
El movimiento del 15M ha puesto sobre la mesa el debate sobre la democracia. La idea central es que el mal funcionamiento de la democracia es la causa principal de los males sociales y económicos que aquejan a nuestra sociedad y por ello proponen una democracia “real”.
¿Qué es lo que funciona mal en nuestra democracia?
Una primera respuesta que se escucha con frecuencias es: los políticos. ¿Por qué? porque los intereses personales o de partido llevan a desarrollar políticas ineficaces o injustas, porque (de nuevo debido a intereses personales o de partidos) se rinden ante los poderes fáctico, particularmente los económicos, etc. Lo cierto es que si el problema son los políticos la pregunta es ¿por qué siguen ahí? Nuestra democracia puede ser limitado a muchos aspectos, pero permite sustituir a los políticos si estos no cumplen su función ¿por qué el pueblo no es capaz de desembarazarse de esta clase política?
Hay varias formas de explicar esto. Una : los políticos son así, no tiene remedio. En cuanto alguien se dedica a la política se hecha a perder. Es una especie de maldición . Esta simplificación puede parecer caricatura pero da la impresión de que mucha gente piensa así. Otra explicación: la gente sigue votando a políticos incompetentes o corruptos porque el sistema les tiene “comido el coco”. Esta idea de la hipnosis colectiva , siempre ha tenido mucha acogida en cierta izquierda. A parte de lo que tiene de burda sociología popular ,tiene otra derivación más importante. Si es tan fácil “comerle el coco ” a la gente, es decir si la racionalidad es algo tan debil en la gente, qué proyecto de democracia real se podrá asentar sobre cimentos tan débiles. Al admitir que los media controlan las conciencias de la gente con tanta facilidad, quienes proponen una profundización de la democracia están segando la hierba bajo los pies de su propio proyecto. Con cuidadano manipulables ninguna democracia es posible. Es más sensato admitir que los cuidadanos somo sujetos con cierta capacidad de pensar por nosotros mismos y desee ahí intentar explicar por qué pasa lo que pasa.
Esto nos ha de llevar a descartan el fácil argumento de que el problema de nuestra democracia son los son los políticos. Quizá el problema no sean los políticos sino el “sistema” dentro del cual lo políticos se desenvuelven. Hay varias versiones sobre de qué sistema hablamos. La más simple considerar que el sistema es el sistema electoral. Efectivamente no hay sistema perfecto y todo sistema beneficia a unos y perjudica a otros. En España el sistema está pensado para beneficiar a partidos grandes o a partidos pequeños con un voto muy concentrado territorialmente.Los partidos de ámbito estatal no mayoritarios (IU por ejemplo) salen perjudicados. De acuerdo, la cuestión es ¿un cambio de sistema electoral generaría un vuelco político en el pais o seguirian optando al gobierno los mismos? La respuesta es bastante obvia. Si se habla de democracia real no puede ser sólo esto.
Otro enfoque es el de poner en cuestión es concepto de representación. En las democracias actuales se eligen a representantes que a partir de ese momento actúan con plenos poderes por decirlo así sin estar vinculados a un mandato de sus electores. Se supone que el sistema tiene sistemas de control (parlamentos, medios de comunicación). Sin embargo los partidos terminan controlando lo todo y ese control se evapora. Por lo tanto, según este punto de vista, el problema de la democracia es la representación. Un democracia real sería aquella en la que el ciudadano participa de forma directa y controla en todo momento las decisiones que se toman. Un sistema de asambleas por ejemplo donde cada ciudadano delibera con otros, donde no ha representantes. Esta es el modelo organizativo que el movimiento 15M ha puesto en marcha y por lo tanto el modelo que quisieran generalizar en pos de una democracia real.
En torno a esto hay todo un mundo por explorar. No se trata sólo de refundar el sistema sino la misma noción de ciudadano, sin la cual este sistema no puede funcionar.
Fuente: http://javiervelascofargas.wordpress.com/2011/08/02/%c2%bfdemocracia-real/
¿Democracia real?: crisis y aprendizaje
Hay quien piensa que esta crisis es como una gripe que algún día superaremos para volver a “la vida normal” de antes. No se han enterado de nada . La crisis nos enfrente a un proceso de aprendizaje, de aprendizaje colectivo. Aprendemos a través del conflicto cognitivo, cuando la realidad no responde a nuestras espectativas. Como decía Piaget cuando nuestras esquemas se muestran incapaces de asimilar la realidad no nos queda más remedio que acomodar nuestros esquemas, cambiándolos y haciéndolo más complejos para poder así reducir la complejidad a la que se enfrentan.
Las asambleas del movimiento 15M son una manifiestación del deseo de repensar las cosas de abajo a arribar para poder comprender lo que nos pasa y descubrir que es necesario. Me temo, sin embargo, que el movimiento se ha ido poblando de quienes vienen con su trasnochada e incuestionable receta debajo del brazo. Los nostálgicos/ profesionales de la movilización que buscan la revancha de otras derrotas vividas o imaginadas.Las preguntas y los cuestionamientos van cediendo a las consignas y las elementales dicotomías y, el movimiento de desinfla.
Lo visto y oído en las elecciones y después, pone de manifiesto la incapacidad de los partidos mayoritarios de contribuir a este proceso de aprendizaje colectivo, antes al contrario, su deseo parecer que es el de emborronarlo. Las ambigüedades calculadas, las apelaciones al miedo, la mercadotecnia electoral que busca al votante – consumidor. Da la impresiones que para ellos los ciudadanos somos incapaces de calibrar la gravedad de la crisis y nos tienen que hablar, como a los niños, con medias verdades, con mentirijillas tranquilizadoras. Nos dicen: “Danos tu voto y desentiéndete, que ya nos ocupamos nosotros,esto es demasiado complicado para tí” .
¿Cómo es posible que pretendan solucionar esto sin implicar al ciudadano en un proceso de reflexión y aprendizaje? Sin duda porque tienen concepción del aprendizaje determinada. Tiene que ver con ese eufemismo, “el ajuste”. Coloque usted a las gentes a la intemperie y ya se ocuparán ellas (tirando de su propia coleta como el varón de Munchausen) de volver a ser miembros funcionales de esta sociedad. ¿No sabemos ya que muchos de los que caen por la escalera no encontrarán las fuerzas ,las capacidades o los ánimos para volver a subirla?
Pero hay otras maneras de entender el aprendizaje: crear nuevos significados, revisar nuestros conceptos y esquemas. Revisar qué son y para qué queremos mercados financiaros, revisar a fondo que estamos haciendo con la vivienda. Replantear qué es ser empresario, que es ser trabajador, que es ser funcionario, etc, qué es la productividad, la innovación… Hay materia. Y que de lo único hablan uno y otros sea de los recortes…
Fuente: http://javiervelascofargas.wordpress.com/2012/01/06/crisis-y-aprendizaje/