efe / Madrid

Veintisiete personas que fueron detenidas en los alrededores del Congreso el pasado 25 de septiembre cuando se produjeron incidentes por la convocatoria de protesta «Rodea el Congreso» han denunciado a los funcionarios policiales que les arrestaron o custodiaron por torturas y otros delitos.

Las denuncias se han presentado en los madrileños Juzgados de Plaza de Castilla y ahora el juez deberá decidir si las admite o no a trámite, en función de la solidez de los indicios. Se han presentado también por otros delitos, como detención ilegal, delitos contra la integridad moral de las personas, lesiones, imprudencia temeraria y contra los derechos individuales.

Según el abogado Eric Sanz de Bremón, esa noche se produjeron «graves» sucesos, como fueron detenciones indiscriminadas y arbitrarias, y cargas y agresiones indiscriminadas que se extendieron después a la detención y al traslado en el furgón policial (que realizó maniobras bruscas para incomodar a los detenidos, según él).
«Una vez en la Comisaría de Moratalaz la mayoría de los detenidos fue colocada en fila, de pie y mirando a la pared durante más de seis horas, sin que se les facilitase ni asistencia médica, ni agua, hasta el punto de que una de las personas llegó a desmayarse», ha explicado el letrado.

El abogado ha añadido que la ventilación de las celdas y la temperatura en las mismas era cambiante pero siempre extrema, del calor al frío, al igual que las luces, encendidas de noche y apagadas de día y, «todo ello», mientras policías «con la cara tapada», sin identificar, «se mofaban, les intimidaban y no dejaban a los detenidos mirarse entre ellos».

La denuncia ha tardado meses en ser presentada porque ese es el tiempo que han necesitado los denunciantes para reunir información y documentación, y porque algunos de los detenidos han tardado en recuperarse, ha explicado.

ABC