La desesperación de muchas familias por la falta de comida está originando un incremento de sustracciones con violencia y nuevos casos de menudeo de drogas. El servicio de mediación jurídica de Cáritas prevé un agravamiento de la situación en 2012 por la falta de empleo. La llegada de más presos preventivos está originando el traslado de condenados a otras cárceles españolas.

LA VERDAD (ANA MARTÍNEZ).- Son la escoria de las ciudades. Los desheredados sociales. El último peldaño de la vulnerabilidad. Y la crisis se está cebando con ellos ante las escasas alternativas que los puedan conducir hacia una vida mejor. Se trata de las personas privadas de libertad, los presos que abarrotan las cárceles españolas porque, hasta la fecha, los poderes públicos no han apostado por los programas integrales destinados a evitar el ingreso en prisión y con los que se logra mayor seguridad ciudadana con la reinserción del penado en la sociedad.

Porque cuando el hambre aprieta, ni a los vivos ni a los muertos se respeta y ante la necesidad de comer, nadie podrá eliminar hurtos y robos ni tampoco el trapicheo con drogas, salidas éstas más comunes entre los excluidos y las familias más vulnerables que están pasando hambre.

Al menos así lo viene constatando cada día el servicio de mediación jurídica de Cáritas Diocesana de Albacete, desde donde se ha alertado del preocupante aumento de presos preventivos que se está registrando en la prisión provincial de La Torrecica, a la espera de la celebración de sus correspondientes juicios.

Una tendencia al alza que coincide con los años más difíciles de la crisis, 2010 y 2011, y que según el responsable de este servicio de mediación jurídica de Cáritas, José Sánchez Sánchez, se verá agravada a lo largo de 2012 a juzgar por las malas perspectivas de creación de empleo que se están anunciando. Y es que, ante la falta de recursos económicos, los colectivos más vulnerables se sitúan al margen de la ley, lo que produce un importante incremento de hurtos y sustracciones con violencia, muchos de ellos conocidos como robos famélicos porque se realizan para cubrir las necesidades más básicas de un ser humano como es comer.

A ello se une la decisión de muchos jueces de dictar prisión preventiva, bien porque el denunciado es reincidente o, precisamente, para evitar la reincidencia mientras se encuentra privado de libertad.

Para intentar hacer una radiografía de la realidad que nos rodea, José Sánchez explica que, ante la situación de tensión y la desesperación de muchos padres y madres que no tiene para darle de comer a sus hijos, lo que realmente es un hurto se convierte en un robo con violencia, lo que está penado con entre 2 y 5 años de cárcel. «La situación para muchas familias, principalmente de zonas marginadas, es tan dramática y tan desesperada que hacen lo que sea por tener un paquete con lonchas de jamón y si antes lo devolvía al ser pillados, ahora zarandean o utilizan la violencia para llevárselo como sea».

Otra consecuencia de la crisis que está llenando más si cabe las celdas de La Torrecica es el aumento de extranjeros irregulares que ingresan en prisión por riesgo de fuga, así como el incremento que están experimentando los episodios relacionados con el tráfico de drogas, especialmente el menudeo, en cuyo mercado «irregular» los más desfavorecidos encuentran una manera supuestamente fácil de obtener recursos económicos.

ALARMA SOCIAL

Hay que tener en cuenta que cualquier persona que cometa un delito penado con entre 3 y 6 años de cárcel ingresa en prisión de forma preventiva ante la alarma social que genera su delito y por el riesgo de fuga existente. El incremento progresivo de presos preventivos a la espera de la celebración de su juicio está provocando que la prisión provincial no deje de estar masificada, lo que de alguna manera ha obligado a Instituciones Penitenciarias a comentar con traslados de condenados a otras cárceles del país, lo que también supone un sufrimiento añadido para sus familiares: «Los preventivos no se pueden trasladar porque tienen que esperar al juicio; por eso se está trasladando a los condenados, preferentemente a aquellos que no tienen cargas familiares o tienen una mayor condena», explica José Sánchez, quien añade que esta circunstancia supone «un sufrimiento añadido a los familiares».

A lo largo de 2011, el servicio de mediación jurídica que presta Cáritas Diocesana de Albacete de forma gratuita para los usuarios duplicó su trabajo con presos preventivos, a lo que hay que añadir la asistencia e intervención social que presta a otros colectivos también vulnerables y en riesgo de exclusión social.

Concretamente, el pasado año prestó asistencia jurídica penitenciaria en 306 casos, preferentemente para solicitar el tercer grado (51 casos), la libertad provisional (43 casos) y permisos penitenciarios (30 casos).

ASISTENCIA JURÍDICA EN 2011

* 306 son los casos que Cáritas atendió en la prisión.

* 185 presos atendidos por Cáritas en 2011 eran toxicómanos.

* 37 casos asistidos por el servicio de mediación jurídica eran mujeres.

* 80 presos que recibieron asistencia jurídica gratuita por parte de Cáritas eran inmigrantes.

http://www.derechopenitenciario.com/noticias/noticia.asp?id=4270

One thought on “Aumentan los presos preventivos en La Torrecica (Albacete) por robos a causa del hambre”
  1. Aumentan los presos preventivos en La Torrecica (Albacete) por robos a causa del hambre
    Es curioso que «La Verdad» lo titule como «Aumentan los presos preventivos en La Torrecica por robos con violencia»

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