
De risa. Hasta hace dos días en el poder gastando en armamento tan a manos llenas que han dejado el departamento endeudado hasta las cejas. Y ahora, cuando, a diferencia de sus alter ego del PP, ya no pueden disponer de esos fondos y de las suculentas comisiones de la industria armamentística que se mueven debajo de las mesas, se abrazan a la más pura demagogia y piden recortes en el ministerio de defensa. A nadie escapa el cinismo de su discurso y pocos creerán a estas alturas que esta gente se cree algo de lo que dice, pero es que nos da que en esta ocasión ni siquiera el capturar votos es el motivo del volantazo de discurso. Se trata más bien de escenificar una cierta alternatividad u oposición para que parezca que hay dos opciones de gobierno, cuando el sistema que nos rige tiene solo una, se llame pp, psoe o cualquier otra sigla que se acabe por sentar en las poltronas.
Otro detalle a tener en cuenta es lo fácilmente recuperable que es por parte del poder el discurso del “gasto militar versus recortes sociales”. Por eso, lejos de imitar a Rubalcaba, debemos evitar caer en esa trampa y, con respecto al gasto de defensa, no reivindicar nada que no sea su completa desaparición, haya o no recortes en otras cosas. La existencia de lo militar no es una cuestión de si nos cuesta mucho o poco dinero, sino de tener claro, por una parte, que es una institución al servicio de un modelo mundial injusto que debe ser cambiado cuanto antes, y por otra, que sirva a los fines que sirva, la violencia militarista es éticamente inaceptable y jamás debe ser permitida en una sociedad que se tenga por mínimamente democrática.
Nota de Tortuga.
Ideas de recortes para el Gobierno
Rubalcaba propone a Rajoy recortar en Defensa y UPyD suprimir diputaciones
MADRID, (EUROPA PRESS) –
El secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha asegurado que para los socialistas es preferible recortar gastos en política de Defensa antes que en educación y ha recordado al Gobierno que así lo hizo la canciller alemana, Angela Merkel, hace dos años, «y no pasó nada».
Rubalcaba se ha expresado así, entre aplausos de la bancada socialista, en su intervención en el pleno monográfico del Congreso sobre la reciente Cumbre de la UE, que ha estado muy centrado en la necesidad de recortar el déficit hasta el 5,3 por ciento del PIB en 2012.
El guante lanzado por Rubalcaba sobre los gastos de Defensa lo ha recogido la portavoz de UPyD, Rosa Díez, para rechazarlo de plano: «Yo no me apunto». A juicio de Díez, está claro que España podría decidir no tener un Ejército profesional, no participar en misiones internacionales, «incluso eliminar el Ministerio», pero mientras siga teniendo ejército y participando en misiones, los militares deben estar «bien pagados» y «bien pertrechados».
Antes de hablar de recortes en defensa, en sanidad o en cualquier otro capítulo, la líder de UPyD ha llamado a «suprimir el despilfarro» suprimiendo las diputaciones provinciales y Embajadas, fusionando ayuntamientos y cerrando los «aeropuertos peatonales», tal como los definió el ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, José Manuel García Margallo.
PSOE: DEBATE NACIONAL SOBRE PRIORIDADES
Rubalcaba había puesto como ejemplo la Defensa y la educación para pedir al jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy, que, ante la necesidad de los recortes, plantee un «gran debate nacional que permita establecer prioridades nacionales».
«Estamos de acuerdo en que hay que recortar, pero recortar es un problema de prioridades. ¿Qué recortamos, educación o defensa? Las dos cosas se pueden recortar. Y yo les digo, nuestra posición, Defensa», ha aseverado, a pesar de dejar claro después el «respeto» que le tiene a las tareas que realiza el Ministerio que hoy dirige Pedro Morenés.
De la misma forma, ha recalcado que recabar más ingresos también es cuestión de prioridades, ya que «se puede subir el IRPF» o «modificar el impuesto de patrimonio y crear uno de grandes fortunas», como ha hecho el presidente francés, Nicolas Sarkozy, o como acaba de proponer el viceprimer ministro británico, Nick Clegg.
El PSOE, ha remachado, preferiría lo segundo, el impuesto de grandes fortunas, y preferiría también subir los impuestos al tabaco y al alcohol «de alta graduación» si tuviera que «optar entre el copago sanitario o subir algunos impuestos».
Según Rubalcaba, decidir las prioridades es algo que debería hacerse «en conjunto» por parte de todas las fuerzas políticas, y por eso ha pedido un «gran debate nacional» sobre los ajustes en el Congreso o en el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF).