La Policía Nacional irrumpe en la central de los Mossos en Sabadell

Un juez encarga a los agentes la copia de unas escuchas telefónicas bajo sospecha.

Los DVD entregados por la policía autonómica tenían «fuertes rayaduras».

Jesús García. Barcelona

Un complejísimo caso de corrupción policial deja una estampa inédita: el juez instructor ha irrumpido hoy, acompañado por agentes del Cuerpo Nacional de Policía, en el cuartel general de los Mossos d’Esquadra, en Sabadell. El juez Joaquín Aguirre ha ordenado la entrada para que agentes de la División Económica y Técnica (Sitel) de la policía hagan una copia de los originales de unas escuchas telefónicas que, según el juez, le fueron ocultadas. Aguirre ha imputado a mandos de los mossos porque considera que le hurtaron conversaciones de interés para proteger a un acusado de narcotráfico, Manuel Gutiérrez Carbajo.

El caso Macedonia hace honor a su nombre: es una verdadera ensalada de frutas diversas. Y no puede entenderse sin una buena dosis de contexto. Gutiérrez Carbajo es el confidente policial que dio la pista para desarticular otros dos casos de presunta corrupción policial a gran escala. En ambos están implicados mandos y agentes del Cuerpo Nacional de Policía: el robo de un contenedor de cocaína en el puerto de Barcelona -que acaba de juzgarse y está pendiente de sentencia- y los presuntos regalos a policías a cambio de protección en los burdeles Riviera y Saratoga, de Castelldefls. Una unidad especial de los mossos, coordinada por Antoni Salleras, fue la encargada de desarrollar esas operaciones. Salleras es uno de los mossos a los que Aguirre ha imputado por ocultar, presuntamente, las conversaciones que situaban a Gutiérrez Carbajo en el centro del caso Macedonia como traficante.
La entrada del juez y del Cuerpo Nacional de Policía en el complejo policial de Egara, que alberga a la mayoría de unidades de investigación de los mossos, abre una brecha entre ambos cuerpos. La policía autonómica hizo entrega hace unos días de unos DVD en los que se encuentran los originales de las conversaciones grabadas en el marco de la investigación. El juez pidió a la Policía Nacional que cotejase las grabaciones ordenadas por el juzgado con una copia aportada por la policía autonómica. Pero los DVD aportados por los mossos «tienen errores, procedentes de fuertes rayaduras, perfectamente advertibles a simple vista», señala el juez en su providencia.

Para que los peritos del CNP puedan «realizar su pericial comparativa» es «necesario contar con una muestra indubitada y sin errores». De ahí la necesidad de «personarse» en el Departamento de Medios Técnicos de los Mossos -en el edificio Egara- para «obtener una copia íntegra del contenido audiovisual». La copia, señala el juez, se hará «en un disco duro», en lugar de en DVD, para «evitar posibles rayaduras».

El País