«España tiene responsabilidad e interés en la estabilidad de Malí», dice el traficante de armas Morenés. Primero habría que entender a qué se refieren con «estabilidad», porque no es que sea probable, es que es seguro que están pensando en el control del país por parte de los gobiernos y multinacionales occidentales que puedan así hacerse con cualquier cosa capaz de generar riqueza que allí haya. España tiene «responsabilidad» en Malí, según Morenés. ¿Cómo? ¿Desde cuando es un país belicista y depredador situado a miles de kilómetros y sin mayores relaciones hasta la fecha el que tiene la responsabilidad de lo que pasa y deja de pasar en Malí y no sus propios habitantes? España tiene «interés» en el asunto. Eso sí es cierto y constatable. Interés, como siempre, de pillar parte en el reparto del botín y de mantener el puesto de pelota número uno de EEUU siguiéndole a cualquier guerra que éste inicie. Nota de Tortuga.


Esgrime que se reducirá un 50% el contingente en el Líbano por la necesidad de poder destinar las tropas «hacia otros escenarios»

E. VILLAREJO/EFEVillarejo / MADRID/PARÍS

«España tiene una responsabilidad e interés en la estabilidad de Malí», ha manifestado el ministro de Defensa, Pedro Morenés, quien este jueves ha participado en una reunión en París con sus homólogos de Francia, Alemania, Italia y Polonia donde se ha abordado, entre otras cuestiones de seguridad, la situación en el Sahel.

Además precisó que España acabará por definir su disponibilidad en la nueva misión militar europea -será en exclusiva de asesoramiento y entrenamiento de las fuerzas africanas- «cuando se acabe de definir el tipo de intervención», informa la agencia Efe. Algo que debería acontecer antes del 29 de noviembre según el calendario acordado por la resolución 2071 de Naciones Unidas.

La UE, con Francia como principal potencia valedora, quiere impulsar así una misión militar para apoyar a fuerzas de los países de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO) y a la Unión Africana (UA) para recuperar el control del norte de Malí, donde grupos yihadistas con conexiones con Al Qaida del Magreb proclamaron el Estado de Azawad el pasado verano. El temor es que esa volatil región del Sahel se convierta en un nuevo Afganistán de los talibanes para la comunidad internacional.

La UA ya ha dado el visto bueno a una intervención militar de la CEDEAO -de la que forman parte 15 países- que podría movilizar a 3.000 militares.

En el palacio del Quai d’Orsay, sede del Ministerio francés de Exteriores, las delegaciones europeas partícipes en la Iniciativa Weimar Plus «debatieron la definición de políticas para relanzar varios capítulos de la Política Común de Seguridad y Defensa de la Unión Europea» (PCSD), cuya próxima gran cita del Consejo europeo de Asuntos Exteriores se celebrará el próximo lunes.

Las propuestas que se acuerden serán presentarán a los demás estados miembros de la Unión, en las reuniones plenarias de ministros de Defensa y del Consejo Europeo que se celebrarán en fechas sucesivas.

Retirada del 50% de Líbano antes de 2013

Por otra parte, el ministro de Defensa precisó que antes del final de este año, se retirará el 50 por ciento del contingente militar desplegado en el Líbano, que integran unos 1.100 soldados.

«España ya ha tomado esa decisión en torno al Líbano y no se va a cambiar», recalcó Morenés, alegando que ese paso está motivado por el cumplimiento de la misión y por la necesidad de poder destinar a las tropas «hacia otros escenarios».

ABC