La Ciudad de la Luz reconoce ante el juez una deuda de 8,5 millones

El cierre supondría 16,8 millones de pérdidas.

Ezequiel Moltó, Alicante

La Ciudad de la Luz reconoce ante el juez una deuda por pagos pendientes de 8.517.592 euros. José Antonio Escrivá, director del complejo audiovisual tutelado por el Consell, esgrime esta abultada deuda para solicitar al titular del Juzgado número 6 de Alicante que levante el embargo de 1,5 millones que le fue impuesto. Escrivá señala en el escrito que de materializarse la medida el complejo se vería abocado al cierre por falta de liquidez para afrontar gastos corrientes básicos, como la luz o el teléfono.

Este juzgado condenó a la Ciudad de la Luz a pagar a la empresa Valoriza casi 1,5 millones de euros por impagos y sobrecoste en la obra de construcción del tanque de agua del complejo cinematográfico.
La Ciudad de la Luz presentó la semana pasada en el juzgado un escrito de oposición a la resolución del magistrado de embargar sus cuentas. En el mencionado escrito, al que ha tenido acceso EL PAÍS, la dirección de la Ciudad de la Luz detalla al juez el total de pagos pendientes del complejo cinematográfico. Los capítulos más destacados de la deuda pendiente de la empresa son el de obra y mantenimiento que suman 3.108.711, 17 euros, el pagaré, que asciende a 3.317.730,20 euros, y los 1.257.518,84 euros que debe a proveedores de servicios.

En la partida de obras y mantenimiento destaca la deuda con la UTE (Audeca-Tyosa), de 1.838.794; con ATISAE de 556.448; con MAGIN 339.959; y con Telefónica 169.250. El complejo reconoce deudas inferiores a los 100.000 euros a CESSER (89.351) Bureu Veritas (49.591), Cesser (89.351), Lubasa (35.537), Fotostil (10.488) y Grupo Item (19.288).

Los gestores ofrecen un inmueble tasado en 1,4 millones para frenar el embargo

De acuerdo con el documento que obra en el juzgado, la Ciudad de la Luz admite unos gastos fijos mensuales por suministros (energía eléctrica, agua, gas y teléfono móvil y fijo) de 98.818 euros. En jardinería y riego, cada mes pagan 77.531, y en gasto integral de las instalaciones, otros 95.997 euros. Esta partida incluye los sueldos de las 14 personas contratadas para cubrir este servicio. Cada mes, la Ciudad de la Luz destina a mantenimiento de tecnologías e informática 6.429 euros, con una persona contratada.

En el escrito al juzgado, la Ciudad de la Luz asegura que tiene un contrato de patrocinio con las productoras Castafiore Films y Tornasol Films con el compromiso de rodar entre cuatro y ocho películas al año por valor de 250.000 euros. Otros gastos comprometidos son 6.500 euros para informática y otros 27.341 euros mensuales para el capítulo de asesoramiento jurídico.

La empresa cifra en 65.253 euros mensuales su gasto de personal, que en la actualidad son 17 personas, aunque esta semana despidieron a la secretaria de la exdirectora, Elsa Martínez, y a un chófer. Además de la plantilla de Ciudad de la Luz, en el Centro de Estudios trabajan 58 personas como profesores o personal de administración, otras 34 en tareas de limpieza y mantenimiento y otras 40 en laboratorios, seguridad y limpieza. El número de trabajadores relacionados con Ciudad de la Luz y el Centro de Estudios asciende en total a 150.
El informe destaca que desde el año 2005, cuando se realizó el primer rodaje, se han realizado 59 producciones que han supuesto un ingreso de 174 millones de euros que han supuesto la contratación de 4.757 personas, más de 3.000 contratos con empresas, y casi 150.000 pernoctaciones en hoteles de Alicante.

Los actuales gestores de Ciudad de la Luz calculan que las pérdidas que supondría el cierre de las instalaciones serían de 16,8 millones de euros, y se dejarían 100 contratos con empresas valencianas y unos 500 empleos, además de las pérdidas en la hostelería, que solo en 2010 obtuvo 16.840 pernoctaciones.

El complejo admite que debido a la situación de crisis generalizada “atraviesa graves problemas de liquidez” por lo que se ha visto obligado a atrasar pagos pendientes a sus proveedores, dilatar los mismos o incluso plantear un plan de pagos. La Ciudad de la Luz reconoce que se nutren de los presupuestos de la Generalitat y que “no han percibido los importes aprobados en su totalidad, por lo que la situación de la tesorería es extremadamente delicada”.

Otro de los argumentos que esgrimen para intentar aplazar el embargo es que hay ciertos pagos imposibles de demorar, como son los de luz, agua, gas y teléfono. “El caso más grave es el de los suministros ya que la devolución de algún recibo supondría el corte del suministro, con las desastrosas consecuencias que esto conlleva”, reza el informe.
Los gestores del complejo advierten de que el no levantamiento del embargo causaría “un daño irreparable e irreversible” y abocaría al cierre de los estudios, del centro de formación y de los Laboratorios.
La Ciudad de la Luz admite que se quedarían en la calle unos 400 alumnos y 150 trabajadores, y que se verían inmersos en un “sin número de demandas por daños y prejuicios” de productoras de incalculables consecuencias. La Ciudad de la Luz plantea una medida alternativa a la ejecución de la sentencia y ofrece al juzgado un bien inmueble por valor de 1.461.338, 80 euros.

¿Inversores interesados?

La Ciudad de la Luz es una losa pesada que, aunque alguien la venda, pocos la querrán comprar. El complejo de cine arrastra una deuda global de 190 millones de euros, un déficit patrimonial de 28 millones y un desfase del fondo de maniobra de 68,5 millones, según datos de la Sindicatura de Cuentas. Además, ahora, el propio complejo admite ante el juzgado 8,5 millones de pagos pendientes a empresas y proveedores.
Pese al complicado escenario presupuestario, la Generalitat valenciana insiste en vender que diversos grupos inversores extranjeros han expresado “interés” por la Ciudad de la Luz de Alicante. Los inversores extranjeros, entre los que hay un grupo de los Emiratos Árabes, asumirían la gestión de los estudios. Pero no hay más detalles concretos sobre las negociaciones. Preguntada ayer por esta cuestión, la consejera de Turismo, Cultura y Deporte, Lola Johnson, no quiso confirmar que el complejo estuviera en venta, y se limitó a mostrar que la voluntad del Consell es que estas instalaciones “trabajen al máximo rendimiento”. Johnson dijo: “Lo importante de la Ciudad de la Luz es que está ahí, que es un complejo estupendo, que ha estado trabajando muchos años. Ahora lo que queremos es que trabaje al máximo rendimiento”.

El recién nombrado director general de Ciudad de la Luz, José Antonio Escrivá, ya se refirió hace unas semanas a una posible privatización de los estudios diciendo: “Es como cuando tienes un inquilino, ese inquilino se va y tienes que arreglar el piso y volver a meter un inquilino que te interese, mientras tanto se escuchan ofertas, se ven las posibilidades” pero “con la delicadeza de que esto es público”, advirtió.

La Ciudad de la Luz mantiene también un litigio con Aguamarga Gestión de Estudios (AGE) con la que se comprometió a pagar 2,5 millones de euros anuales por su trabajo, pero dejaron de cobrar en agosto de 2009. Por eso, en septiembre de 2010, AGE demandó por el impago de dos millones de euros a Ciudad de la Luz. Y el pleito con Valoriza, del grupo Sacyr Valhermoso, por impagos en la construcción del tanque de agua se ha resuelto ahora con la condena a la Ciudad de la Luz de 1,5 millones de euros que no puede pagar.

El País


El Consell busca comprador para los estudios de Ciudad de la Luz

Empresas del sector audiovisual valenciano y fondos de inversión árabes y estadounidenses han sido tanteados ya por la Generalitat.

ANDRÉS VALDÉS

El Consell quiere deshacerse de Ciudad de la Luz. Una operación sobre la que se rumorea desde hace varias meses y que se enmarca dentro de la fiebre de austeridad que se ha apoderado de la otrora espléndida Generalitat Valenciana. Fuentes de la Conselleria de Cultura confirmaron ayer a este diario que «hay grupos inversores extranjeros interesados en Ciudad de la Luz» y que en efecto el plan es negociar el traspaso, pero no han sido los compradores quienes han llamado a la puerta. Desde el mismo organismo aseguraron que ha sido la propia Conselleria quien ha iniciado una ronda de contactos tanto dentro como fuera del país para buscar un posible comprador. Para la Generalitat, lo ideal es un gestor capaz de quedarse con los estudios y convertirlos en un proyecto cinematográfico solvente, pero en última instancia se cuenta también con el valor inmobiliario del complejo para hacerlo más atractivo a compradores menos refinados.

Ayer, todo era silencio en los mecanismos oficiales de comunicación del Consell. El mantra de los gabinetes de prensa era remitirse a «las palabras de la consellera Lola Johnson», quien ni confirmó ni desmintió la información sobre el fondo de inversión de Emiratos Árabes que podría comprar Ciudad de la Luz. La portavoz del Consell no fue explícita y se limitó a decir, tras un acto en Elche, que «lo que la Generalitat quiere es la mejor utilización de todas aquellas infraestructuras» y que «lo importante es que Ciudad de la Luz está ahí, es un complejo estupendo, que ha estado trabajando durante muchos años y lo que queremos es que trabaje al máximo rendimiento», según informa Jesús Mula Grau.

Fuentes del Consell afirmaron que Emiratos Árabes, Estados Unidos y España son los países de procedencia de los inversores que se tantea desde el ente autonómico para colocar un proyecto faraónico que costó 300 millones de euros, que nunca ha terminado de arrancar y que arrastra deudas de casi 200 millones y litigios como un enfermo crónico.
Los primeros indicios apuntan hacia un grupo inversor del emirato Abu Dhabi, donde el Consell mantiene buenas relaciones. Están en buena posición de salida porque su solvencia es absoluta, pero según las citadas fuentes, se trataría de un proceso a medio plazo que no solucionaría los problemas inmediatos del complejo. Desde la propia Conselleria de Cultura también se sugirió que se negocia con empresas de EE UU.

No obstante, fuentes bien informadas consultadas por este periódico apuntan que los intermediarios en la venta -e incluso los posibles dueños- están mucho más cerca. Según ha podido saber este diario, un alto cargo del Consell se reunió en septiembre con representantes de varias empresas del audiovisual valenciano para estudiar cómo y a quién vender los estudios. Lo que nadie pone en duda es que se negocia un precio de venta muy bajo.

Ha habido en los últimos meses varios ofrecimientos de productoras cinematográficas españolas para hacerse cargo de este proyecto insostenible para una administración asfixiada.


Productoras rechazadas

Filmax fue una de las empresas que presentó una propuesta a principios de este año, pero fue desechada por el Consell por encontrarse la promotora de rodajes en suspensión de pagos. El grupo audiovisual Vértice360, con una situación financiera mucho más sólida, también mostró interés en gestionar los estudios, aunque su ofrecimiento tampoco prosperó. Fuentes vinculadas a Ciudad de la Luz explicaron que ambas buscaban un contrato «similar al que tiene Castafiore Films o Aguamarga», empresas que perciben una cantidad por prestar servicios a los estudios. Las citadas fuentes señalan que Sociedad Proyectos Temáticos de la Comunidad Valenciana, empresa pública propietaria de Ciudad de la Luz y a su vez dependiente de la Conselleria de Cultura, quiere evitar «una nueva Aguamarga». La empresa que gestiona los rodajes mantiene un proceso judicial con los estudios por una deuda de varios millones de euros.
La búsqueda de comprador se produce cuando las cuentas de Ciudad de la Luz han sido embargadas cautelarmente por el impago de más de 700.000 euros a Valoriza, empresa que construyó el foso para rodajes acuáticos en el año 2008.

Gerardo Herrero, preocupado por los proyectos de 2012

El director, productor y principal suministrador de rodajes de Ciudad de la Luz, Gerardo Herrero se mostró ayer razonablemente tranquilo ante el embargo de las cuentas a los estudios. El cineasta madrileño, propietario de la productora Tornasol Films y la alicantina Castafiore Films, mantiene un contrato anual con el complejo por rodar un mínimo de cuatro películas al año que se ve afectado por la situación financiera de los estudios. Herrero manifestó ayer que «inmediatamente» no le preocupa el embargo, aunque sí cómo puede afectar «a los próximos rodajes, porque tenemos muchos proyectos en 2012 y todos en la Comunidad Valenciana». Con respecto al contrato, por el que percibe una cantidad por gasto local, Herrero aseguró que «nunca llega» a los cuatro millones de euros y que el porcentaje devuelto en la Comunidad es muy inferior a las primas que se reciben en otros países. «En Alicante devuelven un 20%, en otros sitios es el 30, el 40%» por gasto local, apuntó.

Diario Información