El gobierno desea que todos imaginemos a nuestros soldados en Afganistán repartiendo caramelos a los niños y ayudando a construir hospitales, escuelas y pozos. Eso de verlos salir del cuartel a perseguir a un enemigo, matarlo a balazos y traer para adentro el cadáver arrastrando, eso de que la gente a la que regalan los caramelos y ayudan a construir las escuelas los asedie en su cuartel y les tire de todo… esa parte del asunto debe quedar en el mayor de los secretos. No se vayan a confundir los españoles y vayan a creer que a nuestras tropas la gente de Afganistán las odia y las hostiga y no desea otra cosa que se vayan cuanto antes. Nota de Tortuga.


El vídeo, emitido por Antena 3, secuencia los segundos posteriores al ataque talibán el pasado agosto de 2010, en que murieron dos guardia civiles y su traductor.

EL PAÍS – Madrid

La Guardia Civil ha detenido a dos hermanos militares como presuntos autores de un delito de Revelación de Secretos o informaciones Relativas a la Seguridad Nacional. Los arrestados están acusados de filtrar a Antena 3 las imágenes grabadas por las cámaras de seguridad de la base española de Qala-i-Naw, en Afganistán, momentos después del atentado cometido el 25 de agosto de 2010, en el que fallecieron un Capitán y un Alférez de la Guardia Civil, y su intérprete. También se facilitaron las imágenes grabadas durante los disturbios que se produjeron en las inmediaciones de la base a raíz del atentado.

La secuencia, emitida por Antena 3 en septiembre de 2010, muestra la puerta de la instalación por la que el terrorista intenta huir segundos después de haber disparado contra los agentes españoles. Inmediatamente, un grupo de hombres armados salen tras él. Tras abatirlo en la calle, el cuerpo sin vida del terrorista es arrastrado de nuevo al interior de la base. Mientras tanto, se observa el trasiego de vehículos, uno de los cuales trasladaba a los dos guardias civiles y al traductor que habían recibido los disparos hasta el hospital de campaña español en la zona.

El autor del ataque, según se supo con posterioridad al mismo, era un policía afgano que entró en vehículo al recinto. Llevaba un fusil escondido, pero nadie le registró porque conducía el vehículo en el que iba el jefe de la policía nacional afgana. Al llegar al patio de la base, donde los agentes españoles entrenaban a policías afganos, sacó el arma y abrió fuego. Ya había sido detenido con anterioridad por sus relaciones con los talibanes, algo que no impidió que fuese contratado como chófer del jefe de la policía.

Convulsión tras el atentado

Los talibanes aprovechan el atentado para avivar la confrontación contra la presencia de tropas internacionales en el país. La organización radical Emirato Islámico en Afganistán justificó, en una nota, el ataque de una multitud de personas contra la base, una vez conocida la muerte del terrorista. «Una muchedumbre descontenta invade y quema una base española en Afganistán», comenzaba el comunicado, que cifró en más de un millar el número de personas que se lanzó a la protesta, después de que, según su versión de los hechos, las tropas españolas abrieran fuego contra civiles y mataran a dos de ellos.

En realidad, los manifestantes reclamaban el cadáver del terrorista abatido a tiros y la policía y el ejército afganos se encargaron de dispersarlos, mientras que los soldados españoles no salieron de la base. Los talibanes sostienen, sin embargo, que «los militares españoles dieron muerte al policía afgano y seguidamente abrieron fuego indiscriminadamente sobre los civiles que viven cerca de la base».

Calendario de retirada en Afganistán

Zapatero anunció hace apenas dos semanas que el Gobierno «tiene un plan» que, «en síntesis», supondrá la retirada de «en torno a un 10% de los efectivos» en el primer semestre de 2012, «hasta un 40%» en el primer semestre de 2013 y en 2014 «la retirada completa». Teniendo en cuenta que la cifra total de efectivos es de 1.550, los porcentajes anunciados por Zapatero suponen 155 el año próximo, 620 en 2013 y el resto dentro de tres años, coincidiendo con el fin de la misión de la OTAN en Afganistán.


La juez envía a prisión al militar del Ejército del Aire acusado de filtrar un vídeo sobre Afganistán

El cabo se autoinculpa y exonera a su hermano, un sargento del Ejército de Tierra que queda en libertad.

MIGUEL GONZÁLEZ | Madrid

La titular del Juzgado Togado Militar número 12 de Madrid ha decretado el ingreso en prisión del cabo primero del Ejército del Aire acusado de filtrar el vídeo que recogía los instantes posteriores al atentado del pasado 25 de agosto contra la base española de Qalña-i-Naw (Afganistán), en el que perdieron la vida un capitán y un alférez de la Guardia Civil y un intérprete, según fuentes próximas a la investigación.

Por el contrario, su hermano, un sargento primero del Ejército de Tierra, ha sido puesto en libertad. «El cabo se ha autoinculpado de todo en su declaración ante el juez y ha exonerado a su hermano», han explicado las fuentes consultadas. Los dos militares fueron detenidos el pasado lunes en sus respectivos destinos, la base aérea de Zaragoza y la base de la Brigada Paracaidista en Jabalí Nuevo (Murcia) por efectivos de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil.

Según la investigación policial, que se inició en noviembre, el cabo habría cobrado una importante cantidad de dinero a cambio del material, que habría ofrecido a varios medios de comunicación.