
La verdadera democracia consiste en que cada persona pueda participar directamente en la decisión de aquellas cosas que le afectan, y para ello organizar la sociedad entera de tal forma que tal cosa pueda darse en todos los órdenes. Participar en el sistema electoral de partidos políticos, se vote quien se vote, ni proporciona tal cosa ni lo hará jamás. Bien al contrario es el señuelo, el engañabobos, el dedo que señala la luna al que hemos de mirar todos para seguir viviendo dócilmente la fantasía de que esto tiene algún parecido con la verdadera democracia y que el nuestro es un “mundo libre”.
Y digo más: Votar a alguien que me represente a la hora de decidir las cosas que me afectan es profundamente antidemocrático; es una forma de renunciar expresamente a mi propia libertad y poner mi vida toda en manos ajenas, peores o mejores, pero siempre ajenas. La verdadera libertad se conquista, se mantiene y se defiende. Jamás puede delegarse sin perderse por completo y dar pie a la generación y medro de estructuras de poder cada vez mayores y cada vez más enemigas de la libertad. Es hora ya de despertar del sueño, de recuperar el derecho a gobernar nuestras vidas y decidir cómo queremos que sea nuestra sociedad. Es tiempo de construir alternativas reales al sistema este tan parecido a Matrix que nos rodea por todas partes anulando lo mejor de nosotros mismos.
Propuestas de Tortuga para avanzar hacia una sociedad democrática y justa
Votar en unas elecciones es profundamente antidemocrático
Y ahora que ya ha pasado toda esa efervescencia mediática que -como si fuera una droga, la responsabilina- impele a tanta gente a ir a la urna a echar su papel para que acaben gobernando los mismos y nosotros volvamos a nuestras vidas de ni pincha ni corta, apelo a pensar un poco en todas las cosas que hemos dicho antes. La sociedad no se cambia echando papeles en cajas de metacrilato. Se cambia día a día, uniéndose a otras personas para reflexionar juntas, compartir juntas y construir cosas que valgan la pena juntas. Bienvenidos al día después de la gran «fiesta de la democracia». A ver si aprendemos algo.