
El líder del partido de oposición Campesinos Libres, Nigara Jidoyatova, ha denunciado hoy que su formación ha recopilado una lista de al menos 745 personas muertas la semana pasada a manos de las fuerzas del Gobierno en el este de Uzbekistán.
TASHKENT-. Según Jidoyatova, los soldados del Ejército mataron a 542 personas en Andijan y a otras 203 en Pakhtabad, otra ciudad del valle de Fergana. La dirigente opositora ha precisado que su partido ha llegado a esta cifra a través de sus conversaciones con los familiares de los muertos, y ha advertido de que el recuento aún no ha concluido.
Amnistía Internacional (AI), por su parte, ha condenado hoy el «uso excesivo de la fuerza» por parte de las fuerzas de seguridad de Uzbekistán contra la población civil en Andijan (este) y ha pedido a las autoridades que autoricen «una investigación inmediata e independiente» de los hechos y que se den a conocer sus conclusiones y se procese a los responsables.
Asimismo, ha alertado de la posibilidad de que las autoridades uzbekas, amparadas en el corte de las comunicaciones y el bloqueo de los accesos, se valgan de estos incidentes para «justificar una nueva campaña de medidas represivas contra la disidencia y la libertad de expresión».
En un comunicado, la organización ha expresado su «suma preocupación» por los informes según los cuales, la tarde del pasado 13 de mayo, soldados gubernamentales abrieron fuego contra una multitud de manifestantes y mataron a decenas de personas, entre hombres, mujeres y niños.
Aunque los informes oficiales hablan de decenas de muertos, la mayoría de los agentes encargados del orden público, varios testigos presenciales y personal hospitalario de Andijan entrevistados antes de que se interrumpiera toda comunicación con Andijan han asegurado que cientos de personas podrían haber muerto y muchas más podrían haber resultado heridas, según AI.
«La inmensa mayoría de los varios miles de manifestantes reunidos en la plaza principal de la localidad para pedir justicia y el fin de la pobreza no llevaban armas y protestaban pacíficamente», afirmó AI. «A pesar de ello, parece ser que los soldados abrieron fuego contra la multitud desde vehículos blindados de transporte de personal sin previo aviso, disparando indiscriminadamente contra hombres, mujeres y niños cuando estos huían aterrorizados de la plaza», agrega la organización de Derechos Humanos.
> La oposición uzbeka denuncia que al menos 745 personas han muerto a manos del Ejército
Denuncian arrestos en masa ordenados por Karímov
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Diferentes organizaciones como Amnistía Internacional han lanzado la voz de alarma ante la posible represión del régimen de Karímov de la revuelta en Uzbekistán. La oposición denuncia que de momento van 745 muertos.
CNN+. Diversas organizaciones han denunciado que el presidente Islám Karímov podría haber ordenado arrestos en masa con la excusa de luchar contra el islamismo radical, al que responsabiliza de la violencia que ha vivido la república durante el fin de semana.
En Andizhán, epicentro de la revuelta incialemente pacífica pero reprimida a tiros por el Ejército, continúan enterrando a los muertos, cuyo número exacto se desconoce.
Mientras centenares de uzbekos continúan concentrándose en la ciudad de Karasu, fronteriza con Kirguizistán, los cerca de 600 refugiados en territorio kirguís se niegan a regresar.
745 muertos
La líder del partido opositor uzbeko «Ozod Dejkonlar» (Campesinos Libres), Nigara Jidoyatola, ha dicho que por el momento han muerto 745 personas en los disturbios registrados en el sur del país y que «aún no se ha terminado de contar víctimas».
La líder opositora uzbeka precisa, en una entrevista publicada hoy por el diario ruso Izvestia, que 542 personas murieron en la ciudad de Andizhán, donde estallaron los disturbios, y en la vecina Pajtabad fallecieron 203, entre ellos mujeres y niños.
Jidoyatola indica que Andizhán no fue la primera ciudad donde se produjo una sublevación y recuerda que el 29 de marzo pasado en Dzhizak se produjeron incidentes cuando las autoridades intentaron quitar la tierra a los campesinos.