
Hoy se cumplen 20 años de la toma de la catedral de Sevilla como parte de los actos organizados contra el « V Centenario del descubrimiento de America 1992»
En 1991 en vísperas de conmemorarse los 500 años del «descubrimiento de América» que las autoridades eufemísticamente llamaron «encuentro de dos mundos», innumerables voces críticas se levantaron en América Latina y España. Aquellos que se sentían solidarios con la causa de los pueblos indígenas, las víctimas directas
del genocidio y la destrucción de sus culturas se organizaron para hacer frente a tamaña afrenta. No podíamos quedarnos con los brazos cruzados pues este era un insulto artero contra la memoria de nuestros caídos, de nuestros ancestros y de nuestro continente Abya Yala (madre tierra en permanente juventud) Sobre todo, teniendo en cuenta que la conquista continúa y que no hay ninguna esperanza de que
se detenga.
Estos sinverguenzas descendientes de los conquistadores y colonizadores se aprestaban a festejar por todo lo alto uno de los hechos más crueles y pavorosos en la historia de la humanidad.
« En 1992 van a coincidir en el Estado Español una serie de celebraciones y
efemérides (Expo, Olimpiadas y Capitalidad Cultural) que, contempladas globalmente,
nos convertirán en el escaparate mundial del nuevo modelo del capitalismo avanzado,
que se presenta como única vía para el progreso de la humanidad. Todo este
espectáculo que prepara el poder inaugura también la construcción emblemática del
capitalismo: el Mercado Único Europeo. »
La idea de consolidar una plataforma bajo el lema de « Desenmascaremos el ’92 » fue
impulsada por militantes anticapitalistas, ecologistas, autónomos, libertarios y
antiglobalizacion que veían en la EXPO’92, las Olimpiadas, la celebración del V
Centenario y la capitalidad europea de la cultura de Madrid como la cara más
perversa del modelo desarrollista de la modernización económica española.
«Se trataba de una crítica al progreso tecnológico, desde fuera de la política
institucional, con una clara vocación de enfoque multilateral de los problemas
sociales y medioambientales y una forma de intervención basada en la Acción Directa
y la constitución de espacios unitarios. Los contenidos de D’92 fueron demasiado
generosos y avanzados para la izquierda del momento. La campaña se desarrolló sobre
todo en Madrid y Sevilla, protagonizada en solitario por redes sociales radicales y
juveniles. La represión fue muy violenta»
El gobierno español encabezado por Felipe González y Alfonso Guerra, miembros del
Partido Socialista Obrero Español, decidieron que había llegado la hora de
deslumbrar al mundo con un hecho sonrenatural: la Expo Universal Sevilla 92 y los
juegos Olímpicos de Barcelona. España tenía que ingresar por la puerta grande en el
club de los países más poderosos del planeta. Por tal motivo se tiró la casa por la
ventana construyendo grandes monumentos a la vanidad y la megalomanía. Inversiones
multimillonarias en dinero público y privado, sumadas a las ayudas a fondo perdido
de la Comunidad Europea que se destinaron a resucitar « el imperio donde jamás se
oculta el sol » los políticos, empresarios, inversionistas y especuladores
aprovecharon la coyuntura para llenarse los bolsillos a cuenta de los presupuestos
del estado. El despilfarro y la corrupción fue el común denominador de ese magno
espectáculo.Carlos Solchaga, Ministro de Economía
por aquel entonces, nos advirtió que: « España es el país del mundo donde más
rápido se puede hacer uno rico » – la crisis económica que se vive actualmente
tiene su origen en esas orgiasticas bacanales. La monarquía no queda exenta de
responsabilidades pues empecinados por festejar las grandes hazañas de la España
imperial nos han arrastrado a la ruina. El Mercado Único Europeo que se presentaba
como una auténtica maravilla por su capacidad innovadora y competitiva global
ironías del destino 20 años después muchos de sus miembros se encuentra al borde
del naufragio. – Los inventores de mitos y hazañas nos engatusaron con su
charlatanería barata y nosotros inocentes caímos en la trampa.
El « V Centenario del Descubrimiento de América » pretendía ser un acto de
exhaltación nacionalismo español reivindicando la política del « Imperio hacia
Dios » instituida por la dictadura franquista. Los fastos y oropeles tenían que
marcar época y por ende elevar a los altares la figura del pirata y negrero
Cristobal Colón, considerado por sus incondicionales como « el valeroso navegante
que tomó posesión en nombre de Isabel y Fernando del Nuevo Mundo »
Durante los días 11,12,13 octubre de 1991 se desarrolló en Sevilla el acto de
presentación de la campaña « Desenmascaremos el 92 » en el que una serie de
colectivos, asociaciones y coordinadoras del estado español se dieron cita para
debatir temas como la lucha contra la globalización económica y el neoliberalismo,
las relaciones de explotación y saqueo del norte al sur. El movimiento okupa y los
insumisos fueron los protagonistas del encuentro pues en esos momentos existían en
España una gran simpatía por sus reivindicaciones. -Sin duda ellos son la chispa
creadora de los actuales « indignados » En el manifiesto final del certamen se
decidió apoyar solidariamente todas las actividades que los pueblos indígenas
propongan en la campaña « 500 años de resistencia indígena y popular » y denunciar
la farsa y el derroche de las celebraciones del 92: Expo de Sevilla Olimpiadas y la
capitalidad cultural-
Para cerrar las jornadas estaba programado un contradesembarco indígena en la Torre
del Oro. Había que actuar con astucia y anticiparse a los acontecimientos pues en
1992 todos los organismos de seguridad iban a estar alertas para reprimir cualquier
acto de protesta- en la Expo 92 el Gobierno Español movilizó 10.000 agentes
repartidos entre Policía Nacional, Guardia Civil o Policía Local, sin contar el
personal de Seguridad Privado. La Asociación de Estudiantes Latinoamericanos de
Madrid y el Colectivo Okupa de Minuesa reclutaron una gran cantidad de voluntarios
que se trasladaron hasta Sevilla en tres autobuses que se alquilaron para la
ocasión.
Ese día 12 de octubre se presentó muy frío y lluvioso, un total de 300 personas
completamente empapadas se congregaron en torno a la Torre del Oro para dar la
bienvenida a los indígenas. Éstos a bordo de unas barcas traían de regreso a la
« madre patria » la espada, la biblia, la cruz, las armaduras, el yelmo, es decir,
los símbolos de la conquista y la colonización. Además, portaban una carta dirigida
a Alejandro Rojas Marcos, Alcalde de la ciudad, exponiendo las razones por las que
debería suspenderse la Exposición Universal 1992. Los indígenas originarios de Perú,
Colombia, Chile, Argentina adornados con sus pinturas ceremoniales en sus rostros y
vestidos a la usanza tradicional de sus comunidades realizaron un pasacalles
multicolor entonando cánticos alegoricos.
Todos unidos con un mismo objetivo en común el colectivo okupa, los insumisos, los
antisistema, los anarquistas, los anticapitalistas, los indígenas, los inmigrantes
en una alianza fraterna inquebrantable. En un principio tomó la palabra la indígena
quechua Adela Príncipe, perteneciente a la comunidad de Pampa de la Quinua,
Ayacucho, Perú, quien no dudo en condenar la celebración de la Expo 92 « es una
locura que el gobierno español pretenda convertir en fiesta el genocidio y la
barbarie ». Tras guardar un minuto de silencio por las victímas del holocausto,
Acto seguido Carlos de Urabá conminó a los manifestantes a dirigirse hacia la
catedral de Sevilla.-de dónde salieron bendecidos todos estos truhanes- Se
desplegaron las pancartas reivindicativas y los manifestantes marcharon alineados
por la avenida de la Constitución en busca del templo mayor del
nacional-catolicismo. De inmediato, hicieron acto de presencia las fuerzas del orden
movilizadas en varias furgonetas que hicieron sonar sus sirenas para intimidarnos.
Ese puñado de valientes para algunos (señoritos andaluces) no era más que una
representacion marginal de la sociedad que sólo inspiraban asco y desprecio. No
importaba el número de manifestantes sabíamos de antemano que la sociedad sevillana
completamente alienada por los medios de comunicación se pondría de lado de los
vencedores. Eso si, para sacar las muñecas vestidas de oro y los cristos de palo a
pasear en Semana Santa sobraban miles de voluntarios. Esa es la cruel realidad de
la Andalucia de los paniaguados y « capillitas »
Queríamos ir hasta la mismísima tumba de Colón a escupir su memoria y si se
terciaba, profanarla. En todo caso la policía advirtió a los organizadores que
teníamos terminantemente prohibido acercarnos a la catedral. Pero se hizo caso omiso
al requerimiento y se continuó con lo planeado. No se sabe muy bien por qué un
poderoso espíritu o una fuerza invisible nos dirigió hasta una de las puertas
laterales del templo – más tarde supimos se llamaba la puerta de las Campanillas-
que en esos instantes se encontraba entreabierta pues estaba a punto de comenzar una
boda. No lo pensamos dos veces y cual potros desbocados empujamos el pesado portalón
con tal fuerza que el vigilante jurado que lo protegía se fue de bruces contra el
suelo. La turba enardecida ingresó en el sagrado recinto en medio de un griterio
atronador ¡Qué majestuoso! yo pensaba en lo que aconteció cuando los españoles a
órdenes de Pedro de Alvarado mataron a cientos de
indígenas, incluídas mujeres y niños, frente al templo mayor de Tenochtitlan o
cuando los malditos misioneros profanaron las pirámides dedicadas a Huichilopoztli
y Tlaloc, o cuando en Sogamuxi quemaron el Templo del Sol de los Chibchas o
cuandoPizarro saqueó el Koricancha del Cusco. Ahora nosotros cientos de años
después veníamos a tomarnos la revancha en nombre de nuestros hermanos.
« -Hagamos una iglesia tan hermosa y tan grandiosa que los que la vieren labrada nos
tengan por locos » fueron las palabras de sus constructores de la catedral hace casi
quinientos años – y de veras que esa escenografía mastodóntica imponía respeto, en
especial, las inmensas columnas góticas rematadas en bóvedas de crucería. Estábamos
en las entrañas del monstruo, el bastión inexpugnable del nacional-catolicismo.
Nosotros, mientras tanto, altivos enarbolabamos la bandera de Cuahutémoc, de
Atahualpa, de Hatuey, de Tecun Uman y de tantos héroes y mártires asesinados
brutalmenete por la espada imperial. Desde niños nos habían enseñado a respetar a la
institución ecleciástica pues representaba los valores más altos de nuestra
identidad. Entonces, ¿cómo nos atrevíamos a mancillar los principios bajo los que
habiamos sido educados? Pero no era el momento para arrepentirse ni para darse
golpes en el pecho. Se desencadenó tal
escándalo que la boda de la alta sociedad sevillana se fue al carajo y los
invitados tuvieron que huir despavoridos.
La Catedral de Sevilla de cinco naves, sesenta y ocho bóvedas y cuarenta y tres
capillas, el tercer templo más grande del catolicismo había caído en manos de la
« chusma pagana » . Una estampa digna de enmarcar en la posteridad. Para darle un
sabor más exótico algunos « indios rebeldes » comenzaron a tocar los tambores de
guerra, otros a soplar con furia los silbatos, otros chillaban o pegaban gritos de
alegría. Las consignas se repetían sin cesar una y otra vez: ¡V Centenario maldito
aniversario! ¡Colón cabrón de culo al paredón! ¡anti noventa y dos Sevilla India!La
prensa tanto nacional como extranjera se hizo presente para dar fiel testimonio de
lo que acontecía. Buscamos la tumba de Colón pero por culpa de la oscuridad no
podíamos localizarla. Al final en el Altar de la Piedad vimos la escultura de cuatro
pajes que cargaban sobre sus hombros un catafalco. Prestos todos la rodeamos entre
alaridos de júbilo. Sin duda que se
trataba de la misma pues en el suelo habían colocado una gran cantidad de coronas y
ofrendas florales – y es que por la mañana pasó por allí la Condesa de Barcelona,
la madre del rey, acompañada por el Alcalde de Sevilla Alejandro Rojas Marcos y
toda la corporación municipal a rendirle honores al almirante de la mar oceana-
Pero poco duraron sus regalitos pues un puñado de okupas y anarquistas dieron buena
cuenta de estos destrozándolos a patadas contra el suelo.
¡Que emocionante! yo me dije que había llegado la hora de tumbar el ataúd de piedra
donde descansaban los podridos huesos del filibustero. Pero tuvimos que contenernos
pues los periodistas, los camarógrafos no paraban de plasmar cada paso que dabamos y
hubiera sido muy contraproducente para nuestra causa tal osadía.
Sin perder tiempo varios indígenas disfrazados de tigres y de cóndores iniciaron el
ritual de la Danza de la Muerte. En el ambiente se palpaba gran tensión y
nerviosismo y no era para menos. Alguien desplegó una bandera pirata sobre la tumba
del Almirante al tiempo que se extendieron por el suelo las pancartas alusivas a la
protesta: « Por Dignidad No al V Centenario » « Descubrimiento de América Acto de
piratería » « Genocidio -etnocidio 92 » « No a la Europa del capitalismo » « La
conquista continúa. No queremos que se diga ocurrió entonces porque sigue ocurriendo
hoy » « Van a celebrar una fiesta a cuenta del sufrimiento de los pueblos indígenas
y a las masas oprimidas del continente americano. El hambre, el despojo, los
desaparecidos reflejan la cruel realidad de cinco siglos de humillación » « los
dioses de muerte se alimentan de la sangre, el oro y las esmeraldas» Un brujo de la
ciudad de Junín, en Perú, de
nombre Tupak Raúl Tinoco encendió en un cuenco algunas ramas de incienso de copal
para según sus palabras « maldecir a todos aquellos que han conquistado,
esclavizado y destruido en nombre de sus dioses » Después extrajo de una chuspa un
puñado de hojas de coca con las que procedió a realizar un acto de desagravio a la
Pachamama (madre tierra).
De repente el órgano del catedralicio comenzó a interpretar himnos sacrosantos en un
vano intento por acallar las voces de protesta. Los herejes han tomado la catedral
de Santa María de la Sede, la Catedral de Sevilla, el nido de ratas de esos
explotadores y mercaderes consagrado a la mentira y a la hipocresía.¡qué humillación
más grande ! Los indios, los anarquistas, los ocupas, los insumisos, la más baja
ralea, el lumpen está profanando una de las joyas más preciadas del patrimonio de la
humanidad. La temperatura subía por momentos y la euforia colectiva no se podía
contener. Nuestros corazones latían a mil revoluciones por minuto pues sabíamos que
en cualquier momento la policía vendría a expulsarnos. Un cortejo fúnebre de
depositó la espada, la cruz, el yelmo, la biblia y la armadura en al cripta. Al
tiempo que emergía entre las sombras la figura de Adela Príncipe con un altoparlante
en al mano. Llorando desconsolada pronunció
un discurso precioso que jamás se borrará de mi memoria: « ustedes destruyeron
nuestros pueblos, nuestros hermanos indígenas fueron exterminados, nos quitaron la
lengua, expoliaron nuestros recursos, nos robaron nuestras tierras y no conformes
nos esclavizaron. Hoy hemos venido aquí a demostrar que los símbolos de los
conquistadores significan la muerte y no la vida como decía Jesucristo » cuando
terminó sus palabras alzó entre sus manos la corona de alambre de púas símbolo de
la tortura, el trazado de las fronteras y la propiedad privada y la tiró con
desprecio sobre la tumba del bucanero mayor del reino.
Entonces se rasgó el velo del templo y comenzó el terremoto. Una voz ronca espeto
enrrabietada ¡me cago en Dios desalojad la catedral ! Al grito de ¡Santiago y cierra
España! entraron los tercios de la Policía Nacional blandiendo en alto sus porras y
enseñando sus afilados colmillos cual fieras emponzoñadas. Las fuerzas represivas
del Imperio Español golpeaban a diestra y siniestra a quien se le atravesara en su
camino, los soldados de Cortés, Pizarro, Orellana, Federman o Jiménez de Quesada a
traición, como es su costumbre, cargaban cobardemente contra los manifestantes.
Monseñor Amigo, Arzobispo Metropolitano de Sevilla, el descendiente directo del cura
Valverde, quien bendijo a los verdugos que ejecutaron a Atahualpa, llamó al 091
ordenando a sus sicarios desalojar a la fuerza el templo- pues según su eminencia
estaba siendo profanado. A nosostros en la escuela nos enseñaron que la casa de Dios
era inviolable, que allí los perseguidos
y vilipendiados podían buscar asilo y protección según las leyes ecleciásticas.
Pero ¡qué va! ese no era más que el cortijo del Arzobispo, propiedad privada que se
reservaba el derecho de admisión. Los agentes endiablados se ensañaron sin
compasión pasando incluso por encima de mujeres, niños y ancianos. « infligiendo
un castigo brutal e innecesario a los manifestantes » como declaró a la prensa
posteriormente Luis Pizarro, concejal en el Ayuntamiento sevillano de de IU-CA,
quien al día siguiente interpuso una denuncia en los juzgados. En la desbandada
algunos indios, ocupas y anarquistas se parapetaron en el altar mayor de la
catedral o se escondieron en los confesionarios. Aunque no faltaban los soplones
que los delataban a la policía -ahí están los indios, ¡atrapadlos!- esa frase aún
resuena en mi cerebro pues me recuerda la sentencia de Hernán Cortés en la toma de
Tenochtitlan « ¡matádlos a todos! ¡No dejéis ni uno
vivo!
Los guardias jurados del consejo catedralicio armados con nunchacos al estilo nijas
amedrentaban a los amotinados. Pero ya era demasiado tarde pues se había consumado
la venganza. El resultado del refriega fue de 15 detenidos y tres heridos, uno de
ellos de gravedad ya que recibió un porrazo en la cara que le destrozó un ojo. Los
arrestados fueron conducidos a la Jefatura Superior de Policía para prestar
declaración. Muchos de los indígenas eran inmigrantes sin papeles que se arriesgaban
a ser expulsados en cumplimiento de las leyes de extranjería. Pero el gobierno
español prefirió dejar las cosas en paz y tras cinco horas incomunicados puso a
todos en libertad.- La imagen de un país tolerante, respetuso de los derechos
humanos y la libre expresión estaba en juego- Fuera de la comisaría en la plaza de
la Concordia le esperaba una multitud que los recibió entre vítores y aplausos.
Hoy se cumplen veinte años de la toma de la Catedral de Sevilla y aunque algunos no
nos acompaña porque han fallecido y otros se han pasado al bando enemigo es de
justicia recordarlos en esta fecha tan significativa. Debemos rendierles un tributo
a los que se jugaron el pellejo: Tupak Raúl Tinoco, Carlos Dioses Sarmiento, Daniel
Tinoco, Sofía Quispe, Patricia Guerrero, Carlos de Urabá, Fernando Marín Pacheco,
Yemina Zárate, Antonio Michuy, Marta Guerrero Mayo, Miguel Samanez, el chileno
Alexis de Talca, Maribel García Goicoechea Carlos Haines, Victoria Curry, Enrique
Triano, y otros tantos nombres que si omito les pido, por favor, que me disculpen
pues mi memoria es muy frágil.
De la Expo 92 sólo queda la chatarra oxidada y el proyecto frustrado de la futura
ciudad tecnológica « Cartuja 93 » De los delirios de grandeza socialistas no hemos
heredado más que deudas, corruptelas y malversaciones. Pero no podemos bajar la
guardia pues el españolismo y la Corona Real ya comienzan a preparar el VI
Centenario del Descubrimiento. La fundación 2092 del del neo-conquistador y perro
sabueso Miguel de la Cuadra Salcedo es una prueba de ello. Con ochenta años de
anticipación preparan las futuras celebraciones confiados en que sus cachorros
puedan recoger el fruto de sus chanchullos y marrullerías.
Carlos de Urabá 2011
Mar Muerto
Las fotografías incluídas en este reportaje son cortesía de la agencia EFE y el
archivo particular de Tupak Raúl Tinoco