vital y en el que habían invertido tanto capital político, simplemente hablando de ello. Dio en parte la medida de la distancia entre lo que Estados Unidos estaba exigiendo —y quería de manera absolutamente desesperada— y lo que la gran mayoría de los iraquíes consideró de manera muy apasionada que debía suceder.

  11. Revolución bajo ocupación: el levantamiento popular iraquí de 2011
    Enlace. – Entrevista con el portavoz de la asociación de ulemas musulmanes de Iraq: http://www.aish.es/index.php/es/carlafibla/entrevistas/3926-entrevista-dr-mohammed-b-alfaydhi-portavoz-de-la-asociacion-de-ulemas-musulmanes-de-iraq-amsi

    «Como sabes, en Iraq hubo un gran movimiento social el 25 de febrero de 2011: 16 provincias —de un total de 18— se alzaron. Trabajábamos para esa fecha, y antes también, y planeábamos una revolución como la de Túnez. Pero no lo conseguimos por numerosos motivos, ya que nuestras circunstancias son diferentes de las de aquel país. En primer lugar, nosotros estábamos, y aún hoy seguimos, bajo la presión de la ocupación estadounidense y bajo el mando de un Gobierno que es un gran aliado de Estados Unidos. Mientras veíamos como todos los medios de comunicación internacionales —árabes y extranjeros— apoyaban la revolución tunecina, nadie secundaba la iraquí. El pueblo de Iraq se movió con fuerza y llegó hasta las Zonas Verdes. Se podía haber derrocado al Gobierno en aquel momento, pero al-Maliki trató con dureza la revolución con la bendición de Estados Unidos. Cuando algún mártir caía en cualquier revolución, ya fuese Túnez o Egipto, todos los medios de comunicación se ponían como locos. Pero en Iraq caían decenas y centenares y nadie lo mencionaba. Otra cuestión era que el entorno árabe no estaba a favor de la revolución, como gesto de cortesía también hacia la postura de Estados Unidos».

    «Nosotros vamos dando lentos pasos porque no queremos correr riesgos. Créeme, ahora mismo podemos derrocar a gobernantes regionales, pero, ¿qué pasa después? No queremos poner en peligro a nuestro pueblo. No tenemos miedo de al-Maliki ni de su ejército, porque sabemos que este es muy débil, pero somos conscientes de que derrocar al Gobierno supone una confrontación directa con Irán, que es un país grande. Entrar en guerra con él puede tener consecuencias imprevisibles, por eso buscamos el apoyo regional árabe. Si el problema fuese solo al-Maliki no necesitaríamos apoyo de nadie. La resistencia luchó contra Estados Unidos sin ayuda alguna. Pero con Irán es diferente, es un país vecino con el que compartimos 1400 km de frontera y que tiene influencias por todos lados. Enfrentarnos a él será complicado por eso esperamos el momento en el que el mundo árabe se decante por nosotros. Creemos que este momento es inevitable. Siria ha evidenciado el odio de Irán hacia los árabes, pero estos saben que la batalla contra la influencia iraní no está en Siria sino en Iraq. Por eso he dicho que nosotros no esperamos a Siria, nos apoyamos en nuestra gente y damos los pasos que hemos planeado. Pero si los árabes nos ayudan alcanzaremos nuestro objetivo con rapidez y con las menores pérdidas posibles».

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