
Diferentes periódicos norteamericanos y europeos se hacían esta mañana eco de la divulgación de un nuevo paquete de cables puestos a disposición de la opinión pública por la organización Wikileaks, cuyo impulsor, Julian Assange, continúa en Reino Unido a la espera de que los jueces dictaminen sobre la apelación para impedir su posible extradición a Suecia.
En esta ocasión, que se ha hecho coincidir con el juicio en EEUU al soldado Bradley Manning, acusado de espionaje a favor de Wikileaks, se trata de un pequeño número de informes que en general divulgan datos de menor trascendencia pública.
En lo referido a España la información revela detalles de escasa cuantía recogidos en los habituales informes al Departamento de Estado que redacta cada mes el personal de protocolo y servicio de la embajada norteamericana en Madrid. Gracias a estos informes escritos por camareros, chambelanes, limpiabotas y asistentas podemos saber, por ejemplo, de la afición de Rubalcaba a comerse las pelotillas de la nariz, de la racanería de la ex ministra Sinde a la hora de dejar propinas, de la red de secuestro de menores para el tráfico de órganos que dirige Gallardón o de una cuestión que hasta ahora nadie hubiera podido nunca imaginar: el Rey Juan Carlos bebe en exceso.
Mayor trascendencia política tiene la parte de los informes del embajador de EEUU que delata la connivencia habida en estos años entre la agencia norteamericana de espionaje, la célebre CIA, y diversas entidades españolas consideradas como “antisistema”. La CIA lleva años financiando a diversos movimientos de okupas, anarquistas, marxistas-leninistas y movimientos sociales, los cuales tienen como misión encomendada por la CIA precisamente ser estéticamente radicales, autorreferenciales y aburridos con el fin de disuadir a la mayoría de la población de participar en ellos. Una de las directrices de la agencia a estas organizaciones es que se esfuercen en fomentar el acto de la “manifestación”, la cual es comprendida por la agencia norteamericana como una forma festivo-gimnástica de canalizar hacia la nada cualquier tipo de malestar social o corporativo.
También el 15M
Con respecto al movimiento de “los indignados” los datos son abundantes. Según la información divulgada por Wikileaks, el movimiento 15M respondería a una cuidada y profesional puesta en práctica de la idea surgida por casualidad a los postres de una cena abundantemente regada con vino, con miembros de la cultura y de la política entre los que se ha podido documentar la presencia de Pedro Almodóvar, Leire Pajín, Cristiano Ronaldo, Durán i Lleida, Sánchez Dragó, Stefan Hessel y el agregado cultural norteamericano. Según se deduce de los informes, la intención sería la de inducir una abstracta movilización callejera con objetivos variados e imprecisos que hiciera de pararrayos preventivo ante posibles efectos sociales de la crisis. Los dos últimos nombrados llegaron incluso a apostar, mientras apuraban su calixe de Cantueso Oro, a ver quién hacía dormir a más gente en tiendas de campaña (el diplomático estadounidense logró que se realizaran algunos bombardeos en la frontera entre Afganistán y Paquistán con el fin de crear nuevos campos de refugiados, ganando así la apuesta).
Entre los informes que han salido a la luz hay constancia de importantes cantidades pagadas a un grupo que se cita como intermediario entre la CIA y los colectivos políticos captados. Al parecer se trataría de un grupo antimilitarista con advocación de animal pero cuyo nombre en el informe no puede leerse al haberse borrado por una mancha de paella.
Cigala News
Un nuevo cable de Wikileaks descubre la colaboración de diferentes colectivos antisistema españoles con la CIA
Maldito 15m. Si ya lo sabía yo!
Marat.