La Agencia Internacional de la Energía (AIE), el organismo energético
más importante en el mundo, ha hecho un informe, casi sin publicidad,
que no ha pasado inadvertido al joven periodista de la BBC,que también
escribe en el diario Al Jazeera, Adam Porter. Mike Ruppert, director de
>From the Wilderness, lo ha reproducido en su periódico FTW, diciendo que
tuvo que leerlo dos veces para entender la importancia del mismo.

Entiende, lo mismo que Crisis Energética, que un informe de estas
características debería haber sido portada de telediarios y periódicos
en todo el mundo. Lo reproducimos aquí traducido al castellano. Malos
tiempos, cuando la institución que lleva años diciendo que no hay y no
iba a haber problemas de suministro, hace planes para reducciones de
consumo, primero voluntarias, pero también obligatorias, si llega el
caso e incluso adoptando medidas policiales, con cartillas de
racionamiento y prohibiciones expresas de circular.


Tomado de http://www.crisisenergetica.org

Jueves 24 de marzo de 2005 1:51 PM GMT Al Jazeera. Noticias económicas

La Agencia Internacional de la Energía está por proponer reducciones
drásticas en el uso de coches para evitar los problemas de suministro de
petróleo. Estas reducciones incluyen desde agruparse en coches a
prohibiciones directas con medios policiales para los ciudadanos.

Los gobiernos podrían terminar haciendo frente a las “interrupciones de
los suministros de emergencia y la crisis de precios” del combustible,
en otras palabras, a la escasez. Al hacerlo, los gobiernos no sólo
ahorrarán combustible poniendo en marcha algunas medidas, sino que
pueden también ahorrar en la economía.

Un resumen adelantado del informe titulado “Ahorrar petróleo con
rapidez: medidas para una rápida restricción de la demanda en el
transporte, así lo dice, de forma escueta.

”¿Por qué deberían intervenir los gobiernos para reducir la demanda de
petróleo durante una interrupción del suministro o un alza de precios?
Una razón obvia es para conservar el combustible que puede ser escaso.

Pero quizá lo más importante es que una rápida respuesta a la demanda
(especialmente si se coordina entre los países de la AIE) puede enviar
una poderosa señal a los mercados.” El informe sugiere una serie
completa de medidas que se podrían utilizar para reducir el consumo de
combustible. Se reducen los costes de transporte público en una cierta
medida para aumentar su utilización, mientras simultáneamente se disuade
de la utilización del vehículo privado.

Propuestas rompedoras

La idea más radical es la de reducir los costes de transporte públicos
en un 100%, haciéndolos gratuitos. También se sugiere compartir los
coches, el teletrabajo e incluso corregir la presión de los neumáticos.

Pero las propuestas más duras se dan en la forma de drásticas
reducciones de la velocidad y en prohibiciones de circulación
obligatorias. Dichas prohibiciones podrían ser de un día de cada diez
(10%) o más severas, con los números de matrículas pares o impares. Así,
se prohibiría circular con placas acabadas en impar los días pares del
mes (un 50%)

Al llegar a estas conclusiones, la AIE admite de forma tácita que en
estas circunstancias se necesitarían más policías para evitar que los
ciudadanos se saltasen las reglas. El coste de estas patrullas
adicionales forma parte del estudio de la AIE. “Los costes policiales
son más importantes y pueden consistir en pagos de horas extras a los
policías ya existentes o en un aumento de la plantilla. Estimamos el
coste en un policía por cada 100.000 empleados”

Como ejemplo, esto significa que para la fuerza laboral de los EE.UU.,
actualmente considerada en unos 138 millones de personas, se
necesitarían unos 1.380 policías más para ayudar a hacer cumplir las
prohibiciones. Parece una cifra optimista. Pero incluso aunque lo fuese,
a la AIE no le repugna.

“Aunque nuestros costes policiales sean relativamente bajos … los
resultados muestran claramente que incluso aunque nuestras estimaciones
se tuviesen que duplicar, las prohibiciones seguirían suponiendo una
política de costes efectiva. El cumplimiento de esas obligaciones es
fundamental, ya que la política de días pares e impares es más efectiva
que la prohibición de un día de cada diez y tiene el mismo coste.”

Amor severo

A pesar de estas medidas, que muchos ciudadanos pueden considerar
bastante draconianas, la AIE llega a la conclusión de que el amor severo
es mejor que la falta de amor.

“Nuestra conclusión principal es que las políticas más restrictivas
suelen ser las más efectivas a la hora de conseguir grandes ahorros en
el consumo de combustible. En particular, las restricciones a la
circulación ofrecen las mejores perspectivas de reducción del consumo de
combustible”
Sin embargo, aquí rompen una lanza, en favor de los gobiernos y de los
que están en el poder.

“Las políticas restrictivas de este tipo, pueden ser difíciles de llevar
a cabo y pueden suponer elevados costes políticos”
Según el poco conocido tratado de emergencia de la AIE, le Acuerdo sobre
un programa energético internacional (Agreement on an International
Energy Programme, o IEP, en inglés), “las medidas para conseguir una
reducción de la demanda se dividen en tres categorías: la persuasión e
información pública, las medidas administrativas y de obligado
cumplimiento y finalmente, programas de asignación y racionamiento”

Esto podría querer decir que los países que firmaron el tratado,
incluyendo a las cinco mayores economías mundiales -Los EE.UU. Japón,
Alemania, Reino Unido y Francia-tendrían que institucionalizar los
cortes o reducciones.
“En el supuesto de una activación de la respuesta de emergencia IEP, se
espera que cada miembro de la AIE ponga inmediatamente en marcha medidas
de restricción de la demanda suficientes para reducir el consumo en un
7% sobre los niveles normales de demanda. En un supuesto de una
interrupción más severa, podría elevarse a un 10%”

¿Una prohibición efectiva?

El informe tiene varios aspectos colaterales. Dado que los
norteamericanos son los que poseen más coches, las prohibiciones de
circulación se podrían sortear disponiendo de dos coches, uno con
matricula impar y otro, con matrícula par.

Esto hace la prohibición proporcionalmente menos efectiva que en otros
países.

También los coches viejos podrían terminar manteniéndose en servicio más
tiempo, si disponen de matrículas “útiles”, lo que la AIE entiende es
“contraproducente” desde el punto de vista de la reducción de la
contaminación atmosférica, ya que los vehículos más viejos contaminarían
más”.

Sin embargo, la reducción de la jornada laboral y el trabajo en el hogar
podrían ser más eficaces en los EE.UU., ya que hay más gente que viaja
sola en sus coches.
Lo mismo sucedería con la presión de los neumáticos. En Japón, las
reducciones de velocidad son menos efectivas, ya que hay menos
autopistas por las que conducir con rapidez.

Las familias con un solo coche sufrirían más que sus amigos más ricos,
ya que “las prohibiciones pueden suponer costes adicionales, en lo
relativo a una accesibilidad reducida u opciones de movilidad, con
acceso limitado a modos alternativos”

Sin duda, este informe significa que la AIE está investigando nuevas
formas de mantener la seguridad del suministro en un mercado petrolífero
volátil. Que pueda conseguir sus objetivos con este informe radical ya
es otra cuestión.

2 thoughts on “¿La policía se volverá ecologista radical?: El petróleo, que se acaba…”
  1. > ¿La policía se volverá ecologista radical?: El petróleo, que se acaba…
    ¡Apaguen esa luz!
    Prescott plantea ahora aprobar una “política energética” para hacernos verdes

    Daily Telegraph (Enviado: 18/09/2005)

    Los “guardianes de la energía” patrullarán por casa y oficinas para asegurarse de que no gastamos gas y electricidad, en un plan radical que está siendo considerado por John Prescott.

    Un anteproyecto extraordinario, que está siendo estudiado por el viceprimer ministro, sugiere conservar la energía mediante la supervisión de los hábitos de los propietarios de las viviendas, de la misma forma que los guardianes que había durante los ataques aéreos obligaban a apagar las luces de las casas durante los bombardeos aéreos.

    (…) En un estudio que advierte que Gran Bretaña corre el riesgo de una catástrofe si sigue dependiendo del petróleo de Oriente Medio (…)
    El documento, titulado “El futuro energético de la Gran Bretaña: asegurando el frente doméstico”, del anterior ministro laborista Stephen Twigg y el Centro de Política Exterior (Foreign Policy Centre), compara una crisis energética futura con los bombardeos aéreos de la Segunda Guerra Mundial. Dice: “Es mucho lo que hay en juego y la solución sólo se encontrará cuando los ciudadanos del Reino Unido y las entidades corporativas (gobierno incluido) comiencen a actuar COMO SI YA ESTUVIESE SUCEDIENDO”

    El estudio pinta un horizonte dramático de extremistas islámicos controlando los suministros mundiales de petróleo. Gran Bretaña tiene que prepararse para una “inevitables crisis de suministros energéticos en los próximos años”, dice.

    El “coste militar” para defender los suministros de petróleo sería de 150.000 millones de US$ anuales. “Sin pretender ser alarmista… la rápida disminución de nuestra dependencia de las importaciones de petróleo y gas es un imperativo nacional”, dice el estudio.

    Pide una serie de acciones radicales en Gran Bretaña, para “asegurar su frente doméstico”

    (…) Los movimientos ministeriales para conservar la energía se han visto plagados de dificultades. El año pasado el departamento de la entonces Secretaria de Industria, Patricia Hewitt, fue fotografiado con sus luces encendidas durante toda la noche, después de que anunciase una campaña para animar a los ciudadanos a ahorrar 1.000 millones de libras anuales apagando las suyas.

    Este último esquema refleja la creencia en aumento de que los objetivos energéticos sólo se pueden alcanzar con medidas punitivas. Anteriormente este mismo año, se advirtió a los ciudadanos que se enfrentarían a multas de 1.000 libras si no reciclaban su basura.

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