
Interesantísimas declaraciones del nuevo ministro de defensa que ilustran perfectamente algo que algunas personas y colectivos pensamos, y que se encuentra descrito en el siguiente párrafo del documento de Tortuga No nos parece bien la defensa del “estado de bienestar”.
El estado de bienestar es injusto
Porque no es ni puede ser universalizable. Se da, como decimos arriba, en virtud de una cierta redistribución de riqueza acumulada en una porción minoritaria del planeta denominada “primer mundo”. Una importante porción de esta riqueza no se genera en nuestros países sino que es expoliada del resto del mundo, o sea, de los países llamados (a causa de ello) empobrecidos, y depositada aquí. Tal cosa se consigue empleando multitud de fórmulas: colonialismo-imperialismo económico, multinacionales, deuda externa, reglas comerciales impuestas por el primer mundo, instituciones como el FMI, la OMC, etc. Llegado el caso, la maquinaria militar primermundista se convierte también en herramienta del robo de riqueza de esos países del tercer mundo, como podemos comprobar en los casos de Iraq, Libia o la República Democrática del Congo, por citar algunos de los más paradigmáticos en ese sentido.
Las grandes corporaciones expoliadoras emplean buena parte del capital que obtienen con dichas operaciones de colonialismo económico en realizar inversiones en los países del primer mundo donde están radicadas, dinamizando su economía y generando empleo. La tributación directa al estado de las grandes corporaciones, e indirecta a través de la economía subsidiaria que generan, es la que permite a éste recaudar el dinero “suplementario” con el que ofrecer a la ciudadanía los bienes y servicios que definen el estado del bienestar y de los que por supuesto no pueden gozar los habitantes de los estados expoliados, los cuales además sufren grandes daños en su propia economía doméstica. Un ejemplo menor pero muy clarificador podría ser la pesca del atún en las costas del Cuerno de África. Como puede apreciarse, el estado de bienestar es un producto resultante de las peores dinámicas del sistema económico capitalista, y su existencia guarda relación directa con la pobreza extrema de una parte mayoritaria de la humanidad.
Vean el notable parecido que este análisis guarda con las palabras del ministro, si bien la valoración es contrapuesta:
Morenés ha hecho hincapié en que la Defensa es «un servicio público» que además está vinculado a «un conjunto de actividades que generan bienestar más allá del concepto puro de seguridad», en particular por «su vertiente industrial, que genera recursos y puestos de trabajo enormemente cualificados».
«Por el precio que asumimos por la seguridad, también obtenemos unos retornos que son directamente cuantificables en beneficios económicos para el Estado, los ciudadanos, las empresas y para el tejido industrial español», ha afirmado.
Nota de Tortuga
Morenés replica a Rubalcaba: «Cada euro invertido en Defensa genera casi tres de retorno»
El ministro subraya que es un «servicio público» y «una necesidad inexcusable para el bienestar de los españoles» .
europa press / madrid
El ministro de Defensa, Pedro Morenés, ha subrayado este jueves en el Senado que la Defensa es «un bien público y un servicio público de carácter universal» y ha destacado sus «beneficios» para toda la sociedad, en concreto los de carácter económico, ya que, según ha dicho «de cada euro que invierte el Estado en Defensa, se generan casi tres de retorno».
En su primera comparecencia ante la Comisión de Defensa en la Cámara Alta, Morenés ha reconocido que la difícil situación económica obliga a hacer «un ejercicio de realismo y austeridad», pero también ha defendido que la Defensa es «una necesidad inexcusable para el bienestar de los españoles».
Un día después de que el líder del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, pidiera al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, recortes en Defensa y los antepusiera a otros en Educación, Morenés ha hecho hincapié en que la Defensa es «un servicio público» que además está vinculado a «un conjunto de actividades que generan bienestar más allá del concepto puro de seguridad», en particular por «su vertiente industrial, que genera recursos y puestos de trabajo enormemente cualificados».
«Por el precio que asumimos por la seguridad, también obtenemos unos retornos que son directamente cuantificables en beneficios económicos para el Estado, los ciudadanos, las empresas y para el tejido industrial español», ha afirmado.
El «impacto» de la crisis
Dicho esto, Morenés también ha admitido que la crisis ha de tener un «impacto» en la política de Defensa: «Todos querríamos pagar mejor a nuestros soldados, poder invertir más, adquirir más medios, sostenerlos sin problemas, mejorar infraestructuras, potenciar dotaciones; sin embargo, y objetivamente, en estos momentos no podemos permitírnoslo», ha dicho.
Por lo que se refiere a los programas especiales de armamento, cuya factura ronda los 30.000 millones de euros y que el propio presidente del Gobierno situó ayer como la «principal preocupación» de este Departamento, el ministro ha explicado que se están «abordando iniciativas» que «sean coherentes con los compromisos adquiridos por España» con sus socios y aliados y que «se adecuen a la coyuntura económica».
Así, ha explicado que se va a replanificar el gasto a largo plazo y ha señalado que, dada la actual situación, la industria de Defensa está obligada a «pasar a un modelo de exportación», al que ha garantizado el apoyo institucional de su Ministerio.
ABC
Comparecencia en el Senado
Morenés justifica el gasto en Defensa y afirma que cada euro invertido genera tres
(Infodefensa.com) Madrid – El ministro de Defensa, Pedro Morenés, ha justificado el gasto en Defensa y ha destacado sus “beneficios” para toda la sociedad, ya que cada euro invertido genera casi tres de retorno.
En su primera comparecencia ante la Comisión de Defensa en el Senado, celebrada ayer 15 de marzo, Morenés reconoció que la difícil situación económica obliga a hacer “un ejercicio de realismo y austeridad” en la Defensa, pero también defendió que la Defensa es “una necesidad inexcusable para el bienestar de los españoles”.
Un día después de la petición de recortes en Defensa por parte del líder del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, Morenés resaltó que la Defensa es un servicio público vinculado a un conjunto de actividades que crean “bienestar más allá del concepto puro de seguridad”, especialmente por “su vertiente industrial, que genera recursos y puestos de trabajo enormemente cualificados”.
“Por el precio que asumimos por la seguridad, también obtenemos unos retornos que son directamente cuantificables en beneficios económicos para el Estado, los ciudadanos, las empresas y para el tejido industrial español”, ha afirmado.
No obstante, Morenés admitió que la crisis ha de tener un “impacto” en la política de Defensa. “Todos querríamos pagar mejor a nuestros soldados, poder invertir más, adquirir más medios, sostenerlos sin problemas, mejorar infraestructuras, potenciar dotaciones; sin embargo, y objetivamente, en estos momentos no podemos permitírnoslo”, indicó.
En lo que respecta a los programas especiales de armamento, cuya factura ronda los 30.000 millones de euros y que Rajoy situó como la “principal preocupación” de este departamento, el ministro señaló que se están “abordando iniciativas” que sean coherentes con los compromisos adquiridos por España con sus socios y aliados y que se adecúen a la coyuntura económica.
Concretamente, explicó que se va a replanificar el gasto a largo plazo y puntualizó que, dada la actual situación, la industria de Defensa está obligada a “pasar a un modelo de exportación”, al que garantizó el apoyo institucional de su Ministerio.
Pedro Morenés explica en el senado las relaciones entre militarismo y estado de bienestar
Un completo sinsentido. La economía lo justifica todo. Ni que decir tiene que el dinero publico empleado para la manofactura de armas y simulares va directamente a empresas privadas (es un negocio trucado) sin opción a ninguna casilla en la declaración.
Morenés debería analizar las consecuencias que puede tener una sociedad militarizada (psicosociales como la necrofilia) y dependiente de los desarrollos en el mismo campo.
El capitalismo exigirá su utilización para su renovación. Para que ese 3×1 pueda darse. Eso lleva irremediablemente a la guerra permanente.
Pedro Morenés explica en el senado las relaciones entre militarismo y estado de bienestar
Efectivamente, el parecido entre ambos análisis es muy grande. Pero cuando el ministro Morenés se refiere a la riqueza que genera la inversión en militarismo, no está pensando tanto en el camino que el ejército abre a los negocios en el tercer mundo de multinacionales y empresas medianas españolas (esto ya lo había reconocido hace años algún antiguo ministro de defensa), como a la industria militar, de la que él mismo viene a ser abanderado.
Recordemos que Morenés se ha pasado media vida como alto responsable de diferentes empresas armamentísticas españolas (las cuales es de creer que le habrán reputado y le seguirán reputando notables beneficios en virtud del dinero opaco que mueve el sector). Es idea que trata de mover estos meses la industria militar con ayuda del ministerio de defensa, la de que la industria militar genera riqueza para el país. Véase este artículo: http://www.grupotortuga.com/El-ejercito-espanol-da-un-paso-mas La verdad es que en términos puramente económicos y no éticos no me atrevería a valorar hasta qué punto esto puede ser así. No desde luego con respecto a la fabricación de buques militares: http://www.nodo50.org/tortuga/La-industria-militar-Navantia-un Pero cierto es que la industria militar ha sido el motor de diferentes economías en diferentes momentos de la historia y suele ser un sector significativo en el PIB de algunos estados. Por eso opino que nuestra crítica a lo militar no ha de ir por ahí -lo del dinero que cuesta y tal-, y más bien debe enfocarse hacia la cuestión ética de a ver de qué tipo de sociedad queremos formar parte.