Los indignados, desalojados de la plaza del Ayuntamiento de Alacant

H. VICENTE

Los agentes les han dado como motivo la peligrosidad de ocupar la plaza por unos preparativos de fuegos artificiales.

EFE

Una veintena de «indignados» que han pasado la noche frente a la fachada del ayuntamiento de Alicante para protestar contra la «corrupción» y para «acompañar» en su investidura a la alcaldesa entrante, Sonia Castedo, del PP, han sido obligados a desalojar la plaza a las 7.30 horas, sin incidentes.

El desalojo se produce horas antes de que Castedo, una de las implicadas en el caso Brugal, tome posesión de su cargo en un pleno constituyente previsto a partir de las 11 horas.

Los concentrados estaban situados junto a un cartel con el lema «Indignados. 15-M Alicante», y tenían velas y vestían de luto para simular el entierro de la Democracia y también en protesta por las cargas policiales ocurridas el pasado jueves en Valencia frente a Les Corts Valencianes.

Con la llegada de la luz del día, operarios del ayuntamiento han procedido a vallar los accesos a la plaza consistorial y han instado a los «indignados» a abandonar el espacio y a situarse detrás de las rejas, en la calle Rafael Altamira.

Tras debatirlo durante unos minutos, la mayor parte de los concentrados ha recogido sus pertenencias y ha abandonado por su propio pie la plaza, mientras que varios han tenido que ser cogidos por el brazo por los agentes e, incluso, uno ha sido sacado en volandas.

Según los «indignados» los agentes les han dado como motivo para el desalojo la peligrosidad de ocupar la plaza por unos preparativos de fuegos artificiales.

Los políticos, increpados a la salida del ayuntamiento

Unos 300 indignados les recibieron con una cacerolada a los gritos de «corrupto», «chorizo» y «ladrón».

Los «indignados» concentrados en las calles aledañas a la plaza del ayuntamiento de Alicante, vallada durante toda la mañana, han increpado al concejal, presidente de la Diputación y del PP de Alicante, José Joaquín Ripoll, imputado en el caso Brugal, a su salida del pleno de investidura de Sonia Castedo.

Tras la celebración de la sesión, Ripoll ha abandonado el edificio por la puerta principal y a pie, y ha sido recibido en la calle por unos 300 simpatizantes del Movimiento 15-M con una cacerolada al grito de «corrupto», «chorizo» y «ladrón», entre otros calificativos.

Ha salido de la plaza acompañado por dos agentes de la policía local cuando un grupo de los allí concentrados se ha situado a su lado con pancartas, bolsas de basura y han arrojado a su paso billetes simulados de 500 euros.

En una situación tensa, el popular se ha dirigido a pie hasta la Explanada, siempre rodeado por los «indignados» que le gritaban durante el camino, y ha permanecido allí un par de minutos hasta que ha llegado el coche oficial, en el que se ha marchado sin que fuera agredido físicamente.

La escena cargada de tensión ha discurrido ante la atónita mirada de decenas de turistas que se encontraban en dicho lugar.

Aunque los manifestantes le han abordado durante todo el trayecto a pie, no ha habido que lamentar incidentes y los agentes no han tenido que intervenir.

Los concentrados habían proferido abucheos y gritos durante toda la mañana contra todos los concejales y cargos oficiales a su entrada y salida al ayuntamiento.

Como anécdota, cuando la portavoz socialista municipal, Elena Martín, ha llegado a la plaza del ayuntamiento, se ha acercado a trasladar su apoyo a los indignados, y estos han coreado consignas contra el PSOE y contra el PP.

Asimismo, cuando el exalcalde y diputado autonómico Luis Díaz Alperi ha abandonado la casa consistorial por su parte de atrás, sobre las 13.40 horas, ha permanecido casi veinte minutos esperando a que llegara un coche oficial para irse mientras los manifestantes le increpaban.

A la llegada del vehículo, que ha salido de las propias instalaciones del ayuntamiento, los indignados han rodeado a Alperi y han coreado consignas como «dónde está nuestro dinero» o «los corruptos a la cárcel».

El exalcalde ha trasladado a los periodistas que, a su juicio, dicha concentración «tiene cada vez menos que ver con el 15-M» puesto que cree que «son antisistema».

Los «indignados» han permanecido en los alrededores de la plaza hasta pasadas las 14 horas para esperar a la nueva alcaldesa de Alicante, Sonia Castedo, del PP, aunque al final no la han visto.

Una veintena de «indignados» había pasado la noche frente a la fachada del ayuntamiento alicantino para protestar contra la «corrupción» y para «acompañar» en su investidura a la alcaldesa entrante, pero a las 7.30 horas han sido obligados a desalojar la plaza, sin incidentes.

Los concentrados estaban situados junto a un cartel con el lema «Indignados. 15-M Alicante», y tenían velas y vestían de luto para simular el entierro de la Democracia y también en protesta por las cargas policiales ocurridas el pasado jueves en Valencia frente a Les Corts Valencianes.

Diario Información


La Policía interviene contra el 15-M en el Ayuntamiento de Madrid

Miguel Pérez Martín / GUMERSINDO LAFUENTE

Madrid

La Policía ha dispersado con contundencia esta mañana a los manifestantes concentrados en las inmediaciones de la plaza de la Villa de Madrid. Allí se ubica el antiguo Ayuntamiento, donde se celebraba la sesión de investidura del alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón. Los agentes han dispersado en algunos momentos con violencia (a patadas, puñetazos y empujones) a los manifestantes que protestaban con una cacerolada desde antes del inicio del pleno. La policía había bloqueado todos los accesos a la Plaza de la Villa, pero no la parte trasera en la que se sitúa la entrada del aparcamiento.

Los incidentes han comenzado tanto en la calle de Sacramento como la de Pretil de los Consejos, poco antes de la salida de los coches oficiales tras finalizar la toma de posesión. En esa zona un grupo de manifestantes habían bloqueado la salida del aparcamiento y han sido desalojados con dureza por la Policía Nacional.

Aproximadamente un millar de personas habían acudido en Madrid a la convocatoria del Movimiento 15-M, que ha organizado caceroladas ante las sedes de todos los Ayuntamientos del país. La Policía mantenía cerrados todos los accesos a la plaza de la Villa desde primera hora de la mañana, y un cordón policial ha cortado la calle Mayor, desde la calle del Factor hasta el Mercado de San Miguel.

Los indignados han optado entonces por dividirse en varios bloques: en la parte abierta de la calle Mayor, en la plaza del Mercado de San Miguel, en la calle del Pretil de los Consejos y en la de Sacramento, donde las autoridades han encajonado a un grupo, de forma que solo se podía salir pero no volver a entrar. Una treintena de los manifestantes se han sentado ante el aparcamiento de la sede del Consistorio municipal para bloquear la salida. Los antidisturbios han tratado entonces de desalojarlos y los agentes se han lanzado a patadas contra los concentrados.

En el momento de la salida de los coches oficiales por Pretil de los Consejos es cuando se han producido los momentos de mayor tensión y algunos manifestantes han arrojado botellas de plástico contra los vehículos. La policía ha vuelto a intervenir en ese momento.
Después, los indignados se han dirigido hacia Cibeles, donde está la nueva sede del Consistorio, y han cortado el tráfico en el tramo entre la fuente y las puertas del Ayuntamiento.

Fuentes del Ministerio del Interior y del Ayuntamiento de Madrid aseguran que no hubo violencia en ningún momento y que la policía intervino para retirar a una parte de los manifestantes que bloqueaban la salida del aparcamiento, por el que debían salir los coches oficiales, y destacan que en el parte de incidencias no figura ningún herido. El Samur ha explicado que atendió a tres heridos muy leves -dos con un golpe, uno con una torcedura de tobillo- y fueron dados de alta en el mismo lugar.

Carga en Salamanca, heridos en Valladolid

Las concentraciones de los indignados el día de la toma de posesión de los nuevos equipos de Gobierno municipales en más de medio centenar de Consistorios no han estado exentas de incidentes. En Salamanca, los indignados acampados en la Plaza de la Constitución denuncian una carga de la policía municipal, que se saldó anoche con cinco personas heridas, una de ellas con una posible fractura en la nariz. La policía local de la ciudad reconoce el enfrentamiento y lo califica de «rifirrafe». El movimiento, por su parte, ya habían convocado para hoy por medio de Twitter (#acampadasala y @salasinmiedo) y Facebook una concentración a las once de la mañana en la Plaza de la Constitución para denunciar, bajo el lema «No tenemos miedo», lo sucedido.
En Valladolid, tres jóvenes indignados han resultado heridos esta madrugada, después de que un grupo ajeno al colectivo haya golpeado a varios manifestantes. Fuentes de la Policía Nacional han asegurado que se trataba de dos personas «pasadas de copas» que han entrado en el campamento y se han enzarzado en una pelea con los manifestantes, por lo que han sido identificadas, aunque no detenidas dada la «levedad» de los hechos.

También se han producido detenciones. Dos personas fueron detenidas este mediodía en la protesta a las puertas del Ayuntamiento de Burgos. Fuentes de la Policía Nacional aseguran que uno de ellos propinó un golpe en la espalda a uno de los agentes, mientras que otro fue detenido por sacar fotografías a los policías, según testigos presenciales.Tres «indignados» del Movimiento 15-M han sido detenidos hoy por la Policía Local por trepar hasta el balcón del Ayuntamiento de Palma después del acto de constitución del consistorio celebrado esta mañana, han informado fuentes policiales.

En otros casos, como en Alicante, se han producido desalojos sin mayores incidentes. Frente al Ayuntamiento alicantino una veintena de indignados que pasaban la noche para protestar contra la «corrupción» y «acompañar» en su investidura a la alcaldesa entrante, la popular Sonia Castedo, fueron obligados a abandonar la plaza a las 7.30 de la mañana.

El País