
Todas las banderas tienen heroes muertos
y la supuesta paloma de la paz
acabo en el puchero
escupe la bandera toma mi pañuelo
ESKORBUTO
MARÍA JOSÉ TORREJÓN/BADAJOZ Hoy Digital
Las nuevas tecnologías conviven en pleno siglo XXI con viejos sistemas de comunicación. Las palomas mensajeras aún surcan los cielos con textos a bordo.
Un real decreto obliga a las Fuerzas Armadas a adiestrar a estas aves. En caso de emergencia, al Ejército siempre le quedarán las palomas mensajeras. «Nosotros no las utilizamos como medio de comunicación hoy en día, puesto que hay otros medios mucho más avanzados. Pero el real decreto del 83 nos dice que tenemos que tener adiestradas una serie de palomas mensajeras para que, en caso de catástrofe natural, por ejemplo, podamos utilizarlas», relata Ignacio Ordas, oficial de Comunicación de la Plana Mayor del Mando de Transmisiones del Ejército de Tierra, cuyo cuartel general está ubicado en Pozuelo de Alarcón (Madrid).
El plan de adiestramiento estipula que cada mes o cada quince días hay que realizar una suelta de palomas desde distintos puntos de la geografía nacional. El primer semestre se hace desde la mitad sur peninsular y el segundo, desde la mitad norte. Madrid siempre es el punto de referencia.
Veinte palomas emprendieron el vuelo ayer desde el campo de fútbol de Talavera la Real. La suelta se enmarca dentro de una de las prácticas rutinarias del Ejército de Tierra. Sin embargo, hubo más público que de costumbre. La suelta se convirtió en exhibición para los alumnos del colegio público San José y del IES Bachiller Diego Sánchez.
«Un buen mensaje siempre lleva dos palomas», relataba ayer el teniente Ordas, ante la atenta mirada de los escolares. Los chavales tuvieron la oportunidad de escribir sus propios textos (denominados en lenguaje técnico ‘columbigramas’) y, después, introducirlos en el cilindro metálico que porta el papel. Un cilindro de pequeñas dimensiones que se acopla con dos gomas a la pata derecha del ave.
La clave, en el cerebro
El motivo por el cual las palomas han sido cómplices de noticias, secretos e, incluso, confesiones durante siglos hay que buscarlo en su cerebro. «Los humanos aprovechas el sentido de la orientación que las palomas tienen tan desarrollado. Tienen un cristal de magnetita en el cerebro, que les hacen saber siempre dónde está el norte geográfico. Son una pequeña brújula natural. Entonces, nosotros nos aprovechamos de ese sentido de la orientación para que vuelvan al palomar que nosotros queremos», relataba Ordas.
Los mensajes que ayer escribieron los chavales tenían como destino el monte de El Pardo, donde el Mando de Transmisiones tiene ubicado el palomar. «El problema que tenemos es que nos diezman las aves rapaces. Es un lugar protegido. Para cuarenta palomas adultas que criamos al año, tenemos que criar cien pichones. Las aves rapaces nos diezman el sesenta por ciento», narraba el oficial de Comunicación, quien calculaba que las palomas tardarían cuatro horas en alcanzar su destino.
A 90 kilómetros por hora
«Van a noventa kilómetros por hora. Se autorregulan individualmente de acuerdo a la distancia que ellas saben. En el momento que han controlado su palomar, regulan su velocidad. Lo que quieren es llegar cuanto antes porque saben que nada más llegar tienen su comida, su pareja. La paloma es un ave monógama y fiel toda su vida», apunta como curiosidad Ordas, quien no duda de la fiabilidad de este sistema de mensajería.
Sobre la tierra del campo de fútbol también estaba el subteniente Navarro, encargado de la cría de las aves.
«El entrenamiento a que las sometemos consiste en que vean que el palomar es el único sitio donde son felices. Y el ejercicio consiste en ir alejándonos poco a poco del palomar. Al principio, lo hacemos alrededor, después nos vamos a cinco kilómetros y vamos subiendo las distancias. Durante el primer año llegamos a 200 kilómetros y a partir del segundo año alcanzan los mil kilómetros en un día», relata el subteniente, quien resume esta práctica en una sola frase: «La paloma siempre va». La historia deja como legado algunos «chascarrillos», en términos del teniente Ordas, aparejados a las palomas mensajeras.
«Se dice que la familia Rothschild, de Inglaterra, se hizo rica porque se enteró de la subida de acciones antes que todo los demás por medio de una paloma mensajera», narra.
«Hasta primeros del sigo XX, en Francia, la forma que había para transmitir el número de la lotería nacional era a través de paloma mensajera», recuerda.
Tras echar un vistazo al pasado, Ordas vuelve al presente, donde las palomas mensajeras también han desempeñado un importante papel. «Los americanos se llevaron tres mil palomas mensajeras a la primera guerra del Golfo porque sabían que los rusos las habían utilizado en Afganistán».
«Es un medio natural de transmisión, que es muy fiable. Lo que pasa es que no deja de ser un medio arcaico, romántico o natural», relata el oficial de Comunicación de la Plana Mayor del Mando de Transmisiones.