ADN – EFE.- La Mesa de Participación Social, que agrupa a 90 entidades sociales que trabajan en prisiones, se ha mostrado hoy a favor de la instrucción del Departamento de Justicia catalán que entra en vigor mañana de fomentar las expulsiones de los presos extranjeros «sin papeles» que hayan cumplido la mitad de la condena.

El representante de la Mesa y voluntario de prisiones, Miquel Pongiluppi, que hoy ha presentado una campaña a favor de la rehabilitación de los presos para evitar la reincidencia, ha explicado que la reinserción de las personas inmigradas que han cumplido una pena es mucho más difícil porque la ley de extranjería no les permite tener permiso de trabajo y residencia.

Por ello, Pongiluppi cree que la reinserción de los presos extranjeros será más fácil en sus países de origen, donde, en muchos casos, además contarán con la red de apoyo familiar y social, que es imprescindible para facilitar la reinserción.

Además, también ha señalado que si la repatriación se hace al cumplir la mitad de la condena, ello supone un considerable ahorro de dinero a la administración penitenciaria.

El Departamento de Justicia fomentará las expulsiones de los presos extranjeros «sin papeles» que hayan cumplido la mitad de sus condenas y restringirá su acceso al régimen abierto y a salidas programadas, según una circular que por primera vez en Cataluña regula el trato a los reclusos indocumentados.

La nueva instrucción de la Dirección General de Servicios Penitenciarios entrará en vigor a partir de mañana con el propósito de promover el regreso a su país de origen de los presos extranjeros con escasas posibilidades de permanecer legalmente en España.

Esta circular es la primera que regula el tratamiento penitenciario de los «sin papeles» ante el aumento de población reclusa extranjera registrado en los últimos años en Cataluña, donde los inmigrantes suponen el 45% de internos, de los que aproximadamente 2.000 carecen de permiso de residencia y trabajo.